Espero que les guste~
Nota: ¡Hola a todos! Ha pasado un tiempo desde que actualice este libro al decir verdad y quiero aclarar algo importante antes de que se emocionen demasiado porque les tengo malas noticias. Teniendo en cuenta la larga e indefinida pausa que hubo aquí, creo que es bastante obvio en este punto, pero aun así quiero ser clara y directa para quienes aun esperan actualizaciones. Esto...esta cancelado, hasta nuevo aviso
Nota-2: Lo siento, sé que esto les dolerá a todos tanto como a mi me dolió llegar a esta decisión pero bueno, no supe que más hacer. No tenía un fin especifico cuando empecé a escribir esto, no tenía un plan en mente más allá de contar sobre este Au tan particular y usar las ideas que todos me daban pero en algún punto, siento que esto se desvió mucho de lo que me gusta y de lo que me siento cómoda al decir verdad, es una sensación rara de explicar. No sé como arreglarlo o si siquiera puedo arreglarlo, así que prefiero que esto quede aquí y dejarlo hasta donde pude llegar. Me siento triste, ame este libro y sé que ustedes también, leo sus comentarios, pero bueno, no hay mucho que pueda hacer más que decir... gracias. Muchas gracias por todo el apoyo y los comentarios, por haber seguido este libro desde su origen en los de One-Shorts hasta el momento y tuvieron la paciencia de esperar una actualización, incluso después de tanto
Nota-3: Me gustaría decir que continuare con este Au en mi otro libro o que incluso me encantaría a re-escribirlo pero no voy a hacer promesas que no sé si voy a ser capaz de cumplir. Ya iremos viendo que pasa en el futuro en todo caso pero bueno, a pesar de la mala noticia, espero que puedan disfrutar de este último cap en todo caso
Nota-4: Escribí esto hace mucho tiempo atrás y pensé en compartirlo a pesar de todo, como una especie de despedida para este libro que tanto amor recibió
Nota-5: Pueden imaginar a un MK adolescente, mayor a 14 años
MK esta emocionado por alguna razón, tarareando con ánimo mientras recoge los pedido y los pone en el carrito, dispuesto a cumplir con sus entregas. Esta haciendo un favor al decir verdad, aunque estaba dispuesto después de ver lo ajetreado que estaba la tienda de su tío Pigsy y lleno de trabajo que tenia cunando su usual trabajador aviso a ultimo momento que no iba a presentarse. Así que si, estaba haciendo un favor.
Se bajo del carrito, moviéndose al ritmo de la canción que suena a través de sus auriculares, subiendo las escaleras para llegar al departamento que le dijeron y tocando la puerta, bajando los auriculares por el momento.
-Buenas, su pedido de...Pigsy's- su voz muere en el instante en el que la puerta del lugar se abre y muestra a un hombre de cabello castaño corto, con canas visibles y algunas arrugas en su rostro. Han pasado años, ha aprendido a esconder sus recuerdos en lo mas profundo de su mente para que no lo molestara, incluso puede decir que lo ha olvidado hasta cierto punto, pero a pesar de todo eso, aun puede reconocerlo. Es el protagonistas de sus pesadillas de niño, es quien lo había abandonado hace años atrás, la razón por la que no había hablado en mucho tiempo.
-Bueno...no tuve que buscarte- huele tan mal como lo recuerda y arrastra un poco las palabras, no parece haber cambiado en nada con los años.
-Aquí esta su pedido- ignora lo que dijo y básicamente empuja la comida al pecho ajeno, evitando que lo tocara. Solo quiere irse, sin importarle si le ha pagado o no, ya luego vera como arreglar eso con Pigsy.
-Qi Xiaotian...- se tenso ante el uso de su nombre. No lo usa nunca, mas por costumbre a estas alturas, aunque cuando era niño el solo escuchar su nombre le traía malos recuerdos. -¡Mírame cuando te hablo, mocoso!- se voltea justo cuando ve un puño dirigirse a su rostro. Se queda tieso, rígido, estático mientras ve ese puño acercarse cada vez mas hasta que hace contacto pero en vez de sentir el golpe, una fuerza invisible empuja al hombre, quien cae al suelo con un quejido. MK nota de reojo el aura blanca que lo rodea por un segundo y agradece a su papá por las múltiples protecciones que sigue bordando en su ropa a pesar de ya no ser un niño. Siente una momentánea satisfacción de verlo tirado en el suelo y se aprovecha de eso para huir rápidamente, ignorando sus gritos y reclamos de que volviera, sintiendo miedo al escucharlo decir que se vean muy pronto. Salió del edificio y se subió al carrito de entregas, acelerando para alejarse de ese lugar y solo se detiene cuando se siente lo suficientemente lejos, quedándose allí mientras jadea, su pobre corazón acelerado y sintiendo como si algo presionara sus pulmones. Esta teniendo un ataque de pánico, se da cuenta con un sobresalto, luchando por respirar en esos momentos. Quiere estar en su casa, quiere estar en un lugar seguro, lejos y en donde sabia que él no podría alcanzarlo.
-¡P-Papá!- se siente infantil llamarlo pero sabe que estará seguro si su papá estaba allí, siempre está seguro si su papá está allí. Y como siempre, él no lo decepciona. No tarda mucho en sentir su presencia sentado justo a su lado, una mano grande y cálida apoyándose en su espalda, una voz familiar susurrando suaves palabras de consuelo e instrucciones para normalizar su respiración, algo con lo que lucha para seguir. -Papá...- solloza, sintiéndose como un niño a pesar de ser un adolescente.
-Estoy aquí, pequeña sombra- Macaque lo abrazo suavemente, aferrándose a su tembloroso y sollozante hijo, preocupado por su estado. Había estado tan bien en la mañana, sonriente y de buen humor, hablando de sus planes para el día pero ahora estaba allí, entre sus brazos, sentado en el carrito de entregas, llorando. -Estoy justo aquí-
-Quiero irme a casa- se movió ligeramente y enterró su rostro en el hombro ajeno, agradecido cuando no tardó mucho en sentir que se hundía en la oscuridad tan familiar, simplemente dejándose llevar, cerrando los ojos con fuerza y aferrándose al mayor.
Tarda mucho en calmarse y tarda un poco más en juntar fuerzas para soltar a su padre pero cuando lo logra, se levanta solo para darse una refrescante ducha y ponerse la pijama más cómoda que tenía, con sus pantuflas mullidas, yendo para sentarse frente a su papá y pidiendo que le arreglara el pelo, relajándose del todo ante el gesto tan familiar.
No mucho después se sienta en el sillón, con el cabello suelto y acariciando a Azul, quienes esta recostada en su regazo y ronroneando sonoramente. Entierra sus dedos en su pelaje, mirando la tele de manera distraída, sintiéndose cansado pero a salvo de estar en casa.
Mientras tanto, el par de monos lo están mirando con preocupación y curiosidad.
-¿Qué rayos pasó?- preguntó Wukong con el ceño fruncido al ver el estado del menor. Se ve cansado, hasta se podía decir que se veía triste, acurrucado en el sillón y con sus dedos enterrados en el pelaje de su amada mascota, su mirada perdida en algún lugar que ninguno de ellos puede saber.
-Ni idea- negó Macaque con una mueca. -Y eso que no viste como estaba cuando lo encontré- su corazón se había roto ante sus sollozos y sus lágrimas. Se miraron entre ellos y decidieron acercarse, sentándose a cada lado del chico, decididos a simplemente esperar. No quería forzar a MK hablar, no cuando aún podían ver sus manos temblar un poco pero querían saber que había sucedido para poder arreglarlo.
-Papá...Baba...- para su sorpresa, es el menor quien rompe el silencio entre ellos después de unos minutos. -...el hombre malo volvió...- murmuró, ambos poniéndose alerta ante eso, sus pelajes erizándose visiblemente.
-MK...- el mono de la sombras apoyo su mano en la nuca de su hijo, quien se volteo a mirarlo. -...¿Te hizo algo?- siente ira hacia ese bastado que decidió mostrar su cara nuevamente.
-Tus protecciones me cuidaron...- siente sus labios temblar, recordando lo que aquel hombre le había dicho a los gritos. -...dijo...que nos volveríamos a ver...- y teme porque no quiere volver a verlo, no quiere que ese hombre le arrebate todo lo que tiene, no quiere ser separado de su papá, de su baba y de sus amigos, no quiere tener nada que ver con él.
-Hey...- el dios toma la mano del menor, quien se voltea a verlo. Lo mira con una suave sonrisa, notando lo acuosos que están lo ojos ajenos, el menor quiere llorar pero aun no lo hace. -...no dejaremos que se acerque- aseguró con confianza.
-No permitiremos que se acerque- asintió Macaque con seriedad y de repente, MK se encuentra aplastado entre ambos monos, quienes lo estaban abrazando con fuerza. Se aferra a ambos, acurrucándose entre ellos y cerrando los ojos, decidido a creerles. Tiene la confianza de que su papá no dejara que se lo lleven lejos y sus amigos tampoco.
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Papá Macaque
FanfictionTener un hijo no estaba en sus planes pero ahora lo tenía y ambos debían adaptarse a su nueva vida juntos Nota: Macaque papá y pequeño MK Nota-2: La imagen de portada no me pertenece, la encontré en Pinterest. Derechos a sus respectivos dueños 😁 No...
