Enzo
Cuando recién nos conocimos con Juli, yo enseguida le tomé cariño. Por un largo tiempo creí que era eso lo que sentía por él... Sin embargo, era diferente.
Nunca antes se me había ocurrido que pueda ser otra cosa. La línea entre amistad y algo más era borrosa, o por lo menos para mí -cosa que solamente me di cuenta hace poco- lo era. Con tan solo meses de amistad me podía imaginar viviendo juntos, adoptando algún gato o perro de la calle, y simplemente estando juntos por el resto de nuestras vidas. O sea, ¿Podría imaginarme un futuro así con otros amigos? Sí, sí podía. Pero no era lo mismo, Juli siempre fue diferente y ahora, en retrospectiva, estas ideas que tuve desde el principio no eran muy heterosexuales.
O incluso todas las veces que pensaba lo hermoso que era Julián, ya que nunca tuve duda alguna de que lo era.
Para colmo, a éstas cosas se le sumaban los sueños que tenía sobre él. A veces inofensivos y otras veces, bueno, no tanto... Tendría que haberme dado cuenta antes, lo admito.
Amar a Julián siempre me había resultado fácil. Y yo no era el único que lo pensaba, supongo que por eso no me di cuenta antes. Porque Juli era callado pero carismático, risueño y adorable, respetuoso pero con un sentido del humor más que zarpado. En mi cabeza, la única opción que tenía el resto del mundo al conocerlo era adorarlo inmediatamente, tal como yo lo hice. Entonces mi lógica era que, si yo no era al único que le pasaba, el cariño que le tenía no podía ser algo más que eso. Esa adoración abrumadora que sentía por Ju era porque él era encantador, no tenía nada que ver conmigo.
Yo solo era otra victima de la araña que pica.
No puedo explicar con palabras lo equivocado que estaba.
Al despertar me extrañó no sentir el peso de Ju encima mío. Aunque teniendo en cuanta que solo habíamos dormido un par de veces juntos, no debería estar tan acostumbrado a eso. Pero siendo sincero, tampoco debería haberme desilusionado tanto al despertar solo. Mucho menos sentir la cama tan vacía, como lo sentía a partir del día de la fiesta -la última vez que dormimos juntos y nos despertamos abrazados- cada vez que me despertaba solo en casa.
La desilusión fue rápidamente reemplazada por miedo, '¿Soñé los besos que compartimos con Juli anoche?' Sentí mis manos temblar y empezar a sudar, mi mente otra vez me traicionó, y me hizo pensar lo peor '¿Y si no soñé nada y Juli se arrepintió de lo que hicimos?', mi visión empezó a hacerse borrosa. La idea de haber arruinado nuestra amistad por mi estúpida pregunta siendo una carga demasiado pesada. Cerré mi ojos para intentar tranquilizarme, aunque me llevó un largo rato, lo pude conseguir. Parte del alivio vino al recordar lo que le prometí anoche, ya que, sabía que si Juli me pedía hablar, era por algo.
Mi hilo de pensamiento fue interrumpido cuando la puerta del cuarto se abrió, mostrando a un Julián con una bandeja en sus manos. Él estaba sonriendo de oreja a oreja, yo no pude evitar imitar el gesto.
"Buen día Enzi" Se acercó a mi lado de la cama y dejó la bandeja en la mesita de luz. La bandeja tenía un mate con un termo chiquito y medialunas, algunas con queso "¿Descansaste bien?" Juli me preguntó mientras se sentaba al otro lado de mi cama, pero mi cerebro se quedó en el hecho de que me trajo el desayuno a la cama.
"Buen día Ju" Murmuré, todavía un poco aturdido por el cambio brusco de emociones "Bien, siempre duermo bien cuando estoy con vos" Me atreví a decir, Juli parecía un tomate mientras reía nervioso "¿Vos cómo dormiste?" Agarré la bandeja y la apoyé en la cama entre los dos.
"Me pasa lo mismo a mi" Apenas pude escuchar el susurro que salió de él. Los dos nos miramos y sonreímos. Juli agarró el mate y se cebó uno para él. Yo mientras agarré una medialuna con queso. Él hizo una cara de asco "Que boludo, me olvidé el azúcar, ya vuelvo" Se fue rápidamente. Miré el mate, en el borde decía Campeón del Mundo con tres estrellas, un regalo que nos había hecho Leo a todos "Acá está" Juli estaba en el umbral de la puerta sosteniendo el azúcar como si fuera un trofeo. Un rulito se había escapado de su peinado "¿Qué pasó?" Inquirió inclinando su cabeza.
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Sabor a Mí
Romantik"Fallezca de sentimientos amorosos persona cobarde." Lo intenté leer unas tres veces, porque las lágrimas no me dejaban ver. Quién diría que un petizo orejudo parte de un AU de Twitter, podría definir toda mi vida amorosa con una simple frase. -°-°...
