Capítulo veintiuno

956 90 1
                                        

Segunda parte: Capítulo veintiuno

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Segunda parte: Capítulo veintiuno

Le envié un mensaje de texto a Kim contándole las noticias cuando subí corriendo a mi habitación. Sabiendo que Paul me seguiría poco después, así que no quería que Paul me escuchara chismear sobre él con Kim para que se burlaran de mí, solo le envié un mensaje de texto.

Cuando llegué a mi habitación rápidamente me vestí con ropa cómoda.

Cuando llegué a mi habitación rápidamente me vestí con ropa cómoda

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Luego, al salir, vio a Paul parado en la puerta. Caminó hacia mí y envolvió sus brazos alrededor de mí.

-Está bien, ¿qué es primero?- Preguntó.

-La ropa, todas mis otras cosas ya están en una caja en una cómoda.- Le dije sonriéndole.

Escuché la puerta abrirse escaleras abajo, supuse que era papá, le dije a Paul que se quedara aquí arriba por un segundo.

Al bajar vi a papá sentado en el sofá.

-Hola papá.- Le dije sonriéndole.

-Hola Alex, no te he visto en mucho tiempo.- Dijo riéndose.

-Lo se, lo siento papá.- Dije mirando hacia abajo.

-Pero estoy muy feliz.- Dije, haciéndolo sonreír.

-Está bien, entonces, ¿quién es?- Me preguntó y me sonrojé.

-Eh, Paul.- Dije sonriendo.

-Oh, está bien. Mientras te haga feliz. Dile que si te lastima tengo un arma.- Él dijo.

-En realidad papá, necesito hablar contigo...- Dije mirándolo.

-¿Bueno?- Preguntó.

-Me pidió que me mudara con él.- Dije jugando con mis manos.

-Y dijiste que sí.- Dijo suspirando.

-Si, lo hice.-

-Bien, si él te hace feliz, no lo dejes escapar. He tenido mi parte completa de desamor en esta casa. No necesito más. Está bien, Alex.- Él dijo.

-Sí, lo dudo mucho, Paul nunca me lastimaría, lo sé con certeza.- Dije sonriendo.

El asintió.

-Está el aquí.- Asentí.

-Me está ayudando a empacar.- Le dije.

Se puso de pie caminando hacia mi habitación.

Al atravesar la puerta de mi habitación, la puerta de mi armario estaba abierta y Paul estaba parado frente a ella mirándola.

Papá y yo nos reímos.

-Vas a necesitar mucho espacio, el niño deben tener ropa nueva más que nadie que haya visto.- Papa dijo. Asentí mientras Paul se daba la vuelta. Su boca colgaba abierta.

-Solo tengo pantalones cortos y un par de camisetas.- Me reí.

-Más espacio para mi entonces.- Dije sonriendo.

Papá, Paul y yo empezamos a meter mi ropa en cajas.

Mi computadora portátil ya estaba en su casa, así que todo lo que tenía que hacer era...

Toma el resto de mi ropa, todos mis zapatos, mi caja llena de artículos de baño y

Un osito de peluche que tengo desde pequeño, me lo había regalado mi abuelo.

Cuando terminamos, abracé a papá y le dije que aún vendría a cocinar para él de vez en cuando, luego me subí a la camioneta de Paul. Haciendo nuestro camino a mi nuevo hogar.

.....

Cuando llegamos a su casa, Paul había llamado a Jared y a Kim para que me ayudaran con mis "2000 artículos de ropa".Puse los ojos en blanco al ver que era tan dramático.

Jared y Kim se quedaron afuera de su casa esperando que nos detuviéramos, cuando lo hicimos, se acercaron a nosotros.

-Estoy tan feliz, ahora no tengo que ir hasta Forks para pasar el rato contigo.- Dijo Kim. Me reí.

-Casi nunca estuve en mi casa recientemente.- 

-Lo sé, pero ahora puedo ir o puedes pasar el rato conmigo en casa de Emily.- Dijo.

Todos comenzamos a traer mi ropa a la casa de Paul. Después de un par de viajes, habíamos metido todas las cajas en la casa.

Después de que Jared y Kim se fueron, comencé a guardar mi ropa. No todos caben dentro del armario, así que puse algunos en una caja que no uso con frecuencia y puse la caja en la esquina inferior del armario.

Manteniendo mis zapatos en la caja mientras los guardaba en el armario, abrí la caja y saqué el osito de peluche. Dándose la vuelta, Paul me miraba sonriendo.

-¿Qué?- Yo pregunté. Miró al osito de peluche.

-Nada, eres realmente adorable.- Dijo acercándose a mí y tomando el osito de peluche y colocándolo en la cama. Luego regresa y me besa.

Sonreí en el beso, duró un par de minutos. Antes de que Paul se apartara, apoyando su frente en la mía.

-¿Pizza y una película? El otro día salí y compré una de Disney. Sé que te gustan.- Él dijo. Sonreí y lo besé.

-Pide la pizza, yo elijo la película.- Dije corriendo de la habitación a la sala de estar. Lo escuché reír mientras sacaba su teléfono y ordenaba la pizza.

Impronta ImprobableDonde viven las historias. Descúbrelo ahora