JungKook pateaba una piedra pequeña, en forma de desquitarse.
-No arreglas nada actuando como un niño-
Buscó de donde venia esa horrenda voz, hasta que vio a Yoongi sentado en la rama de un árbol, movía su cola de un lado a otro y esa profunda mirada parecía que lo humillaba.
-Callate, no sabes lo que es ser yo-
-No, imagino que es un asco, pero si fuera tu creo que no sería tan egoista como para ocultarle la verdad a alguien que amo-
-Voy a alejarlo si le digo, soy espantoso y las cosas que hago...lo que hice...no lo recuerdo, pero se supone que fui mala persona-
-Debes decirle-
-El motivo de estar aquí tampoco es bueno, él va a odiarme, lo se-
Intentó alejarse de Yoongi, caminó lejos del lugar hasta llegar al pasto turquesa.
-Una mentira tras otra solo lo hace más dificil- ahora Yoongi estaba sobre otra rama, recostado y comiendo un gajo de mandarina.
-Para ti es facil decirlo, a ti no te odiaría, eres...su mejor amigo-
Yoongi sonrió, su cola tomó otra mandarina del arbol turquesa y se la lanzó a Kook a la cabeza.
-Abre los ojos ¿te importa Jimin?-
-Auh obviamente!-
-Entonces ve por él, él esta en peligro-
-¿Que?-
Las orejas gatunas de Yoongi estaban firmes, alertas, el chico podía escuchar muy, muy lejos, y obviamente pudo escuchar que Jimin estaba en peligro.
-Entró al bosque de las pesadillas-
-¿¡Que!?-
JungKook no esperó más y corrió hacia el dichoso bosque, Yoongi lo vio irse, sabía que estaría bien, Kook puede hacerlo muy bien solo, tratándose de Jimin.
-De alguna u otra forma, terminaras hablando, JungKook- se puso de pie y abrió la puerta que estaba en el arbol, entro por la misma, dejando ese bosque completamente solo.
.
.
.
Me jalaron de golpe, sentí mis pulmones llenarse de aire de nuevo. Pude ver un gran mar de agua negra y viscosa, tosí cuanto pude y miré quien fue quien me sacó.
-Jun-jungKook-
-Te dije que no entraras aquí Jimin!- él me miró preocupado, me tomó del rostro y me limpio
-Yo...yo no vi por donde iba, yo no quiero estar aquí, por favor vamonos- supliqué casi llorando, este lugar sin duda era peor que cualquier parte de mi cabeza.
-No te preocupes, te llevaré a casa- JungKook me llevó a la orilla del mar, la arena era negra, de hecho todo era ambientado de colores oscuros, el cielo estaba gris, todo era triste.
-¿A donde creers que vas?-
Preguntó una persona, no tenía cara, no habían facciones, era completamente negra, como si de una sombra se tratara, sin embargo, tenía la voz de mi padrastro.
-Te advertí que si volvías a molestarlo iba a darte tu merecido- dijo JungKook
-¿Crees que puedes? Estas en mi terreno, yo mando aquí, un simple parasito como tu no puede hacer mucho.
Estoy seguro de ver como los ojos de JungKook brillaron en rojo.
-Vamonos...- pedí tomandolo de la mano, el me miró y comenzo a caminar.
ESTÁS LEYENDO
Del otro lado// Kookmin
AcakJimim vive bajo mucho estrés, a veces ni siquiera se da cuenta de lo que hace, es casi como si su cerebro trabajara por partes. El no comer y mucho menos dormir correctamente le llevaron a un suceso que nadie veía venir...
