Hola Pablo

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Solo unas semanas aquí, y la relación con Pablo iba de maravilla, creo que lo veía más a él, que a Ale.


Había quedado de verle en la cafetería, que ahora ya era tradición ir, para después irnos al club donde el entrenaba, quería que le viera como jugaba y como no tenía cosas que hacer, me di la oportunidad.



(........)

Pablo—Mira que si te aburres solo gritas mi nombre ¿vale?

Loreto—Está bien.

Pablo—¡Chicos! Vengan, les quiero presentar a una amiga.

Cuatro chicos que estaban en la cancha se acercaron a mí con una sonrisa, excepto uno.

Pablo—Miren, ella es Loreto, una amiga de la infancia.

Ferran—Ahh, claro, es la chica de la que nos hablaste, soy Ferran, y mi novia es súper fan tuya.

Loreto—¿Sira?

Ferran—Si, ella, he visto el post en Instagram.

Loreto—Que cool, gracias, supongo.

Pablo—Mira el es Pedri, Ansu, Balde y mi otro yo... Pablo, pero le dicen Torres.

Todos me dijeron hola al unísono, excepto el chico que se llamaba igual que Pablo.

Loreto—¡Hola Torres!

Torres—Hm, ¿qué tal?

Loreto—Hubieran dicho que los españoles eran medió mamones, y así me ahorraba la visita ¿eh?

Balde—¿Que es eso de "mamones"?

Loreto—Esa actitud, mmm, como le dicen, borde.

Torres—Si no te parece te puedes ir.

Loreto—¿Quien dijo que me quería ir? Si no te sientes cómodo, vete a patear la pelota, que buena falta te hace.

Ansu—Tranquilos.

Loreto—Tranquilos nada, de seguro nadie le hace caso, que tiene que terminar peleándose con una mujer.

Torres—Bueno... ¿y a ti que te pasa?

Loreto—¿Qué te pasa a ti?

Pedri—Pablo, controla a tu amiga, que ahí viene Xavi.

Pablo—Eh... Lore, de seguro Torres tuvo un mal día, no le sigas el juego.

Loreto—Si, no te preocupes, no voy a desgastar mi tiempo, con un niño tan inmaduro.


Me fui a una de las bancas, a mirar a Pablo, se veía tan feliz, me daba gracia como se emocionaba cuando metía un gol.



Pablo POV...

A todos se les hizo raro ver a Torres, discutiendo con una chica, por que nunca lo hacía, de hecho cuando conocía a alguna, era amable, pero hoy fue todo lo contrario.

Torres—No la traigas, la próxima vez.

Pablo—Yo traigo a la que quiero. ¿Tú por qué estás así?

Torres—Mal día.

Pablo—Lo suponía, pero no te tuviste que desquitar con ella, porque Loreto fue educada contigo.

Torres—"Hola Torres" se ve que es la típica niña que le quiere caer bien a todos.

Pablo—Está en su derecho, lleva 10 años sin estar aquí, y ahora más que nunca necesita amigos.

Torres—Y sobre todo a ti ¿no? Tu amiguita de la infancia, tal vez te está utilizando, solo para eso.

Pablo—Por diosss, ¿no has visto su Instagram? ella pueden conseguir amigos en cada esquina, si ella lo. No digas tonterías.

Torres—Yo solo te doy un consejo, no estés tan cerca de ella.


No sabía porque estaba actuando así.

Terminé el entrenamiento y me acerqué a Loreto, la rubia estaba en una llamada pero cuando me acerqué, colgó.

Pablo—¿Todo bien?

Loreto—Ay si, lo que pasa es que mis papás me han llamado para ir a cenar con ellos.

Pablo—¿Te llevó?

Loreto—Obvio, pues si no tengo carro.

Pablo—Es cierto, ¿y sabes manejar?

Loreto—A los 15 me dieron un coché, pero me quitaron la licencia por que lo choqué, luego a los 17 recién cumplidos, me la volvieron a dar y hasta la fecha ya no ha pasado nada.

Pablo—Ahh, que guay, menos mal, necesito saber con quien me voy a subir próximamente.

Loreto—Pues ojalá, que me den un coche, porque estar todo el tiempo perdiendo ride, pues no.

Pablo—Eres rica, claro que te lo van a comprar.

Loreto—No por tener millones de followers, soy millonaria.

Pablo—Lore... que tú papá es Carlos Peralta, no es millo es billonario.

Loreto—Que bien informado estas ¿eh? Y yo que te perdí el rastro.

Pablo—Pues recupéralo, espérame si quieres aquí, y ahorita nos vamos, guapa.

Loreto—Vale.


Loreto POV...

Me quede esperando unos minutos más a Pablo, ya me había levantado de las bancas, y ahora estaba parada mirando mi celular.

Sentí como alguien me golpeó en el hombro, y al levantar mi vista de mi teléfono, Torres estaba enfrente de mi.

Loreto—Uy, aparte de borde, ciego.

Torres—Tú ni siquiera deberías de estar aquí.

Loreto—Pues si Pablo me invitó, no debería de haber ningún problema ¿no?

El chico solo me quedo mirando y se fue.

De verdad que le pasaba, sólo quería desquitarse con alguien , y ese alguien fui yo.

Me había subido al coche con Pablo, la verdad iba muy callada, porque estaba molesta con su amigo.

Pablo—Nadie sabe porque estaba así, Torres, no es así de amargado, lo juro.

Loreto—No te preocupes, estoy acostumbrada, a que sean así conmigo.

Pablo—¿Te han hecho algo?

Loreto—Muchas cosas, pero no me quedo callada.

Pablo—Si te vuelven a decir algo, me dices y yo les doy unas buenas hostias.

Yo solo reí.

Loreto—Pablo, eres un lindo, gracias, por hacerme sentir cómoda, siéndote sincera no me gusta estar aquí.

Pablo—¿Por qué?

Loreto—Por qué... no se, siento que no es lo mismo.

Pablo—Claro, no es lo mismo, ahora estoy más guapo, y tú también estás muy guapa, si te lo han dicho ¿verdad?

Loreto—Si, pero mi mejor amigo de la infancia no.

Pablo—No pensé que fueras a regresar, de verdad, que este momento lo deseé mucho tiempo.

Loreto—Si hubiera tenido un celular hace 10 años, ten por seguro que no hubiera dejado de escribirte.

Ambos nos quedamos mirando, con una pequeña sonrisa, Pablo era divertido, lindo, sabía conversar, no se, me sentía bien con él.

El castaño comenzó a acercarse lentamente a mi, pero la inspiración se le fue, cuando por accidente, puso su codo en el volante y tocó el claxon.

Pablo—Joder, que susto.

Solo me reí y me acerqué a darle un beso en la mejilla.

Loreto—Te escribo mañana, Pablito.

Maldigo el episodioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora