Dumbledore se levantó y empezó a hablar.
—Como verán estos chicos del futuro nos trajeron estos libros para acabar con Voldemort así que ¿quién quiere leer?—la profesora McGonagall levanto la mano —. Tome profesora—.
—El libro se llama 'Harriet Potter y la piedra filosofal'. Capítulo 1 'la niña que sobrevivió' —.
El señor y la señora Dursley, del número 4 de Privet Drive, estaban orgullosos de decir que eran perfectamente normales y muy agradecidos por ello. Eran las últimas personas que uno esperaría encontrar involucradas en algo extraño o misterioso, porque no aceptaban esas tonterías.
Sirius Black pregunto —¿A que se refieren con algo extraño? —.
—La magia.— respondieron dos personas a la vez.
El señor Dursley era el director de una empresa llamada Grunnings, que hacía taladros.
—¿Qué son los taladros? —Pregunto el señor Weasley.
Hermione con la sabiduría que tiene respondió —Es una herramienta que sirve para hacer agujeros en materiales duros, como la pared—.
Era un hombre corpulento y rollizo, casi sin cuello, pero con un bigote muy largo.
Varias personas se reían, mientras que Vernon se ponía colorado.
La señora Dursley era delgada y rubia y tenía un cuello casi el doble de largo de lo habitual, lo que le resultaba útil, ya que pasaba la mayor parte de su tiempo estirándolo sobre las verjas de los jardines, para espiar a sus vecinos.
Petunia estaba furiosa por como la exhibían, todos se estaban riendo de ella.
Los Dursley tenían un hijo pequeño llamado Dudley.
—Que lindo nombre —dijo con sarcasmo Alice Stone.
Y para ellos, no había un niño mejor que él.
Los Dursley tenían todo lo que querían, pero también guardaban un secreto, y su mayor terror era que alguien pudiera descubrirlo. No creían poder soportar que alguien descubriera lo de los Potter. La señora Potter era la hermana de la señora Dursley, pero no se veían desde hacía años; de hecha, la señora Dursley simulaba que no tenía una hermana.Lily miro a Petunia dolida —Lastima. Por que lily es la mejor hermana del mundo y tu lo perdiste por perra envidiosa —dijo Marlene, la pelirroja la mira agradecida, los señores Evans no podían creer que su hija mayor fuera así.
Porque su hermana y su marido un inservible, eran todo lo contrario de los Dursley.
—Perdón! —Dijo Sirius con una mano en el pecho —. James puede ser arrogante, narcisista e insoportable, pero inservible jamás—terminó de hablar. James lo miró indignado.
—No bueno, gracias hermano — dijo James con el seño fruncido.
—De nada hermano, hoy por mi y mañana por ti —dijo orgulloso.
Remus que estaba escuchando se dio una palmada en la cara y dijo.
—Sirius es 'Hoy por ti y mañana por mi' —dijo ya cansado, Sirius lo miro y dijo 'ohh'.
Eran todo lo contrario de los Dursley. Los Dursley se estremecían al pensar en lo que dirían los vecinos si los Potter aparecieran en la vereda. Los Dursley sabían que los Potter también tenían una hija pequeña, pero nunca la habían visto. Ese niño era otra razón para mantener alejados a los Potter:no querían que Dudley se juntara con una niña como esa.
Nuestra historia comienza cuando el señor y la señora Dursley se despertaron ese martes gris y nublado. No había nada en el cielo con nubes que sugiriera los acontecimientos extraños y misteriosos que muy pronto ocurrirían por todo la región. El señor Dursley tarareaba mientras elegía su corbata más aburrida para el trabajo y la señora Dursley parloteaba feliz mientras forcejeaba para colocar al chillón Dudley en su silla alta.
Ninguno de ellos notó el gran buho pardo que paso por la ventana.
Varios fruncieron el ceño.
A las ocho y media, el señor Dursley tomó su portafolio, beso a la señora Dursley en la mejilla y trato de despedirse de Dudley con un beso, pero no pudo porque Dudley tenía un berrinche y tiraba su cereal contra las paredes, "chiquilin", exclamó entre dientes el señor Dursley, mientras salía de la casa. Se metió en su coche y se alejo del número 4.
Al llegar a la esquina percibió la presa señal de algo singular: un gato que leía un mapa. Por un segundo, el señor Dursley no se dio cuenta de lo que había visto, pero luego torció la cabeza para mirar otra vez. Había un gato atigrado en la esquina de Privet Drive, pero no se veía ningún mapa. ¿En que había estado pensando? Sin duda, era un problema de la luz, el señor Dursley parpadeó y contemplo al gato. Le devolvió la mirada. Mientras el señor Dursley daba vuelta la esquina y tomaba la calle, observo al gato por el espejo. Ahora estaba leyendo el cartel que decía Privet Drive; no, mirando el cartel, los gatos no pueden leer carteles ni mapas. El señor Dursley negó con la cabeza y alejo al gato de sus pensamientos. Mientras conducía hacia la ciudad, no pensó en otra cosa que un gran pedido de taladros que confiaba conseguir ese día.
Pero en las afueras de la ciudad, algo alejó los taladros de su mente. Mientras esperaba en el habitual congestionamiento matinal del tránsito, no pudo dejar de notar una cantidad de gente vestida de forma extraña. Gente con capas.
—Que raro primero el búho, después la profesora McGonagall, gente mágica, ¿cual es el suceso para que la gente de nuestro mundo salga al mundo muggle como si nada?. —Pregunto Remus
—Eso se va a ver en este mismo capitulo, tío remus. —fue lo que respondió Harriet
El señor dursley no soportaba la gente que usaba ropa ridícula. ¡Los conjuntos que usaba la gente joven! Supuso que esa debía ser alguna estúpida moda nueva. Tamborileo con los dedos sobre el volante y su mirada se posó en ese montón de desconocidos que estaban allí cerca. entre ellos, muy excitados. El señor dursley se enfureció al darse cuenta que un par de ellos no eran jóvenes. Ese hombre era mayor que él ¡ y vestir una capa verde esmeralda! ¡ qué atrevido! Pero entonces se le ocurrió al Señor dursley qué tal vez eso era una tonta manera de llamar la atención — esa gente evidentemente así una colecta para algo—, si, tenía que ser eso. El tránsito avanzó y unos pocos minutos más tarde, el señor dónde llegó el estacionamiento de Grunnings, pensando en nuevamente en los taladros.
El señor dursley siempre se sentaba de espaldas a la ventana, en su oficina en el noveno piso. Si no lo hubiera hecho así, le habría resultado difícil concentrarse esa mañana en los taladros. Novio los búhos que volaban a plena luz del día, Aunque la gente en la calle si los veía y lo señalaba con la boca abierta, mientras pasaban uno tras otros los búhos. La mayoría de ellos no había visto un búho ni siquiera de noche. Sin embargo, el señor dursley Tuvo una mañana perfectamente normal, sin búhos. Grito 5 personas diferentes puntos hizo varias llamadas telefónicas importantes y grito un poco más. Estaba de muy buen humor hasta la hora de almorzar cuando decidió estirar las piernas y cruzar las calles para comprarse un sándwich en la panadería.
Había olvidado a la gente con capas hasta que pase un grupo de ellos cerca de la panadería. Al pasar, los miro enojados. No sabía por que, pero lo hacen sentir inseguro. Este grupo también susurraba con excitación y no pudo ver ni una alcancía. Cuándo regresaba por un gran sándwich en una bolsa de papel, alcanzó a oír unas pocas palabras de lo que decían..
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Harriet Potter
FanfictionHarriet tenía el giratiempo de hermione en sus manos, ella quería ver a sus padres y cambiar la historia de la niña que vivió. Ella modifico el giratiempo para poder viajar más allá de unas cuantas horas y con sus recuerdos y pensamientos creo vario...