#14

1.9K 234 12
                                    

#14- Que rompan el corazón de las personas que ama

Jisung recordaba ese día como si fuese el presente...

Se había enamorado como tonto de alguien con quien no podría, ni siquiera imaginarse, estar...

Bahng Chan...

Para empezar, no tenía buena reputación.

No pasaba de ser un tipo con dinero, popularidad y muchas personas a su servicio.

Pero cayó... Cayó como tonto...

Aún recordaba cuando su profesor de Biología le emparejó con el de cabello azabache para hacer un proyecto... Se había emocionado tanto por poder pasar tiempo junto a su crush.

Cada vez que se juntaban Chan era sumamente amable con él... Hasta podría decir cariñoso. Tanto que lo fue envolviendo y le hizo caer en su estúpido juego de:

A ver si te enamoras y luego no puedes olvidarme.

Y justo cuando le rompió el corazón eso sucedió. Han Jisung seguía enamorado y sufría como un infierno.

Se odiaba a sí mismo por no haber sido suficiente para él... Se culpaba... Se sentía horrible...

Hasta que Minho se enteró...

Apenas este fue informado por Felix acerca de la situación por la que estaba pasando Jisung no dudó en ir a consolarlo.

Odiaba ver a las personas que más amaba sufriendo... Era una de sus debilidades...

No podía ver a su mejor amigo en aquella agonía.

Por lo que no dudó en hacerle saber lo hermoso que era... Que se olvidará del idiota de Bahng... Que él merecía a alguien mejor...

Eres mucho para ese imbécil. No te merece, Jisung... Eso le dijo el molesto chico de cabello pelinegro.

Eso que luego de consolarlo no dudó en ir tras Chan y romperle la cara frente a todos en la universidad.

Haciéndolo quedar mal... Tocando justo donde no podía... Derrotando a Bahng cuando su imperio echó a base de pura egolatría se vino abajo una vez cayó al suelo y todos, incluyendo los que se hacían llamar sus amigos, se burlaron de él.

Y como si eso fuese poco para hacerlo pagar por lo que le hizo a Han, lo llevó consigo y lo obligó a ir a pedirle disculpas personalmente al menor, ojo, de rodillas.

Suplicando un perdón, como si hubiese cometido el mayor delito del mundo.

Pero para Lee sí lo era... Él no dejaría que nadie se burlara o jugara con los sentimientos de su amigo...

No con él con los pies sobre la tierra... Por supuesto que no.

...

— ¿Aún te acuerdas de eso? —preguntó Jisung observando como Minho dibujaba algo sobre un tablero.

El boceto del próximo tatuaje que le haría a Jackson, quien estaba por llegar...

Porque sí... A eso se dedicaba Minho... Era un genial tatuador.

¿Algo que molaba mucho de él? También tenía tatuajes prácticamente por todo su cuerpo... Por lo que Jisung solía decirle si sigues así pronto vas a tener más tinta en el cuerpo que el periódico nacional.

— Por supuesto que me acuerdo, Sungie. No podría olvidar eso... Aún recuerdo lo feliz que estaba cuando vi que habías logrado superar al idiota —dijo sonriendo mientras seguía dibujando.

Luego posó su mirada en el que ahora le daba la espalda, mientras observaba curioso la repisa donde Minho tenía los frascos de tinta.

Estaba algo distraído... A Minho le gustaba eso, sobre todo su tierna expresión facial.

Por lo que una vez terminó sostuvo la tabla de dibujo con una mano, y con la otra se inclinó para agarrar a Han y dejarlo sentado sobre su regazo.

Cosa por la que el menor se asombró pero luego le miró.

— ¿Qué te parece? —sin más le mostró el dibujo.

— Es lindo... Me gusta... ¿Dónde se lo hará? —preguntó curioso pasando un brazo por el cuello del mayor.

— En la pantorrilla —respondió mirándole fijamente, al tenerlo tan cerquita.

Puso boca de patito casi rosando los labios ajenos y luego imitó el sonido de un beso... Han ni se inmutó. El de cabello castaño siempre le hacía cosas como esas.

— Sabes... Estaba pensando... ¿Por qué no te haces uno tú? Pequeñito pero sexy... ¿Que dices? Es gratis —Jisung rió cuando la escurridiza mano del mayor fue a parar más abajo de su espalda.

— Tu oferta suena genial. Pero antes de mostrarte una nalga a ti se la muestro a otro tatuador que no lo haga con dobles intenciones, pervertido—le dijo entre risas.— Además, sabes que me causa temor el sonido raro que hace la máquina con la aguja —se negó.

Minho luego dejó esa mano sobre el muslo ajeno y dio un leve apretoncito.

— Hey... Qué poca confianza... No me voy a lujuriar por verte una nalga —habló ofendido.

— Ya, ya, como sea... Tomaré en cuenta tu propuesta. Pero por ahora no me haré nada —le palmeó el hombro y luego se salió de encima suyo al ver a Wang entrar.— Hola, Jackson... —saludó.

— Hi —devolvió.

— Adiós, Min. Nos vemos luego —se despidió el que iba de salida y sin más se fue con una sonrisa en el rostro similar a la de Lee.



➯ 𝘔𝘪𝘯𝘚𝘶𝘯𝘨 ✎ Las 15 Debilidades de MinhoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora