Habían transcurrido tres semanas desde la adopción de Coco. Tres semanas en las que Camille pensó en distintas maneras de contarle a Ashlyn la gran noticia, el tiempo se le estaba agotando y las ideas también; adoptar a Coco era la única idea que había funcionado de maravilla.
Ashlyn se notaba mucho más alegre con el paso de los días gracias a la compañía de su nueva mascota, Raquel creía que al mantenerla feliz por tantos días consecutivos ayudaría a que se tomara mejor lo que su madre debía contarle.
Sabía que existía una probabilidad muy baja de que su hija se tomara las cosas bien y con calma, quizá hasta podría emocionarse con la noticia, pero la conocía bien y aunque lo negara, sabía que no sería así. Coco había funcionado como sedante para las emociones negativas, esperaba que lo siguiera siendo luego de eso.
– Ashlyn, cariño ¿Podrías venir un momento? Tengo algo importante que decirte
La joven dejó lo que estaba haciendo en ese momento para ir con su madre, no tenía idea de lo que podría ser. Estaba tranquila hasta que llegó a la sala de estar y vio la seriedad en el rostro de su madre, sabía que no era algo bueno lo que tenía por decirle.
– Siéntate, por favor –Señaló el sofá frente a ella– Debemos hablar de algo importante
Un poco confundida, siguió las indicaciones de su madre.
– ¿Qué sucede? ¿Estoy en problemas? ¿Acaso Coco hizo alguna travesura de la que no me enteré?
– No, no es nada de eso, cariño. Es algo más... –Hizo una pequeña pausa mientras buscaba las palabras correctas– Creo que esto nos beneficiará a ambas
Su hija guardó silencio, no entendía qué estaba sucediendo ni por qué su madre se veía tan nerviosa, como si temiera de lo que estaba por confesarle. Empezó a preocuparse por lo que fuera salir de la boca de su madre en los próximos minutos, la última vez que la había visto actuar de esa manera fue cuando le habían contado sobre el divorcio, tenía un mal presentimiento.
– Pues verás, he estado pensando en esto durante semanas. La empresa me lo había propuesto mucho antes de ya sabes El suceso –Volvió a hacer una pausa para tomar aire– Ya han pasado meses desde que todo pasó y sé lo difícil que ha sido para ti. Por eso tomé esta decisión, por las dos. Es momento de que sigamos adelante, pasar la página y avanzar. No podemos vivir atadas al pasado
– Mamá, no te entiendo, ¿A qué te refieres con todo esto? –Su temor y confusión se hacían cada vez más grandes– ¿Y por qué mencionas el accidente de esa manera? Creí que no hablaríamos más sobre ese tema.
El rumbo que Camille le estaba dando a la conversación no le estaba agradando a Ashlyn, comenzó a pensar en mil y una cosas que podría decirle su mamá y en todos los escenarios, era algo negativo.
Camille dio un gran suspiro antes de soltar la noticia, había postergado esta conversación por mucho tiempo, pero Raquel tenía razón, debía contarle a Ashlyn pronto para que esta pudiera asimilar todo lo que esto significaba. Aunque temía por la reacción de su hija, ya no había vuelta atrás.
– Nos mudaremos
– ¿Qué?
¿Acaso había escuchado bien? ¿A qué se refería su madre con eso? Tenía muchas preguntas rondando por su cabeza, pero no podía expresarlas con claridad, se encontraba estática tratando de comprender lo que había escuchado. Trataba de asimilar esas dos palabras que tanto eco hacían dentro de sus pensamientos.
«Mudarse. ¿Perdió la cabeza? ¿Por qué lo haríamos?» Pensó
–Sí, mudarnos. Lo he meditado por mucho tiempo, creo que es necesario un nuevo ambiente para ambas. Un lugar para crear nuevos recuerdos, lejos de todo el dolor que hemos estado viviendo.
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Even In My Dreams
Teen FictionLos sueños recurrentes con este misterioso chico la hacían pensar en cómo era posible desarrollar sentimientos por alguien que al parecer era creado por su mente, nunca lo había visto e incluso se preguntaba si esta misteriosa figura era real. Las...