HISTORIA EXTRA: IVETTE (PARTE 4)
Después de aquel día, el joven Hannibal comenzó a quedarse en la mansión y cada vez que me encontraba trataba de agarrarme y tocarme, por lo cual, comencé a pasar más tiempo en la habitación de mi señora; la salud de mi señora empeoraba día con día, hasta que una mañana, mi señora no volvió a despertar. Un par de días después, se llevó a cabo el funeral de mi señora, lo que hizo mi señora por mí lo recordaré por el resto de mi vida, siento una gran gratitud hacia ella y espero que los dioses le concedan un grato descanso.
Varios días pasaron después del funeral y llegó el día que un notario de la ciudad llegó para leer el testamento, era solo una vaga esperanza mía, pero esperaba que mi señora se hubiera apiadado de mí y me hubiera concedido mi libertad, pero desafortunadamente eso no sucedió. Después de que el notario, notificara que todos los bienes de mi señora pasarían a nombre del joven Hannibal, no pude hacer otra cosa que llorar con pesar, pero para mí desgracia, el joven Hannibal ya estaba más que preparado, ya que después que el notario se fue, llegó un comerciante de esclavos para hacer un nuevo contrato, para que de está forma le perteneciera formalmente al joven Hannibal.
Después de ese día volvieron mis días de sufrimiento de nuevo, aunque aún trabajaba como sirvienta, el trato que me daba mi nuevo maestro no era muy diferente al trato que recibía de mi primer maestro. Fue una noche, cuando estaba en mi habitación a punto de dormir, que mi maestro entro en mi habitación e intento abusar de mí, trate de oponerme lo más que pude, sin embargo, a causa del collar, es difícil ir en contra de sus órdenes, pero no me importó, me opuse lo más que pude soportando el dolor en mi cuello y la falta de aire, estirando la mano y tomando lo primero que alcance, lo estrelle contra la cabeza de mi maestro, mi visión ya era borrosa, lo último que ví fue a mi maestro cayendo a un lado antes de perder la conciencia.
Cuando abrí los ojos, me encontré con las manos amarradas con cadenas al techo, mientras colgaba en lo que parece ser una celda. Al parecer, después de que nos encontrarán fui puesta en este lugar ya que aún estaba usando mi camisón para dormir. Nosé cuánto tiempo pase así, tal vez horas, o podrían haber sido días, de vez en cuando entraba un hombre y me daba agua. Así fue hasta que apareció mi maestro, lleno de furia y sin decir una palabra comenzó a golpearme con un látigo, rápidamente mi camisón comenzó a romperse y teñirse de rojo con mi sangre, mientras que yo apretaba fuertemente la boca para no liberar ningún sonido, después de que me azotó hasta cansarse se acercó a mí y arranco lo que quedaba de mi camisón dejándome solo en ropa interior, en ese momento ya no pude contener más mis lágrimas y estás comenzarón a salir.
Bruscamente mi maestro comenzó a acariciar todo mi cuerpo con sus duras manos mientras que yo solo cerraba los ojos y esperaba que todo terminara rápido.
(Hannibal) -"Ivette, e sido muy tolerante hasta ahora, así que está será tu última oportunidad, obedece y entrégate a mí por las buenas, si lo haces, seré amable contigo, no es un mal trato ¿Verdad? Incluso puedes olvidarte de ser sirvienta y te dejare vivir como mi amante. Si te niegas, te tomaré a la fuerza y después te mataré lenta y dolorosamente, nada de lo que te a sucedido hasta ahora se comparará con eso. Y bien ¿Lo harás o no?"
Ciertamente no quiero hacerlo, sentir sus manos tocando mi cuerpo me hacen sentir repulsión y asco; pero tampoco quiero morir, al menos no así.
(Ive) -"...Lo haré... Maestro..."
(Hannibal) -"Buena chica"
Dice mi maestro mientras sujeta bruscamente mi trasero con una mano y con la otra masajea mi pecho, después de eso me beso a la fuerza. Perdí la conciencia mientras mis lágrimas continuaban saliendo. Cuando volví a despertar, estaba recostada en una lujosa cama, las heridas provocadas por el látigo fueron tratadas y vestía un fino camisón de seda. En ese momento una de las sirvientas de la mansión entro en la habitación, me vio con lástima mientras me preguntaba si necesitaba algo, negué con la cabeza y ella dijo que me prepararía una comida ligera, ya que no había comido nada en varios días, agradecí por su amabilidad. Mientras esperaba en la cama llegó a mi el recuerdo de las manos de mi maestro tocando todo mi cuerpo y no pude evitar sentir asco y miedo, todo mi cuerpo comenzó a temblar de solo recordarlo.
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Reminiscencias
Fantasi♦Obra Original ♦ ♣ La imágen de la portada provienen de internet al igual cualquier otra imagen dentro de la novela, créditos a sus respectivo autor♣ •••••••••••••••••••••••••⟩ La muerte es un torbellino de sensaciones y emociones al final; desesper...
