Día VIII

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En el Roxy Raceway, Roxanne miró su vehículo, pensando que quizás sería la última vez que lo usaría

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En el Roxy Raceway, Roxanne miró su vehículo, pensando que quizás sería la última vez que lo usaría. Una de sus cosas favoritas ya mencionadas, correr, era de las sensaciones que más le gustaba sentir. Correr libre, libre y rápida, igual que un lobo. Era entendible, después de todo le agregaron gustos físicos que ese animal solía hacer.

Siempre fue amante de las carreras, sentir el aire moverse y su pelo volar, era increíble. Simplemente divertido montarse en ese auto y conducir por toda una pista, toda una aventura.

Posó sus dedos en el vehículo, con una triste sonrisa y orejas bajas, subiéndose en este. Lista para sentirse viva una vez más, conduciendo a altas velocidades.

Le producía una felicidad mágica.

Dar vueltas y vueltas tras obstáculos y desafíos era de las mejores cosas que tenía su zona. Correr, su "hobbie" favorito de todos.

Su última carrera, quizá. Aunque no lo dudaba. Ella lo sabía.

En segundo lugar, su espectáculo, observar a sus amigos alistarse, ella incluida. Las luces alumbrando por todo el escenario.

A Roxanne solía encantarle salir al escenario y darlo todo. Cantar y alegrar a los niños era otra de sus cosas preferidas. Pero ese día simplemente no se sentía con toda esa felicidad que siempre tenía. Decepcionada de sí misma por no proporcionar ese ánimo que siempre transmitía en el escenario, se sintió aún peor.

Un último show junto a sus amigos.

—¡Vamos superstars! ¡Con todo! —gritó Freddy con felicidad sosteniendo su micrófono en manos.

Aplausos y gritos se escuchaban de los espectadores. Montgomery tocaba el bajo con todo, y Chica casi rompía las cuerdas de su guitarra al darle con tanta potencia. Roxanne era la única extraña tocando su instrumento, el piano.

Su vista comenzó a tornarse lenta. ¿Conseguiría alguna otra vez amigos como esos, obras mágicas y autos tan veloces? Había sido divertido mientras duró. Pero ella simplemente no daba más.

Sorprendiendo a sus amigos y arruinando el show, Roxanne bajó del escenario a mitad del concierto, corriendo lo más rápido que sus piernas le permitían. Sorpresa por parte de las personas, trabajadores incluídos, y Freddy y sus amigos con la boca abierta por tal reacción tan repentina.

Llegó corriendo a un pequeño almacén, dónde habían piezas de mecánica y observó un martillo en el suelo tirado. Se le quedó viendo un rato, pensativa.

Ella ya no podía seguir.

Ya no.

Sonidos de llanto vinieron de la animatronico, asustada y apenada de su próxima decisión. Y nunca había tenido tanto miedo.

Supuso que nada puede ser como se quiere. Cerró sus ojos esperando el momento, con sus dientes apretados y orejas caídas. Pero simplemente sus emociones llegaron a un punto de quiebre en el que ya no puede seguir reprimiendolas.

¿Ella realmente era única? ¿Especial? ¿Valiosa? Quizás nunca podría descubrirlo.

....

—¿Seguros que estará por aquí? —preguntó Chica buscando a Roxanne con sus compañeros.

—Lo más seguro es que sí, hemos revisado cada zona de la pizzería y no se encuentra en ningún lugar —le respondió Freddy analizando las paredes.

Montgomery suspiró con pesadez.

—¿No saben qué le sucedió? Me preocupa su tan rara manera de actuar.

—No, Monty. No ha querido decir nada —dijo Chica.

—Lo mejor será encontrarla pronto —habló Freddy triste—. Quisiera saber qué sucedió y poder apoyarla y...

—¡ROXY!

El grito repentino de Chica hizo fijar la vista de Freddy y Montgomery en un punto del suelo dónde habían partes dividas de un animatronico destrozado...

¿Esa no era...?

—¡Dios!

FNaF: Cubriendo HuellasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora