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"cambio de planes"

Hoy acababa mi visa, tendría que ir a jugar, estaba tan cansada de esto, pero mis amigos me ayudaba a sobre llevar de una mejor manera este infierno. Apenas estaba saliendo el sol, me quedé un rato más en mi cama, tenía tanta flojera de levantarme, después de unos minutos baje al bar por un trago, necesitaba despertar del todo.

—Tan temprano y ya estás ebria- Soltó Niragi y se sentó a mi lado.

—No, no estoy ebria, solo necesito algo para despertar-

—Pues no creo que eso ayude, mejor acompáñame a vigilar- Me le quede viendo por un par de segundos, algo que colmo su poca paciencia- Te dije que vamos a vigilar, orden del jefe-

—Pues ya que, supongo que no tengo de otra- Despues de oir lo último no tuve como negarme, aún que tenía mis dudas sobre la veracidad de lo que me acababa de decir-

—Vamos ¡Ya!- Niragi tomo la iniciativa y empezó a caminar al frente mío, era raro, siempre me pregunte por qué no me ha metido 100 tiros, según el siempre acabo con su paciencia, pero nunca me ha apuntado con su arma como a los demás en la playa, nuestras peleas solo son gritos, insultos y tal vez algún golpe-

—¿Que tanto miras? Deja de hacerlo y apúrate-

Me había perdido en mis pensamientos y sin querer lo estaba mirando mientras lo juzgaba en mi cabeza, aún que hay algo que tengo que admitir, es guapo, pero todo lo que hace es horrible, eso no me sirve.

Llegamos a la azotea del hotel, se veía todo el patio y lo que rodeaba el hotel, si no hubiera cuerpos al rededor de vería lindo.

—Niragi ¿Por qué eres así?-

Niragi

Llegue al bar del hotel y me encontré a Mirai en la barra, asi que me acerqué a ella

—Tan temprano y ya estás ebria- tome un banco cerca de ella y me senté

—No, no estoy ebria, solo necesito algo para despertar-

No creo que un trago la despierte, solo la hará más inútil.

—Pues no creo que eso ayude, mejor acompáñame a vigilar- Le trate de proponer eso, pero se me quedó viendo unos segundos, haci que no me quedo de otra más que inventarle algo- Te dije que vamos a vigilar, orden del jefe.

Obviamente no eran órdenes del Jefe, ese idiota nunca mandaría a su "Paloma" a vigilar, más bien me mandaría a mi a vigilarla, pero era aburrido el patrullaje, así que le hice una invitación.

—Vamos ¡Ya!- Comencé a caminar delante de ella.

Pero ¿POR QUE ELLA? Tal vez por qué me recuerda a alguien especial en mi pasado, Mirai tiene las mismas acciones que esa persona, a veces siento que son la misma persona, acabar con mi paciencia parece su pasatiempo favorito, a cierto punto es irritante, pero es básicamente la única persona en la playa con la que puedo tener conversaciones, no tan normales, pero de cierto modo me reconforta.

"Volteé a mirarla pero ella ya me estaba mirando a mi"

—¿Que tanto miras? Deja de hacerlo y apúrate- le ordené para subir las escaleras hacia la azotea.

RecklessDonde viven las historias. Descúbrelo ahora