cuatro

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-vienes aquí cada que duermes, hacemos de todo juntos, incluso pescamos ¿no lo recuerdas?-

-recuerdo que estuve en un día de campo, pero no pude ver bien el rostro de...no se si eras tu-

-Era yo, no hay nadie más a menos que lo pienses-

-Entonces...dices que puedo controlar este lugar-

-Sip, a tu antojo, o al menos eso tengo entendido-

-¿A ti también?-

-Aahm bueno yo...no lo se, tal vez. Oye ¿Quieres ver algo divertido?-

Jimin ignoró el hecho de que ignoró su pregunta y asintió. JungKook lo tomó de la mano y ambos caminaron alejándose de la casa

-¿La casa es tuya?-

-Exacto, tu la creaste-

-Vaya, sueño a detalle-

-Tus sueños son como una fantasía, aquí tienes lo que no tienes del otro lado. Es como una realidad soñada-

-Me fascina la naturaleza, siempre soñé con ir a un pardo como este o a un bosque y pasar mis vacaciones en una casa cómoda y sin ruidos de autos-

Ambos se detuvieron, llegaron a un arbusto de rosas entre el campo, el pasto estaba un poco más alto y se movía con el aire.

-Mira- JungKook señalo una hermosa rosa con pétalos lindos

-¿Como es que hay un rosal en el campo? Ni siquiera hay más-

-Es tu sueño, dímelo tu- JungKook cubrió la rosa con su palma, apretó la flor y en pocos segundos ambos escucharon como alguien se quejaba.

Kook apartó la mano y la rosa tosio.

-¿Que te pasa? ¿Acaso no ves que tu asquerosa mano carnosa me asfixia?-
Exclamó con una voz masculina, no era la más varonil pero al menos demostraba ser de un chico.

Jimin se quedó helado en su lugar

-¿P-por...por que la rosa habla?-

-¿Por que hablas tu? ¿Por que hablan tanto? Son misterios que nunca podremos resolver, humano- respondió la rosa mirando mal a Jimin, este último se froto los parpados sin poder creer lo que veía y escuchaba.

-¿Te sorprendí?- preguntó un presumido JungKook

-¿Como hiciste eso? Dios, es espantoso, sin ofender-

-Aa no te preocupes, mi madre dijo lo mismo cuando yo apenas abría mis pétalos-

Jimin se golpeo la mejilla con la mano dos veces, estaba más que asustado.

-Deja de hacer eso- pidió Kook- solo era un truco, nada más-

-No puedo creerlo, no es normal ¿sabes? Las rosas que conozco no hablan-

-¿A si? Pues estas son peculiares- JungKook acarició los pétalos rojos de la rosa

-No me toques! Es asqueroso que sus dedos toquen mis hermosos petalos-

Entonces Kook arrancó uno de sus petalos.

-¡Ahhu! ¡No hagas eso! Tu...ni siquiera eres humano-

-Pues...es como tu, un sueño ¿no?- preguntó Jimin algo confundido

-Si! Lo soy, esta estúpida rosa jaja-

-No él n-...- la rosa no pudo acabar de hablar por que JungKook la apretó en su mano de nuevo, provocando los mismos quejidos para luego tener solamente paz

Del otro lado// KookminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora