175 24 0
                                    

"Las coincidencias no existen"

Siempre he creído que el destino es algo real, tangible y también está estructurado a suceder incluso cuando suceden imprevistos que parecen imposibles. De cualquier manera probable, lo que está escrito no se puede cambiar, está regido por fuerzas misteriosas que mueven a las personas como marionetas para un fin.

Lo que está destinado a ser es simplemente la ley de la vida manifestandose de una manera concreta. Si pasó fue por algo. Todo tiene una razón.

Incluso cosas tan ridículamente impensables.

Cómo justo ahora ella está en esta situación, aferrada al pecho de un chico rubio que la tomo de su torso y manos para empujarla lejos de la parada del autobús que ella toma para ir a su secundaria, eso no era lo imposible sino, aquel camión enorme que acababa de estamparse frente a la parada donde justo ella estaba en unos momentos. Como un par de segundos cambiaron el rumbo de su existencia de una manera tan rara, como aquel chico de pantalones ridículos acababa de salvarle su vida.

Incluso para hacerlo era algo loco de pensar, era como si hubiese visto el futuro en unos instantes. Maravilloso, ella aún respiraba.

—¿Te encuentras bien? —pregunto él, alarmado y preocupado, dios ni siquiera podía respirar con tranquilidad y lo primero que fue para ver era si ella se encontraba a salvo. Asintió. No le dio mucho tiempo para soltar una respuesta más clara ya que el sonido del camión estallando en llamas los hizo reaccionar.

La mierda, ella pudo haber muerto ahí de una manera terrible.

— ... Voy a llegar tarde.

Carajo, fue lo primero que pensó en esos momentos. ¿Casi muere y piensa en su historial de nada de retardos en la escuela?

El rubio con dificultad se levantó y le extendió la mano.— primero deberías revisarte, dios, ¿porque los adolescentes en esta época son tan ignorantes al peligro?

Ella se extraño al oírlo.— tu eres un adolescente también. —le dio la mano.— ¿Quién eres tú?

—Hanagaki Takemichi.

—¿Tamagotchi?

Su oído para entender el japonés a veces se distorsionaba. El chico luego de tomar su mano y apretarla hizo un movimiento frenético cómo si estuviera siendo electrocutado cosa que la asustó llevándola a golpearlo en su brazo para hacerlo reaccionar, entonces el la vio de nuevo pero algo en su mirada y expresiones era distinto a hace unos momentos.

Se sonrojó y caminó lejos de ella dejándola ahí sola, el muy raro, la castaña rasco su cabeza preguntandose si el golpe le había hecho algún tipo de daño cerebral o si el accidente quizá le provocó algún tipo de shock.

Muy extraño pero aún le debo la vida. Pensó.

La policía, paramédicos y bomberos llegaron al lugar para contener el accidente a una distancia de dónde pudo ella haber muerto, decidió no quedarse más tiempo, eso le causaba escalofríos.

Sentía como si hubiese cambiado el curso del tiempo, aunque ya no quiso dar más vueltas en el asunto.























De regreso a casa tuvo que tomar el metro

El accidente al parecer tuvo demasiado revuelo, el hombre al volante murió o algo así, entonces era demasiado movimiento y todo el embrollo provocó un embotellamiento en el circuito de toda la avenida. El metro a esa hora era el infierno, ni siquiera era así donde ella solía vivir, aunque debía admitir que era más limpio.

Nerd fighter -·Tokyo Revengers Donde viven las historias. Descúbrelo ahora