Capitulo 40.

749 54 0
                                        

— Lo han apuñalado tres veces— dijo Aaron examinando de lejos el cadáver del joven—. Miren su rostro y sus brazos, tiene arañazos e incluso una mordida, todas heridas defensivas.

— En algún momento las cosas se pusieron feas y quiso escapar— dijo Rossi.

— Pero quién lo acompañará no se lo permitió.

— Intenta huir y se lleva unas puñaladas— dije rondando el escenario —. Es de noche y no lo encuentran.

— Creen que ha ido con la policía— dijo Hotch—, así que tomaron una acción desesperada y tomaron a Katie, y se deshacen del cuerpo.

— Y para tenerlo todo controlado, se llevan a Lindsey.

...

— Heridas de defensa en rostro, manos y brazos, no hay duda de que participó en el secuestro de las chicas.

— Pero es un adolescente.

— Como los señores del caos— dijo Emily—. Tres adolescentes hechizados por un chico, Kevin Foster. Kevin convenció a sus amigos para asesinar a una profesora del colegio.

— Es la dinámica social de los adolescentes, en este caso ayudados por las drogas y el alcohol. Su conciencia puede ser alterada por un tipo dominante, hasta rebasar lo que un adulto percibe como un estado aceptable de ánimo.

— Lo que empezó como una diversión fue degenerando, y Katie acabo siendo víctima de la locura y violencia de una banda juvenil.

— Creemos que este chico se asustó y quiso huir, y él sujeto dominante lo atacó para mantener el control.

— Douglas Silverman— dijo Reid con la fotografía del joven—. Tenía 18 años.

— Hablaremos con sus compañeros de clase, padres y profesores para saber quiénes eran sus amigos.

— Al menos, son dos chicos, uno mayor de 20 a 25 años.

— Creerá que es un verdadero rebelde— dijo Morgan—. Incumple y violenta las leyes constantemente.

— Y se habrá ido o lo echaron de ese mismo instituto, también podría tener cargos por robos menores.

— ¿Como es posible que Silverman allá desaparecido por dos días y no llamará nadie?

— Es un fin de semana, llamaría a los padres para decir que estaba bien— respondió J.J al oficial.

— Y pasado el fin de semana y a lo visto de lo ocurrido, esto va a terminar en tragedia.

Todos salieron a hacer las debidas entrevistas acatando las órdenes de Hotch, Reid y yo nos quedamos haciendo el perfil geográfico, tomé mi café mientras el genio rayaba el pizarrón, ví al padre de Katie salir de una oficina y con Spencer nos miramos, Jack había escapado, corrí al vehículo para intentar seguir el rastro de Jack pero era en vano. Avance un par de cuadras más y vi a Spencer correr en la dirección contraria, estacione y corrí con el arma en alto.

— ¡Spencer!

Él se detuvo y espero a que llegara a su lado, ambos nos acercamos a la entrada del instituto con las armas en alto. Escuchamos gritos de una joven en los baños, abrí y entre apuntando a Jack, Spencer hizo lo mismo.

— Ayúdeme, por favor.— decía Ryan, el secuestrador de las chicas.

— Jack, suelta el arma.

— Vamos Jack, sueltala.

— ¡Ella le suplico que la dejara y él se rió, se rió de ella!

— No me reí de ella, si pudiera volver las cosas lo arreglaría, pero no puedo, por favor.

— ¡Jack, baja el arma!— advertí.

— Le prometió a su esposa que cuidaría de Lindsay, ¿Esta oyendo lo que le dice? Le está pidiendo que mate a alguien frente a ella, ¿Cree que su esposa querría esto? ¿Cuando terminará?

— Mañana.

Respondió Jack y disparó contra el hombre quitándole la vida enseguida, sentí la respiración entrecortada de Spencer tras de mí, las sirenas sonaban anunciando la llegada del resto del equipo, Lindsay y Jack salieron del baño, y a su vez entraron Hotch, Morgan y Rossi.

— ¿Ustedes están bien?— pregunto Derek.

— Lo intente, lo intente— susurro Spencer—. ¿Qué pasará con Jack?

— Depende, de que tan buen testigo es.

Me retiré del lugar con náuseas, la cabeza me dolía y salir por aire había sido la mejor opción, J.J se acercó corriendo.

— Tienes sangre en la cara.— susurro mientras pasaba un paño limpio por mis mejillas.

— ¿De casualidad no tienes agua?

— Si, está en el auto, ve por ella.

La rubia sonrió y le devolví el gesto, me acerque al auto y tomé la botella de agua, Spencer se acerco a mi tan rápido como me encontro.

— ¿Estas bien?— pregunté y él asintió—. Estas en shock.

— ¿Tú no?

— No es la primera vez, ni lo más fuerte, pero no deja de ser difícil.

Spencer asintió, le dí un abrazo y él acarició mi espalda, cerré mis ojos dejándome llevar por su cercanía.

— ¿Si tuvieras una hija, no harías lo mismo si pudieras?— le pregunté.

— No sé si sería capaz.

Asentí rápidamente y reflexione en mi propia pregunta, ¿Si hubiese sido Spencer lo haría?, Lo haría, y lo habría hecho por cualquiera del equipo y por un momento temí ser como Jack, pero entendí su motivo y sabía que quedaría libre de alguna u otra forma.

Bulletproof Agent- Spencer ReidDonde viven las historias. Descúbrelo ahora