Día IV

260 29 3
                                        

Ya que habían estado haciendo los comentarios de aquel súper querido Foxy, Roxanne decidió entrar en la oficina de Vanessa, activó el computador y se dispuso a investigar sobre aquel animatronico

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Ya que habían estado haciendo los comentarios de aquel súper querido Foxy, Roxanne decidió entrar en la oficina de Vanessa, activó el computador y se dispuso a investigar sobre aquel animatronico. Al principio no quería hacerlo por posibles riesgos en que la descubran, pero de verdad se sentía curiosa y necesitaba entender por qué la comparaban tanto con él.

Tal parecía, Foxy fue uno de los primeros animatronicos en los años 80 cuando estaban abiertos los antiguos Freddy's Fazbear. Era un pirata, con un "carácter" como valiente y uno de los más rápidos. También de los más queridos. No tenían la suficiente tecnología como para poder humanizar a los animatronicos antiguos como con los Glamrock, pero pudieron hacer su programación con movimientos adecuados para el entretenimiento de los niños.

—No puedo creer que hayan dicho que esa cosa sea mejor que yo —se dijo ella misma, haciendo un pequeño eco en la oscura oficina—. Por favor, su diseño es terrible. Digo, mirenme, soy la mejor.

Supuso que quizá con el paso del tiempo los nostálgicos fans de ese zorro, o mejor conocidos como "vieja escuela" desaparecerían en algún punto y los nuevos niños que llegaran al mundo, al no conocerle, amarían a Roxanne hasta el punto que sea mucho más conocida que Foxy.

Fijó su vista en unas palabras del párrafo, la cual la dejó unos segundos desconcertada. Pues "Roxanne había ocupado el lugar de Foxy en la banda, convirtiéndose en el remplazo de este".

No debería sentirse mal por ello, ¿no? Después de todo era él el remplazado, no ella. Aún así pareció entristecer cada vez más rápido. Su nerviosismo se aceleró hasta el punto que tuvo que iniciar a respirar a bocanadas.

—¡Roxy! ¿Pero qué haces?

Roxanne quitó rápidamente la página buscada, eliminando el historial a la velocidad de la luz. Volteó a ver a una enojada Vannesa viendo con caras de pocos amigos a la animatronico.

—Hey, ¿qué tal? —saluda ella como si nada.

—Sal de aquí —señaló la salida—, vete ahora.

Cuando Roxanne cruzó la puerta para salir de la oficina, Vanessa la detuvo, diciendo que habían unos visitantes que atender, así que no interviniera y se quedara en su camerino, a lo que Roxanne asintió sin ganas y salió de inmediato de allí.

Obedeció a Vanessa y se dirigió a su camerino, ignorando y evitando a todo tipo de visitantes, o al menos hasta que observó a un señor hablando con otro sosteniendo en si mano lo que parecía ser un pequeño póster dónde aparecía Foxy. Roxanne no escuchó de lo que hablaban ni mucho menos, pero el simple hecho de que tuviera un póster de ese animatronico la enfureció. Y sin aguantar más se acercó por impulso al hombre, arrebatando el papel y rompiéndolo en trozos con sus manos. Gruñía y mostraba ligeramente los dientes mientras lo hacía. Esto claramente se convirtió en una queja para el personal, ya que el hombre fue a quejarse porque deberían controlar más al animatronico.

Roxanne notó que habían ya varias quejas dirigidas a ella, cosa que le estaba costando a la pizzería. Estos últimos cuatro días de la nada llegaron esos absurdos problemas, cosa que también le afectaban a ella y ocasionaba lo que ocasionaba. Ella ya no sabía lo que estaba sintiendo, era como un dolor en su pecho... Vaya, ¿realmente era capaz de sentir? Sus orejas cayeron sin vida hacia abajo, demostrando su tristeza.

—¡Hey, Roxy! ¿Jugamos fuerzitas?

Ella le dedicó una mirada casi sin emociones a Montgomery, pero se limitó a sonreír un poco para no mostrarse tan afectada. Por lo menos podría distraerse con su cocodrilo preferido, y el único que conoce, también.

—Gracias Monty, pero prefiero... ir por un helado.

El verde se colocó sus lentes en forma de estrella, asintiendo, pues sabía que Roxanne estaba desanimada y lo único que quería era restablecer su felicidad, no importara con qué.

Entonces luego de ir por dos helados a escondidas, sin querer que los descubran para no impedirles el alimento ya que luego se averian, caminaron sin rumbo por el Pizza Plex. Ninguno hablaba, sólo caminaban en silencio.

Había una zona en la que Chica estaba sentada tocándole a un grupo de niños con su guitarra, esto llamó la atención de Roxanne y quedó de espectadora de lejos unos segundos. Bajó la mirada desanimada.

—¿Qué pasa, Roxy?

—Me pregunto cómo lo hace.

—¿Hacer qué?

—Mírala, tiene toda la atención de los niños —dijo Roxanne—. Sabe muy bien cómo entretener a esas pequeñas criaturas, y parecen quererla... Y ningún adulto la compara con otro animatronico.

—¿Quién dice que tú no? A ver, Roxy, muchísimos niños te adoran. Y nadie te compara con nadie.

Ella negó con la cabeza, abrazando su cuerpo con sus propios brazos.

—No entiendo, Monty. Últimamente han estado hablando de un tal Foxy y... me lastima.

Montgomery quedó pensando un rato, hasta que finalmente la imagen de aquel zorro llegó a su mente. Recordó haber visto sus peluches tirados en zonas de la pizzería, y supone que Roxanne se refería a él.

—He oído de él, pero vamos Roxilu, que varias personas lo elijan a él no significa que otras no te prefieran a ti —dijo él dándole un pequeño codazo—. Además, si lo quisieran tanto lo fueran hecho a él nuevamente y no a ti, ¿no crees?

—Sí... eso creo.

La música de la guitarra de Chica dejó de resonar por el lugar, cosa que en realidad no le importó a Roxanne, hasta que sintió como alguien la sujetaba del brazo. Volteó y vio a Chica frente ella, con los niños detrás suyo.

—¿Quieres tocar? —dijo ella ofreciéndole la guitarra. Roxanne negó.

—Yo... no sé tocar ese instrumento, Chica.

—Vamos Roxy, te enseñaremos —insistió su amiga con una sonrisa—. Además, los niños van a ayudarte a entender, ¿cierto linduras?

Los niños asintieron felizmente. Esto conmovió a Roxanne, hasta el punto de aceptar y los niños ayudaron a que ella aprendiera a tocar la guitarra. Montgomery no pudo evitar sonreír, sabiendo que Chica posiblemente fuera notado la tristeza en Roxanne y lo que le explicó al cocodrilo, y por ello esta haya sugerido lo anterior. Roxanne pareció motivarse más tocando con un diminuto público. Por fin pudo volver a sonreír.

FNaF: Cubriendo HuellasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora