~ Narra Tom ~
Llegué a casa y dejé a Star en mi cama, ordenando que nadie se acercase al cuarto.
– Amo Tom, si me permite le prepararé algo –dijo uno de mis esclavos.
Le miré con furia contenida y se retiró sin decir nada.
– Hijo, ¿qué ha pasado? –preguntó mi padre al verme inquieto y sin Star a mi lado.
– Nada –mentí, desviando la mirada.
Necesitaba tener esto bajo control como fuera, cuando Star se despertara la diría todo, merecía saberlo.
– Tomás, última oportunidad, ¿qué ocurre? –insistió mi madre esta vez, enojada, como siempre que hacía algo que no debía.
– Prefiero que Star os lo diga, la di mi palabra en algo –reconocí.
Aunque sabía que no me pasaría nada mientras no rompiera mi pacto con ella y me callara todo con Marco y Mewni, igual quería evitar las consecuencias. Mis padres entendieron la gravedad del asunto y decidieron esperar a que mi Estrella despertase, solo ella podía hablar libremente.
~ Narra Star ~
– ¿Tom? –desperté en su cama, sin rastros de él.
Me levanté y fui a buscarle, en el camino escuché una melodía hermosa, que no pude evitar seguir. El sonido me llevó a un gran salón de baile, donde Tom estaba tocando el piano y además, se había celebrado el baile de la luna roja.
– Marco... –pensé inconscientemente en él, recordando cómo habíamos bailado a la luz de la luna.
Mi pecho empezó a doler.
– Tom...para...por favor –supliqué, ya que esa era justamente la misma melodía del baile.
– Lo siento pero no puedo hacerlo –cerró la gran puerta detrás de mí con magia, atrapandome allí– Solo escúchala.
La música era hermosa pero el recuerdo de haber terminado me carcomía por dentro, tanto que empecé a llorar hasta terminar la canción.
– Quiero abortar... –susurré destrozada.
– ¿No te importa Mewni? –me recordó el precio de hacerlo.
Por esas cosas le odiaba, si Mewni se enteraba ya no podría volver, ni siquiera como una desconocida, todo en mí era único e inconfundible.
– Desgraciado –susurré apretando los puños, de rodillas en el suelo.
Pero en el fondo sabía que no podía volver por el momento, los aldeanos me tratarían como a Eclipsa si se llegaran a enterar de esto. Eso en el mejor caso, en el peor lucharían contra Tomás, y ya sabía quién iba a ganar...
– Yo solo... –le vi acercarse con cara de pocos amigos, había hecho mal en decirle esa palabra y quise remediarlo con algo– no estoy lista, todo me supera...
– ¿El qué? –dijo molesto.
– No haber elegido esto –me referí al embarazo.
Tom se calmó y me levantó del suelo con su fuego.
– Yo tampoco quería ¿recuerdas?
– Lo tenías planeado –le mostré su móvil con las conversaciones de Jackie.
Tom ni se inmutó.
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El chantaje
FanfictionStar tenía grabaciones suyas que no quería que nadie supiera pero al caer en manos de su ex-novio Tom este las aprovecha para chantajearla.
