Dos almas abandonadas.
Sin saber diferenciar el amor del odio.
Buscando desesperadamente consuelo.
O al menos un brazo en el que llorar.
Sin importar de quién será.
Y a la vez lastimando a cualquiera que se atreva a acercar.
Deseando poder amar.
Por muy grande que sea su deseo de estar juntos.
Jamás lo estarán,
Porque mayor es su deseo,
De estar mal.
