Miré a Kate, la cual se estaba acercando hacia donde nos encontrábamos con mi hermana, negué con la cabeza, siendo una manera para pedirle que no lo hiciera, pero continuó su camino.
Esto no terminaría bien, aún no era el momento.
—Marlena—la llamó, mi hermana se quedó en su lugar, abriendo sus ojos poco a poco al oír la voz que no había escuchado después de mucho tiempo.
—¿Kate?—susurró girando desde su lugar, observando a la chica que estaba frente a ella—¿Qué haces aquí?, ¿Es tu apartamento?.
—Sí—mintió—Le pedí a Margaret que viniera para que pudiéramos hablar en privado, no pensé que le seguirías.
—¿Cuánto tiempo llevas aquí?.
—¿En París? Ocho años, desde que tu padre y tú se encargaron de hacerlo.
—Yo...—susurró sin decir algo más.
—Deberías irte, Marlena—mencioné, mi hermana volteó a verme como si no recordara que yo me encontraba ahí con ellas.
—Tengo que hablar con Kate, Margaret. A solas—miré a la chica, quien asintió con su cabeza.
Me acerqué a ella, la cual me dio unas llaves que guardaba en el bolsillo trasero de su pantalón.
—Te espero—susurré cerca de su oído, miré por última vez a Marlena antes de salir de mi departamento y entrar al departamento de Kate, cerré con cuidado para que mi hermana no escuchara que estaba junto.
Me recosté en el sofá esperando a Kate, que no me percaté cuando el sueño comenzó a dominarme por completo, logrando que me quedara dormida.
Esperaba que las cosas no terminaran mal.
...
Me desperté al oír que tocaban la puerta, por lo que me levanté con cuidado del sofá. Había sido un buen descanso, pero ahora mi cuello que estaba matando.
Abrí con cuidado y sonreír al reconocer a Kate.
—No debiste ser tan dura con ella, pero te entiendo—susurró siguiendome en silencio de regreso al sofá, cerrando la puerta detrás de ella.
Miré la hora de mi teléfono y me sorprendí al ver la hora, eran pasadas de las dos de la mañana.
—Es sólo que siempre ha tratado de estar sobre mí para arreglar lo que hizo y mi paciencia ya no podía más—respondí sentándome a un lado para que ella me acompañara.
Kate se acercó, posando su mano sobre una de mis piernas.
—Hice las paces con ella, pero le dejé en claro que no interviniera si yo tomaba la decisión de buscarte—inclinó un poco su cabeza para captar mi atención.
Sentía que mi corazón comenzaba a latir rápido, no esperaba que Kate fuera capaz de hacer eso, sobre todo si la que fue la culpable de nuestra ruptura fue mi hermana.
—Sabes que en cuanto llegue, le dirá a nuestros padres y no tardarán en intervenir.—respondí sintiendo el dolor de cabeza invadirme.
—No lo hará, le dije que si lo hacía, me encargaría de que Marilyne y tú no hablaran con ella en mucho tiempo—bromeó, consiguiendo que riera un poco—Sé que parece broma, pero si se lo dije. Le dije que era el momento que vivieras tu vida y que ella no tenía por qué decidir por ti.
Me acerqué a Kate para abrazarla, a pesar de haber transcurrido ocho años, ella no había cambiado. Seguía siendo aquella mujer que era fiel con sus palabras y creencias. Una mujer que es capaz de defender lo que ama con seguridad,
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El Secreto De Un Matrimonio
Teen FictionLG(B)T+ Margaret buscaba la manera de encontrar su felicidad con su primer amor: Katherine Peterson, pero su único impedimento era un matrimonio organizado por su padre, sin contar que su esposo sería quien la ayudaría a vivir su historia de amor. ...
