Capítulo quince

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Segunda parte: Capítulo quince

Quedarse a dormir 

Cuando salí de la ducha vi que había ropa en el lavabo y mi ropa no estaba en el piso. Sonriendo me vestí.

Un par de boxers que parecían nuevos y una camiseta. Parecía que podía caber otro de mí en él.

-Paul, tienes que dejar los esteroides.- Dije saliendo levantando mis manos en el aire. Me miró y se rió.

-O, tal vez deberías empezar a usar algunos.- Él dijo.

-Olvídalo, no te verías bien, me gustas flaco.- Sentí mis mejillas calentarse, luego sus ojos se abrieron.

-No quise decir eso, solo que te ves normal, como si se supusiera que eras así de flaco.- Él dijo. Me reí.

-Ríete, sé que mi cuerpo es sexy.- dije sonriendo.

Él rió.

-Entonces, ¿pasaré la noche en tu sofá o me iré a casa en ropa interior y una camisa?-

-No vas a dormir en el sofá.- Sonreí. Una vez más.

-Um, dormiré en el sofá, puedes quedarte en mi cama.- Dijo frotándose la nuca. Le sonreí.

-Sabes, para ser un jugador malo exaltado, te cuesta mucho hablar con un amigo.- dije riéndome. Miró hacia abajo jugando con sus dedos.

-No te preocupes, es "adorable".- le digo haciéndole frente.

Me miró y sonrió.

-¿Quieres algo para comer?- Preguntó,

-Sí, claro, ¿qué tienes?- Yo pregunté.

-Pedí una pizza... Realmente no guardo nada aquí ya que todos comemos en la casa de la manada. Bueno, eso y no sé cocinar.- Él dijo.

-Entonces vas a necesitar conseguir comida, me gusta cocinar.- Yo dije. Me miró sonriendo.

-¿Quieres pasar más tiempo en mi casa?- Él dijo.

-Bueno, sí. Al menos que tú tampoco me quieras.- Yo dije.

-No, no es eso. Me encanta el hecho de que quieras pasar el rato aquí. Solo pensé que no lo harías.- Sonreí.

-No sé, tu casa tiene un ambiente hogareño.- Yo dije.

Él sonrió.

Parecía que estaba a punto de decir algo cuando llamaron a la puerta. Se levantó y fue y abrió la puerta, el pizzero le pasó la pizza y él le dio dinero.

-Cariño la comida esta aquí.- Él dijo.

Me reí.

-Eres un persona rara.- le dije sonriéndole. Tenía dos cajas. Me entregó uno.

-Te traje queso. No sé qué te gusta en una pizza.- 

-El queso está bien.- Dije agarrando una rebanada mientras él tomaba toda la caja que sostenía hacia la sala de estar y yo lo seguía con mi única rebanada.

En lugar de encender la televisión, hablábamos sobre lo que le gustaba o no le gustaba al otro. Infancia, y casi cualquier cosa que se nos ocurra.

Después de que Paul terminó su pizza, le dije buenas noches y me dirigí a la habitación, cuando llegué le grité a Paul. Colocando una almohada, entre la pared y yo. Paul entró corriendo.

-¿Estás bien?¿qué pasó?- Él dijo.

-No pasa nada, pero métete en la cama. Una almohada está abajo y no voy a dejar que duermas en el sofá de tu propia casa.- Yo dije. Me miró con los ojos muy abiertos.

-¿Qué?- Yo pregunté.

-Nada.- Dijo antes de acostarse, asegurándose de que la almohada estuviera segura entre nosotros.

-Buenas noches Paul.- 

-Buenas noches Alex.- Y con eso me quedé dormido.


Estoy teniendo un poco de bloqueo de escritor. Este fue el último capítulo que tenía guardado en borrador, así que comenzaré a escribir uno nuevo hasta que me guste. :) Espero que disfrutes.

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