Sus ojos rosas, se miraban en el espejo, observando una imagen que todavía no podía creer ¿como había llegado a este punto? Se sentía abrumada de felicidad, sin saber cómo reaccionar a cada detalle del vestido blanco.Se sintío nerviosa de la reacción de su novio. Unos leves pasos se acercaron a ella por detrás, acomodando con delicadeza el vestido
-Te ves hermosa Ren - dijo Emma, que también estaba arreglada, pero ella con un vestido azul mar, oscuro.
Pero la chica no contestó.
Se quedó mirando a la nada, intentando no pensar en malos escenarios.-Emma...¿no crees que huya?- pregunto con sincera preocupación. Pero su amiga solo se rió.
-No...y si lo hace, lo vamos a perseguir con un tenedor- la pelinegra se rió ante su comentario.
-¿por qué un tenedor?- cuestiono.
-Porque no hay nada más peligroso en este lugar, a menos que quieras lanzar lo al mar-
Ambas se rieron, la chica vestida de blanco iba a decir algo, pero de repente unas pisadas se escucharon.
-¿puedo pasar?- una voz gruesa preguntó, no podía tocar la puerta, ya que no había.
Estaban ambas chicas en una carpa blanca de tela, lo único que tenía era un espejo y un pequeño sillón; a pesar de ser amplia, no había mucho. Tampoco había piso, lo único que había era arena en sus pies; de hecho, la novia ni siquiera tenía zapatos.
-Adelante Ken- hablo la rubia.
Él entró, pero se quedó unos segundos en la "entrada", admirando a ambas chicas.
-¿estás lista?-preguntó serio.
La pelinegra no le respondió, se vio nuevamente en el espejo y mordió su labio.
Sentía que tal vez su novio se arrepentiría de ser su esposo, y la dejara plantada, últimamente había estado viendo videos de bodas donde pasaba eso. De hecho no durmió en toda la noche porque no podía parar de pensarlo.- Si lo está- dijo Emma, acercándose a su novio, para darle un beso en la mejilla, pero antes de que se quitara, le susurro algo al oído.
-¿lo fuiste a ver?- la chica de blanco volteó, para ver como, el hombre de cabello negro asentía-¿y como está?- preguntó curiosa ante su respuesta tan vacía.
- Cagado de miedo- un golpe a su hombro lo hizo tambalearse, miró con falso enojo a su novia.
-Solo la asustas- reclamo la rubia.
-No me dejaste terminar- Replicó el pelingro, se acercó a la joven de blanco poco a poco- Esta cagado de miedo- Repitió- Pero nunca lo había visto tan feliz- sonrió.
Le dio unas palmaditas pequeñas en la cabeza a la chica, ya que no quería despeinarla.
-Te ves hermosa, y te aseguro que el esta muy feliz de verte- dijo, acaricio una mejilla de la chica
-Gracias Draken- la pelinegra puso la mano encima de la del chico, acariciándole con cariño -Y gracias por aceptar ser tu el que me lleve, es muy importante para mi- agradeció de nuevo.
De repente una pequeña alarma empezó a sonar.
Emma miro su reloj, corrió hacia los zapatos de la novia.
-Ya casi es hora, ten- le ofreció los zapatos. La pelinegra tomó como soporte el brazo del chico, para colocarse bien el calzado-listo- dijo cuando entraron perfecto.
-Bueno, ya es hora- hablo la rubia, con una sonrisa de oreja a oreja; se acercó a la chica para ponerle bien el velo, y arreglarle un poco el vestido. -Respira profundo, y relájate- susurró.
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My Moment
Fanfiction"Tu más que nadie mereces ser feliz." Manjiro Sano, un conductor profesional de carreras, creyó que tal vez en este futuro,iba a ser feliz junto con sus amigos y familia; sin embargo, hubo algo que no tomó en cuenta durante muchos años. Se enfrenta...