Capítulo uno

3.1K 204 2
                                        

- editado -

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

- editado -

-si me perdí algo comenta-

Capítulo uno

Mudándose

Cuando Bella y yo aterrizamos en Forks, estaba emocionado, Bella no tanto. Me encantó estar aquí. El manto de nubes que cubría el pueblito; que llovía casi todos los días del año, y el helado país de las maravillas de hielo que llegaba la mayoría de los días. Pero Bella lo odiaba. Odiaba todo lo que tuviera que ver con el frío.

Extrañaba a mi papá, pero cuando Bella dejó de venir, lo hice. ¿Por qué? No tengo ni idea. Probablemente porque yo y Bella hacemos todo juntos.

Antes de que nuestros padres se separaran, solían decir que éramos dos guisantes en una vaina; Unidos por la cadera, aún lo somos.

Nos contamos todo. Por lo general, Bella me cuenta sobre un libro que está leyendo, aburrido, pero aún así lo escucho. Porque ella me escucha hablar y hablar sobre cualquier chico lindo que me haya llamado la atención durante el mes.


Caminamos por el aeropuerto agarrando nuestro equipaje en lugar de caminar hacia la salida donde vemos a papá parado al lado de la patrulla de policía. Odiaba el coche, nada ralentizaba más el tráfico que un coche de policía.

-¡Papá! - grité corriendo hacia él.

-Hola Alex. Te extrañé - Dijo abrazándome. Le sonreí.

Siempre estuve más cerca de papá, no sé por qué teniendo en cuenta, a él le gusta ver fútbol y no tengo idea de lo que eso significa. Trató de enseñármelo, pero nunca lo entendí.

Bella finalmente había hecho su camino, compartieron algunas palabras, pero ambos se sintieron incómodos.

Mientras conducíamos a casa, papá trató de entablar una conversación con Bella, pero en realidad no funcionó.

Estaba mirando por la ventana, viendo pasar el árbol. Siempre había amado los bosques en Forks, es donde pasé la mayor parte de mi tiempo cuando vine aquí.

Cuando llegamos a la casa, sonreí, todavía se veía igual.

Saltando del auto, me apresuré y agarré mi equipaje que no era mucho y corrí adentro. Todo era igual no solo por fuera sino también por dentro. Subí las escaleras a mi antigua habitación y la encontré un poco diferente. Como las almohadas y la cómoda, pero eso fue todo.

-He limpiado algunos estantes en el baño - Papá dijo ayudando a Bella con sus cosas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

-He limpiado algunos estantes en el baño - Papá dijo ayudando a Bella con sus cosas.

-Bien, un baño - Bella dijo. Bella y yo teníamos nuestros propios baños en Arizona, pero incluso entonces. Realmente no guardé ninguna de mis cosas allí. En su mayoría se quedaron en una pequeña caja que guardé en mi tocador.

Que incluía:

*Cosas de lavado de cara

*Pasta dental

*Cepillo de dientes en un pequeño maletín

*Seda floja

*Desodorante

*Loción

Y

Champú y acondicionador con olor a fresa.

Siempre me había gustado el olor de las fresas, así que la mayoría de las cosas que usaba olían a fresa.

Saqué todas mis cosas y las puse en la caja poniéndola en mi tocador. Sacar mi ropa y guardarla, algunos libros que traje conmigo y todos mis zapatos.

Tengo una especie de obsesión por los zapatos. Ups.

Después de que terminé con todo, bajé las escaleras para encontrar a papá en la mesa de la cocina.

-Oye papá, ¿has cocinado la cena? -  Le pregunté mirando en la nevera.

-No he preparado la cena desde que dejaron de venir - Dijo riéndose un poco.

-¿Qué comes en el restaurante todas las noches? - El asintió.

-Papá, eso es muy malo para ti - Él se rió.

Suspiré.

Hubo un bocinazo afuera, miré a papá que sonreía. Levantarse y salir por la puerta, para encontrar una camioneta roja parada en el camino de entrada.

Seguí a papá cuando se detuvo frente a un hombre en silla de ruedas y un niño que parecía tener alrededor de 16 años. Fruncí el ceño antes de sonreír.

-¿Billy? - Yo pregunté.

-Hola, Alex, cuánto tiempo sin verte - Dijo riéndose.

-Aún te ves bien - Antes de que pudiera decir algo, Bella salió.

-Bella, ¿recuerdas a Billy Black? - Papá le preguntó.

-Sí, guau. Te ves bien - Rodé los ojos. Conocía a Bella demasiado bien como para saber que estaba mintiendo sobre recordarlo.

Me acerqué a Jacob.

-Veo que todavía llevas ese peinado - le dije sonriéndole.

-Oye, mírate - Él rió.

Jacob era más joven que Bella. Y yo era mayor que Bella, pero Jacob y yo salíamos cuando podíamos en el reserva.

-Me alegro de que finalmente estén aquí. Charlie no se ha callado desde que le dijiste que vendrías - Me reí.

-Está bien, sigue exagerando. Te haré rodar por el barro - Papá replicó.

-Después de que te golpee en los tobillos - Billy respondió después de eso, comenzaron a jugar en la calle. No pude evitar sonreír al ver a papá divertirse tanto.

-Hola, soy Jacob - Jacob le dijo a Bella.

-Hola -

-Solíamos hacer pasteles de barro cuando éramos pequeños. Bueno, excepto a Alex, a él no le gustaba el barro - Dijo riéndose un poco mirándome.

-Es que me ensucia - Le dije burlándome un poco.

-Claro que no. Lo recuerdo - Vaya, esto es incómodo. Deja que Bella haga algo incómodo.

Me disparé un poco hasta que papá se acercó a palmear el camión que estaba parado en el camino de entrada.

-¿Entonces, qué piensas?-

-¿De que? - preguntó Bella. Realmente no me importaba el camión. Los autos simplemente no me emocionaban.

-Tu regalo de bienvenida - Papá nos dijo.

-¿Este? - Bella parecía demasiado emocionada. Me quedé allí.

Jacob empezó a hablar de reconstruir el motor para nosotros y todo. Pero me aburrí, no me malinterpreten, me encanta, pero no me gustan mucho los autos, lo único que sé de ellos es si me parecen bonitos o no.

Bella abrió la puerta, golpeando accidentalmente a Jacob en el proceso. Les sonreí.

Jacob siempre había pensado que Bella era la persona más linda del mundo. Ha estado enamorado de ella antes de saber lo que era un enamoramiento. Aunque lo encontré lindo.

Papá me miró.

-Lo sé, lo sé. Realmente no te gustan los autos, pero no pude pensar en nada para atraparte. No sé lo que te gusta, cambias de opinión sobre lo que te gusta más que nadie que yo conozca - Me reí.

-Está bien papá, me encanta - le dije sonriendo.

Impronta ImprobableDonde viven las historias. Descúbrelo ahora