Capítulo 60: "Los finalistas y la última oportunidad para brillar"

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Una sacerdotisa en Twisted Wonderland

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"A veces cuando te cierran las puertas debes entrar una entrada trasera. Y si no la encuentras, entonces busca una ventana. Siempre hay un modo de entrar."

- Full Out (2015)

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[Hace 10 años]

[8 meses después de los acontecimientos del Loto Rojo]

[Shiori Nakamura - 6 años]

Las calles de Sachimura como siempre, eran muy ruidosas. El mismo ruido de los coches; la misma bocina de la estación de trenes y la circulación constante de personas desconocidas que estaban sumergidas en sus propias vidas personales. Todos estaban tan absortos en su mundo que ni siquiera notaban la presencia de Hitoshi, quien sostenía a Koichi del hombro mientras que a su pequeña Shiori la sostenía de la mano. Ella todavía usaba su máscara de siempre, pero, al igual que los demás, estaba mirando la presentable academia que tenía enfrente.

En la puerta había un gran cartel que informaba sobre los cupos para las próximas clases de gimnasia.

- "Este debe ser es el lugar." - Pensó Hitoshi, recordando todas las indicaciones que le dijo el terapeuta de Shiori luego de la última sesión que tuvieron. - "Dijo que en este sitió tenía un contacto que nos podría ayudar con la situación actual de Shiori, pero... ¿Una academia de Gimnasia?"

En eso, Shiori apretó un poco la mano de Hitoshi, para llamarlo de manera silenciosa.

- Ah, perdón... me quedé pensando ¿Entramos? - Preguntó Hitoshi a los niños con su tono suave de siempre.

Shiori solo asintió con la cabeza.

- Lo que sea... - Respondió vagamente Koichi, desviando sus ojos a otro lado mientras guardaba sus manos en los bolsillos de su ropa nueva.

Hitoshi solo soltó una pequeña risa silenciosa; ya que, a pesar del mal carácter del niño, se había calmado mucho durante los meses. Ya no insultaba o estaba a la defensiva con los demás, lo que significaba que Koichi estaba empezando a limar las asperezas de su nueva familia.

Pisando el tapete electrónico, las puertas de cristal se abrieron de par en par para dar la bienvenida a los nuevos invitados y que se adentraran a su interior. Desde el punto de vista de los tres, los pasillos estaban bien adornados con varios diplomas, medallas y un sin fin de cuadros de varios y varias gimnastas mirando fijamente la cámara. El pasillo estaba aterciopelado y tenía una que otra maceta de porcelana que le daba un toque occidental, aparte de ello, el lugar brilla como si recién hubiera sido pulido.

- Woow - Dijeron sorprendidos Hitoshi, Koichi y Shiori al mismo tiempo ante tal sitio. - "Qué elegancia la de Francia."- Sí, también lo pensaron al mismo tiempo.

Saliendo de la ensoñación, Hitoshi se acercó a la recepción principal para verificar si había alguien quien pudiera atenderlos.

- Disculpe, ¿Hay alguien aquí? - Preguntó Hitoshi mirando a los alrededores, pero no había nadie cerca.

En eso, al otro lado del pasillo se escucharon unos ruidos que se escucharon muy bajitos. El hombre adulto y los niños se miraron extrañados entre sí por unos instantes antes de empezar a caminar hacia donde provenía aquella extraña bulla. Al caminar un poco por el pasillo, el ruido cada vez iba en aumento y, por lo poco que Hitoshi escuchó, parecía que alguien le estaba gritando a otra persona.

Una Sacerdotisa en Twisted WonderlandHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora