~ Narra Star ~
Los padres de Tom no llegaron hasta la hora de comer, sorprendiéndose al verme. Rápido le estuvieron haciendo mil preguntas a su hijo, tomándose su padre muy bien el que yo estuviera embarazada del demonio.
– No quiero ser una molestia –dije al ver que su madre no estaba tan emocionada por la noticia.
– No lo eres, mi madre necesita tiempo para controlar sus emociones, no quiere arruinarlo, sabes? Aquí la probabilidad de un nacimiento es muy baja, aún queriendo –me explicó tomándome de la mano, calmando mis nervios.
– ¿Cuánto de baja?
– Menos del 1% –dijo a mi lado.
– Star nos alegramos de esto, de verdad, es solo que, no lo esperábamos, sobretodo mi mujer –dijo su padre antes de salir detrás de su cariño.
~ Narra Tom ~
Después de anunciarles que serían padres pasé todo el día con mi Estrella, lo primero que hice fue llevarla al médico para asegurarme que el niño no corría ningún riesgo.
– Tom... ¿por qué no lo has aplazado? –me susurró en la sala de espera, cabizbaja.
– Te haría más mal que bien ahora mismo.
Enseguida la llamaron y pasé con ella, confirmando que todo estaba saliendo a la perfección.
~ Narra Star ~
Los días pasaron y su familia me aceptó, ayudándome asimilar aquello. Desde aquel día, el médico del castillo me visitaba semanalmente y se cercecionaba de que todo estuviera bien.
– Hoy iré a por mis cosas –informé al demonio.
Realmente no tenía muchas ganas de ir, sobre todo con lo que había pasado, hacía menos de una semana, con Marco, pero no tenía opción. Necesita mi libro de hechizos y a Glosary.
¿Qué pensaría él? Glosary por lo general era neutral y lo bueno es que escuchaba siempre a todos. El problema era que debía guardarlo en el castillo de Tom, a mi ex no le hacía mucha gracia Glosary, podía sentirlo.
– Te acompaño –me cogió de la mano, llevándome a su carruaje.
– N-No hace falta, creo que estaré bien –intenté disimular mi dolor.
Tom no pronunció palabra y entró al carruaje conmigo.
– Tampoco tienes que ser así –susurré dolida, está vez por su comportamiento hacía mí.
– ¿Y cómo quieres que sea? –su tono se notó molesto.
– Ya tienes lo que quieres ¿no? –apreté el puño con rabia.
Ni siquiera hice el amago de levantar la mano, Tom se había vuelto más rápido desde que sabía el embarazo.
– Escucha, no estoy muy estable, solo quiero que estés tranquila –dijo enojado consigo mismo.
No lo entendía pero decidí no tocar el tema, cuando él se sintiera preparado hablaría, además si estallaba conmigo al lado su hijo podía sufrir las consecuencias. Todo ese tema a mí me tenía estresada, pero no imaginaba que a él también.
– Tom...yo... gracias... Pero... –me detuve, pensando muy bien lo que decir.
– No es un buen momento Star –me advirtió con el tono.
– Solo quiero ser capaz de negarte algo... –rompí en lágrimas, aliviandome un poco, necesitaba decírselo de algún modo.
~ Narra Tom ~
– Desde que me chantajeas solo he sido una muñeca... Yo quiero ser libre Tom –me dijo entre llanto.
Hice lo imposible por no estallar justo ahí y calmarme. Si mi ira me dominaba todo estaría perdido para ambos.
– Star, por favor, cállate –gasté la última gota de mi paciencia por controlar mi tono, suavizandolo todo lo posible.
~ Narra Star ~
Me mantuve el viaje sin decir palabra alguna, no recibiría más advertencias de él, a la próxima estallaría sin medir las consecuencias de sus acciones. Bajé del carruaje tan pronto como Tom abrió la puerta, directa a la casa de Marco, a pocos pasos, que Tom había acercado el carruaje todo lo posible.
Llamé a la puerta de esa casa y justamente me abrió Marco.
– ¿Vienes a por tus cosas? –me miró con frialdad.
Asentí.
– Seré rápida –pasé a la casa y Marco le cerró la puerta a Tom en las narices.
– ¡Déjame pasar! –exigió el demonio con aquella voz demoníaca.
– H-Hazlo –le dije un poco asustada.
Tom casi nunca usaba aquella voz, para hacerlo debía estar perdiendo la paciencia y control absoluto.
– Él no puede, sube y lo entenderás –contestó frio, desviando la mirada, está le cambio al ver a Jackie en el sofá.
Sin querer mis lágrimas salieron y subí lo antes posible las escaleras, encontrándome con mis padres. Al parecer estaban disgustados.
– Star, tenemos que hablar –dijo mi madre en el tono serio que siempre tenía.
– ¿S-Sobre qué? –me senté en la cama, un poco asustada, ¿sabrían lo del embarazo?
– Primero, Marco nos ha contado que le fuiste infiel con Tomás, ¿es eso verdad?
– Tiene una explicación –tartamudee.
– Ahórratela, lo que queremos sabes es si está tu decisión.
– Pues la verdad.... –miré al suelo, sin poder decirles que realmente no quería eso.
– Hija, si necesitas ayuda puedes confiar en nosotros –dijo mi padre.
¿Cómo se lo diría? Simplemente se me hacía muy difícil hablar, si tan solo Tom no estuviera esperándome...
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El chantaje
Hayran KurguStar tenía grabaciones suyas que no quería que nadie supiera pero al caer en manos de su ex-novio Tom este las aprovecha para chantajearla.
