Dia 3 (Parte dos)

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El próximo juego sería huevo de Pascua, serían 4 equipos donde tendrían que encontrar huevos. El equipo de Roier y Aldo eran los rojos, afortunadamente, el equipo tenía buena organización y comunicación, cada uno tenía un deber, algunos estarían protegiendo la torre y otros buscando huevos, por otro lado, otros equipos no tenían una buena organización y, desafortunadamente, en uno de ellos estaba Osvaldo.

Desafortunadamente, el equipo de Osvaldo (el verde) perdió debido a una gran diferencia de puntos que significaba que pronto morirían.

-Buen trabajo equipo...
-Bueno al menos no morimos en el primer día- dijo Germán.

Nadie estaba preocupado porque morirán sabían las consecuencias si se quedaban acá pero bueno eso no fue decisión de ellos.

-Esos hijos de puta lo hicieron- dijo Osvaldo, refiriéndose a Roier y Aldo estaba feliz por ellos.

Osvaldo trató de buscar a Aldo y Roier para al menos poder despedirse de ellos, pero no tuvo éxito.

Comenzaron a anunciar el número de jugadores que habían muerto.

-¿Osvaldo sobrevivió?- mientras preguntaba esto Roier dijeron el número que tenía Osvaldo- NOO!- de ahí no dijo ninguna palabra.

Comenzaron a dar la orden de ir a la salida. Roier se quedó callado sin decir ninguna otra palabra hasta que Jose se acercó a él.

-¡Estás vivo!- dijo Jose mientras se acercaba a Roier.
-Pero a que costó...
-He visto morir al Mariana.
-Noo! No me digas eso.
-Lo siento mucho.

Empezaron a dar la orden de que pasaran a los dormitorios estando ahí.

-Abran!!- dijo Roier golpeando la puerta.
-¿Encontraste a Hannah?
-No- dijo Roier entre lágrimas- No se donde está yo creo que la tienen.
-No llores hombre- dijo Jose.
-CHINGA TU MADRE.
-Váyase a la verga usted, perro, le tenemos respeto, pero a la verga- dijo Aldo casi gritando- estamos de luto.
-¿Lo escuchaste Diosito?
-¡Castígalo Dios!
-Dios mío, es verdad lo siento mucho, padre, porque he pecado- dijo Jose mientras se alejaba lentamente.
-Quiero que me abran esta pinche puerta.
-Vamos a verguianos unos guardias.
-¡GUARDIAS! Ordena el emperador.

¿Estuvieron así durante unos minutos, realmente les habían visto tan afectados por la muerte de Osvaldo? ¿O simplemente se estaban volviendo locos?

Roier y Aldo fueron a una cama donde ambos se sentaron. Se quedaron callados hasta que Aldo no pudo soportarlo más debido a la muerte de Osvaldo y comenzó a llorar inconsolablemente.

-¿Estas bien...?- mientras Roier decía esto Aldo solo asintió con la cabeza.
-Tenemos que seguir jugando para Osvaldo- Mientras Aldo decía esto se limpiaba las lágrimas y se trataba de tranquilizar.

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Fin del capítulo
Aña

Hasta que la muerte nos separe... (ALDOIER)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora