Capitulo 18

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A la mañana siguiente... abrí mis ojos lentamente y me encontré a Zayn aún abrazado de mí en la misma posición que la de anoche. No me quería separar de él, estaba realmente a gusto en sus brazos. Suspiré y pegué más mi cara a su cuerpo. Escuché que reía bajito y abrí los ojos de golpe.
- ¿Has despertado ya? -susurró sobre mi cabeza.
- Sí -dije quedito, se separó de mí y sonrió.
- ¿Soñaste algo malo, o tuviste alguna pesadilla? -preguntó. Yo lo miraba, esas labios me incitaban a besarlo.
- No, estuve bien. Gracias por preguntar.
Me solté de él y me giré para quedar boca arriba. Me puse a ver el techo de la habitación y él se giró para quedar boca abajo pero su cara estaba hacia mi lado.
- ¿Tienes hambre? -me preguntó. Yo lo miré y sonreí. Él rió también.
- Tienes unas manchitas moradas bajo tus ojos -le dije y él tocó su cara.
- Probablemente sea porque no dormí nada anoche -anunció.
- ¿Por qué? -pregunté.
- Bueno, es que... estabas demasiado cerca y no quería dejar de ver cómo babeabas en mis brazos.
- ¿En serio? -dije poniéndome roja como un tomate. Él se comenzó a carcajear y pasó su brazo por mi cintura.
- No, claro que no. Duermes como un bebé y te la pasas suspirando. ¿Soñaste con algo bonito? -yo no dejaba de pensar en que Zayn estaba demasiado cerca de mí.
- No... bueno. No lo recuerdo -dije tratando de pensar.
- Sí -dijo convencido- soñaste con algo bonito y no me quieres decir qué fue.
- En verdad no recuerdo sí soñé.
- Bueno -dijo moviéndose. Se levantó y caminó hacia la salita. Yo arreglé la cama y luego pasé al baño para revisarme. Noté que tenía el pelo perfectamente peinado, indicio de que Zayn se la pasó acariciándolo. Me lavé la cara y caminé hacia la salita. Allí estaba Zayn sirviendo dos vasos de leche y hablando por teléfono.
- Claro... no_____ no te preocupes, está bien. Sí, la pasamos bien anoche. -me miró y sonrió- Claro______, sí en cuanto pase eso me llamas -pidió- De acuerdo, claro en un rato. Hecho pues, Harry.
- ¿Harry? -pregunté.
- Sí, dijo que Alice aún está dormida -yo asentí.
- Oye... -él me miró atento- tengo la costumbre de ducharme recién me levante... ¿te importaría si me ducho aquí?
- No -dijo con sorpresa-, adelante... las toallas están en el closet -me informó.
- Gracias -dije y caminé hacia allá- Una cosa más...
- Claro -dijo apenado.
- ¿Me prestarías una camisa mientras voy a mi camarote? Solo mientras se despiertan aquellos tortolitos.
- Claro... en un rato te busco algo -dijo sonrojado.
Caminé al closet y saqué una toalla roja de dentro. Luego entré al baño y abrí la regadera. Puse la toalla un poco alejada para no mojarla. El agua de la regadera hizo que mi cuerpo se relajara. Me sentía realmente cómoda allí dentro. Después de estar unos minutos allí. Al salir noté que él estaba viendo su closet. Sacó una camisa rayada en azul con blanco y un ancla dibujada en color rosa.
- ¿Esta está bien? -preguntó. Yo sonreí y la tomé.
- Sí gracias, se parecen a las de Lou -dije
- Él me la hizo comprar-dijo mientras salía de la habitación cerrando la puerta.
Después de ponerme mi ropa. Me puse la camisa de Zayn y sentí rápidamente el olor a su perfume, olía deliciosamente bien. No pude evitar tomar un pedacito de esta y acercarla a mi nariz. Ese olor... tan dulce, la exquisitez de su aroma a hombre. Me quedaba grande pero no demasiado. Me dejé el cabello suelto y caminé hacia fuera de la habitación.
- Es una gran camisa -me dijo Zayn con una sonrisa- Marinerita -me llamó.
- Gracias, es de un amigo cuando quieras te la presto -le dije riendo.
- Está bien, pero no le digas -me advirtió.
- No, no. Será nuestro secretito -le dije y reímos ambos. En la barrita de la cocinita había cereal y había pan. Dos tazas de café con leche y jugo.
- ¿Quisieras desayunar aquí o quieres ir a un restaurante? -preguntó amablemente.
- Aquí está bien -le dije. Serví el cereal en un coquito y tomé la leche. Él se sentó a mi lado y también sirvió un poco de cereal a su plato. Estuvimos desayunando en silencio, hasta que él lo rompió.
- Sabes... -me dijo- no eres tan mala como pareces.
- Pues -dudaba de mi propia respuesta- ¿gracias? -dije riendo.
- Espero que todo con Dean salga bien, te mereces a alguien que te quiera mucho. Si él dice hacerlo y te lo demuestra, seré muy feliz por ti.
Lo miré y luego observé mi anillo. Tenerlo en ese dedo me imponía y más la imagen como se veía. Esto era demasiado extraño. Tener el destino arreglado con alguien a quien ¿amo? Necesitaba pasar tiempo con mi prometido. Necesitaba verlo.
- ¿Tú piensas en casarte alguna vez... con Kelly? -le pregunté.
- No... -me dijo rápido.
- ¿No te quieres casar? -le pregunté incrédula.
- Claro que sí, algún día... pero con Kelly lo dudo -me dijo bastante convencido.
- ¿Por qué? -pregunté aún más intrigada por su respuesta.
- Bueno, es que he estado tanto tiempo con ella, sintiéndome supuestamente "feliz" pero siempre me decepciona. El día que me llegue a casar quiero que sea con alguien que de verdad ame. Alguien a quien no tenga miedo demostrarle lo que siento, sin miedo a estar estúpidamente enamorado de ella -dijo con una sonrisita nerviosa.
- Espero que encuentres una chica así, te la mereces -le dije. Luego recordé la conversación que tuve con el chico de los mensajes. Zayn se parecía mucho a la forma de ser de él. Esto era extraño.

Messages- Zayn Malik & TuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora