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[🤍🎧]
*Pov. Hani*

La puta madre
Pensé mientras veía el mensaje de Daeun en la pantalla de mi teléfono.

"Ya me fui del ring, pero te dejé una sorpresita ;)"

Después de haber pasado como 10 minutos buscándola como tonta. Tenía ganas de llorar, apenas y había podido pasar tiempo de calidad con Daeun. Estuve todo el día sentada en una banca dura y fría, tragándome la incomodidad de todos los comentarios de Daeun, que fueron de las únicas conversaciones que tuvimos porque estábamos muy "ocupadas" viendo como patinaban en el ring, me caí en el hielo, tuve que pasar vergüenza en la práctica sobre hielo de niños pequeños, y le quite tiempo a Sunghoon de pasarlo con Somin. Después de verla hoy, entendí porque le gustaba a Sunghoon, parecía un ángel del hielo, y ambos se veían como una pareja de portada de revista.

Aunque extrañamente su clase parecía ser lo mejor que me había pasado en el día, por lo menos me divertí y por un momento olvidé todo lo que me estaba atormentando la mente.

Y ahora que hago? Apenas y tengo idea de cómo llegar a mi casa, siempre he sido muy mala con las direcciones y ubicaciones. Me había confiado de que Daeun se regresaría conmigo.

Pero no hay problema, vivimos en el siglo 21 y tengo mi teléfono para darme direcciones.
Saqué mi teléfono, de nuevo, y me puse a poner la dirección de mi casa, unos clicks más y ¡vuála! Ya estaba preparada para empezar a marcharme.

Lamentablemente mis increíbles habilidades de la orientación sobrepasaban la tecnología del siglo 21. Avanzaba un poco y tenía q retroceder al darme cuenta que lo había hecho mal, además de analizar las direcciones mucho más tiempo del que debería. Pero no importaba porque al menos estaba avanzando.
Hasta que no. Mi teléfono estaba quedándose sin pila y mi mente se estaba poniendo ansiosa.

Era un conjunto de cosas; mi teléfono lentamente moría, la noche estaba cayendo cada vez más rápido, y yo todavía no podía reconocer dónde estaba ni para donde debía de ir. Quería llorar. De nuevo.

Pero no podía, tenía que seguir avanzando con lo poco que me quedaba, así que eso hice, pero al no tener mi teléfono en que fijarme, empecé a notar que alguien me seguía, ya no me importaba un carajo a donde iba, solo quería alejarme de la incómoda presencia que sentía atrás de mi, pero eso solo pareció darle mas razones de seguirme.

Yo me apuraba, él también. Hasta que tomé el valor de voltearme discretamente, y en cuanto me aseguré que había alguien detrás de mi, y aún peor, parecía un hombre, salí corriendo.

–Hani!!!

"Porque carajos el acosador sabe mi nombre??" Me preguntaba mientras seguía corriendo, buscaba desesperadamente alguna tienda o lugar con gente donde meterme.

Hasta que un letrero enorme y amarillo me salvó.

Entré al McDonalds. Nunca había estado tan feliz de oler ese característico olor a aceite y niños pequeños sudados.

La gente me miró raro, pero a los segundos pasaron de mi. No quería ser una malagradecida con el señor McDonalds así que me formé en la fila para pedir algo. Rápidamente me atendieron y pedí un cono de nieve, al instante me dieron la gracia divina servida en un cono y me senté un poco más calmada de mi anterior experiencia.

En cuanto me senté ví como una silueta familiar entraba al local, y como no, era el dueño de mis problemas últimamente: Park Sunghoon. Empezó a buscar con la mirada en todo el local, hasta que se topó con la mía, y sus ojos parecían decir "Eureka". Se acercó a mí mientras sacaba un suspiro que parecía haber retenido desde hace años.

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⏰ Última actualización: Jul 08, 2024 ⏰

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