XIII. El Momento Indicado

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-¿Estás segura?-preguntó por tercera vez mi hermana, deteniendo mi paso, colocando sus manos sobre mis hombros viéndome fijamente a los ojos.

-Ya te dije que sí, sólo le pediré una oportunidad oficialmente. Ni que fuera una propuesta de matrimonio-respondí rodando mis ojos antes de soltar un suspiro de frustración.

No era tan complicado de entender.

-¿No crees que es pronto?.

-Lyne, pasamos por mucho y ya vamos para dos meses desde que estoy aquí. Nos hemos vuelto la rutina de la otra, prácticamente es como si viviéramos juntas y tuviéramos una relación.

-Espero que diga que sí, porque si no, se las verá conmigo-advirtió, alejándose de mí para continuar con nuestro camino hacia la florería.

-Tranquila, entenderé si dice que no.

-A veces odio que tengas tus momentos de comprensión cuando sabemos que yo haría un drama por eso-ambas reímos por el comentario.

Observé las flores desde afuera y sonreí al ver sus flores favoritas.

-Saliste a mamá, es comprensible-tomé uno de los ramos que ya estaba listo y le pagué al chico que nos había atendido.

Marilyne lo tomó con cuidado y le arreglaba unos cuantos detalles.

-Y tú a papá, de las tres, eres la que más lo reta.

-Cierto.

-¿Cómo quedaron las cosas con Natalia?

-Entendió que había alguien más. Ella no es como esas personas que solamente dicen que seré suya y todo ese drama, ella es más comprensiva-aclaré antes de que hiciera un comentario fuera de lugar.

-Que así sea, mañana será la prueba de la sesión de fotos. Tanto Sebastián como tú, me han dado buenas referencias de ella y que hace un buen trabajo.

-Porque lo hace, trabajé con ella antes-le acerqué mi cámara para enseñarle las fotografías-Esa vez tuve que ser la fotógrafa y la editora, hasta el día de hoy la siguen utilizando como publicidad.

-Ya entendí.

-¿Estás segura?-preguntó de nuevo, consiguiendo que detuviera mi paso y riera un poco estresada por la situación.

-Sí, pero haremos algo. La llevaré a cenar, veré si ella diría que sí y consideraré preguntarle-respondí, dándole mi portafolio para que lo llevara.

-Lo siento, es sólo que lo veo muy apresurado, pero lo respeto. Es que es la primera vez que te veo abrirte con una persona, la cual es amiga mía, y quiero que todo salga bien-dijo mirándome con un poco de arrepentimiento.

-Estaremos bien-me acerqué a ella para abrazar su cintura.

-Lo sé.

Ambas retomamos el camino y continuamos bromeando de las bromas que hacíamos cuando nuestros padres no estaban en casa. Me hacía bien estar aquí.



...



Me detuve frente a la puerta de su departamento y esperé a que me abriera en cuanto di unos leves toques.

-Mar-susurró sorprendida en cuanto abrió, notando que cerraba rápidamente su camisa.

-Hola, ¿Interrumpo?-pregunto frunciendo un poco mi ceño, ignorando su acción anterior.

-Eh... No-respondió, pero noté que alguien más se acercaba.

Isabela.

-Iré por mis cosas-le comentó a Kate, mirándome de reojo antes de alejarse de nosotras.

El Secreto De Un Matrimonio Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora