~ Narra Tom ~
No aguanté más y volé hasta la ventana de Star, viéndola con sus padres.
– ¿Qué ocurre? –la interrogó su madre al verla indecisa.
– Estoy embarazada de Tom –susurró muy bajo, tanto que si no fuera por mis oídos no podría oírlo.
Entré volando para evitar que sus padres dijeran algo sobre el aborto.
– Star, lamento interrumpir pero –ella me cortó.
– No importa...
Los reyes de Mewni estaban sorprendidos, su hija estaba embarazada de un demonio, y no uno cualquiera, exactamente el único heredero al trono del inframundo.
– Por favor no lo digáis en Mewni –les suplicó.
– Tienes nuestra palabra siempre y cuando Tom cumpla con su deber –la dijeron tranquilizándola, amenazándome luego con la mirada.
– Por supuesto sus Majestades –les dije cortésmente.
Odiaba ser así, por ley debía darles una reverencia pero parecían imaginarse un poco la situación y no mencionaron ess detalle.
– Bueno, ya es hora de que crezcas –continuó su madre.
– Reina Moon, no creo que ella esté lista para... –dejé caer.
Inmediatamente ambos captaron que me refería al matrimonio. Definitivamente no era el mejor momento para hablar de aquello.
– Pero no se preocupen, ella decide luego del alumbramiento –concluí, no queriendo darles más explicaciones de las necesarias.
– Tomás, solo queremos asegurarnos –insistió su padre.
– Estoy bien –dijo su hija con una sonrisa fingida.
Suspiré, no podía continuar con esto, debía ser honesto, al menos con Star.
– ¿Nos disculpan un momento? –pedí permiso para llevarme a mi estrella.
– Claro.
Con eso agarré su mano y la llevé al tejado de la casa, justo la parte que no tenía magia.
– ¿Qué hice ahora? –me encaró.
– Tú no eres el problema Star, lo soy yo –suspiré.
Justo cuando estaba reuniendo la fuerza para confesarla todo, aparece Marco con su ahora novia Jackie, de la mano, en el tejado.
– ¿Os podríais ir? –nos dijo.
Decidí ignorarle, tenía asuntos más importantes en mente, incluso Jackie, quién no me conocía, sabía que no era buen momento para interrumpir.
– Os estoy hablando –tocó mi hombro de mala gana.
– No me molestes –le agarré de la sudadera, elevándolo conmigo por los aires, para después soltarle desde una distancia considerable.
Milagrosamente Marco cayó en una piscina cercana.
~ Narra Star ~
Tom daba cada vez más miedo. Invoqué a muchos conejos sobre él para calmarle rápidamente, lo que dió resultado y descendió hasta el tejado.
– Gracias.
Después volví con mis padres, debía decirles la verdad de algún modo, necesita ayuda.
– Mamá yo... –tartamudee con ella a solas.
– No tienes opción ¿verdad? –yo asentí, las palabras no salían de mi boca y ella me abrazó– Hija, siento mucho por lo que estás pasando pero necesito que sigas adelante –me pidió.
– ¿P-Por q-qué? –mi voz tembló, separándose un poco.
Debía tener cuidado de no dañar al bebé.
– Mewni está débil, no podemos enfrentarnos a su reino aunque queramos, lo único que exigimos es que te trate como una reina –explicó y mis esperanzas de acabar eso se hicieron trizas.
– ¡Pero yo no quiero! –reuní todo el valor que pude, apretando mi varita.
Mi madre quería animarme pero al estar rota apenas escuchaba.
– Star... ¿te relajarias si firmamos un pacto? –apareció Tom por detrás.
– ¡Quiero acabar con esto! –solté con rabia.
– Hija, escuchale por favor...
~Narra Tom ~
Me llevó un tiempo calmarla y cuando supe que ella me escucharía expliqué lo del pacto.
– Te acuerdas del trato que tiene tu madre con Eclipsa? –ella asintió y proseguí– Bueno, en esencia es igual, con la única diferencia de que antes tú debés cumplir tu parte.
– ¿Y cuál es el truco? –susurró en un tono que solo yo pude oírla.
– No hay trucos, estoy forzado al firmarlo o... –me detuve unos instantes.
¿Estaría bien revelar mi única debilidad justo ahora? Star no confiaba aún en mí, no como yo quería, pero sabía que rara vez la mentía. Aunque con los pactos no se podía mentir y ella lo sabía, si mentía el contrato se anulaba.
– D-De acuerdo, pero quiero que el pacto sea oficial –exigió, recuperando un poco sus fuerzas.
– Por supuesto my lady –hice una reverencia ante ella, dejándola sorprendida.
~ Narra Star ~
Sin posibilidades de salir, mis padres, aún preocupados, debían regresar a Mewni. Al parecer estaban siendo atacados y la única esperanza del reino era que Tom me protegiera. Ambos me dieron un abrazo prometiéndome que cuando todo acabase podría volver a casa.
– Recuérdalo Tomás –le dijo mi madre con impotencia por tener que acceder a dejarme con él.
– Pueden confiar en mí –les mostró el contrato en físico.
Todo estaba detallado allí, tan solo faltaban nuestras firmas.
~ Narra Tom ~
Esperé pacientemente a que se fueran y me acerqué a la princesa con el contrato en mano. Me estaba pasando de precavido, lo sabía, pero tenía que asegurarme que ella entendía la situación o el estrés acabaría por provocar un aborto.
– Tom... –dijo cabizbaja.
– Lo sé, lo sé, pero no quiero arriesgarme a que te capturen.
– ¿Por qué haces esto?
– Porque quiero –me ganó el orgullo, aunque era verdad, no estaba obligado a firmar nada ni cumplir mi palabra, sin embargo lo haría.
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El chantaje
FanfictionStar tenía grabaciones suyas que no quería que nadie supiera pero al caer en manos de su ex-novio Tom este las aprovecha para chantajearla.
