Capítulo 59

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12 de Abril año M202

Narra Thanatos

- ¡Ya basta sal de mi cabeza! - grita Lyra

Me río al verla amarrada en la silla rogando que deje de torturarla, que salga de su cabeza y deje de mostrarle que es la culpable de la muerte de su hermana. Un mujer supuestamente tan fuerte y poderosa, siendo nada frente a mis ojos.

- Pensé que eras más fuerte, que decepción me he llevado - me burlo usando otro método de tortura haciéndola gritar - De verdad que adoro estos libros

Sigo viendo las demás páginas de los libro prohibidos que Lyra tenía y que ahora me pertenecen. Esta mujer creyó que al haberse escondido en una casa lejana del reino no la encontraría cuando en realidad fue más fácil y me ayuda mucho ya que nadie la escucha gritar ni pedir ayuda.

- Nos atormentaste mucho Lyra, mataste a Wyl que era tan bueno y dañaste a mis amigos, a mi amada, ya era hora que sufrieras las consecuencias - digo deteniendo la tortura

- Y tú algún día debes pagar por esto - me responde

- Lo haré con gusto, al menos me disfruté el verte sufrir - respondo indiferente

- ¿Y tú hijo? - pregunta haciendo que la mire - El pequeño Darcío no merece pagar por los actos de su padre

- De mi hijo no vas a hablar, no tengo ni idea de cómo sabes de su existencia pero tú no lo vas a tocar - la amenazo furioso

- Yo no, pero la vida se asegurará de hacerlo sufrir por lo que tú haces, no es desearle el mal, es que eso ya está escrito, las visiones de tú tía lo mostraban...-comienzo a negar sin creerle - ¡Darcío pagará con su sangre tus y sus errores! - grita

Sin desear escuchar, más uso mi magia para romper su cuello quitándole la vida, comienzo a convencerme que hace horas lo tuve que haber hecho pero al menos valió la pena. Salgo con los libros que ahora me pertenecen y solo muevo mi mano provocando que todo se comience a quemar rápidamente. Ni siquiera me preocupo en apagarlo simplemente avanzo por mi camino totalmente tranquilo.

La oscuridad de la noche me ayuda a escabullirme por varios senderos sin que nadie me note, logro entrar a uno de los túneles que me guían hasta la salida que deseo. Subo y abro lentamente apareciendo en la sala de mi nueva casa, la casa de Adelaine era cómoda pero si no quería que vieran a mi hijo, debía evitar un lugar que varias personas conocen.

Camino lentamente aproximándome a la puerta, la abro y cierro fuertemente esperando la reacción que necesito. Doy unos pasos cuando hago mi cabeza para atrás viendo como una daga pasa enfrente mía enterrándose en la pared.

- Mejor, se nota que has practicado - digo viendo las diferentes marcas en la madera

- Padre - dice Darcío saliendo de su escondite - ¿Los conseguiste? - pregunta y sonrío de lado al notar como trata de ocultar su emoción

- Sí, los tengo - camino a la mesa para colocarlos con los demás

Miro a mi hijo aproximarse a ver los libros nuevos que ahora también son suyos, lo observo con atención y sin dudar se parece tanto a mí. No hace mucho cumplió ocho años, su piel morena, sus ojos miel, su cabello negro, es más un Howel que un Stewart, merece estar aquí conmigo.

- ¿Cuándo podré aprender a usarlos? - me pregunta

- Dentro de poco, solo que completemos nuestro plan y tendrás toda la libertad de usar estos hechizos - aseguro haciéndolo sonreír

En lo que él sigue viendo camino por la casa asegurándome que todas nuestras cosas estén guardadas y listas. Abro una caja apreciando el violín negro que le regale una vez a mi amada, la conservo desde que se fue de mi casa junto a otras cosas pequeñas o sin mucha importancia, que dejó por irse corriendo.

Los Brujos de los Elementos - Magie & Love #2 (Precuela)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora