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Jade lo respiró. El asqueroso y sudoroso olor del vestuario. Así olía la victoria. A eso olían cuatro años de universidad y cuatro años de estudios de medicina que por fin daban sus frutos. Trasnochando, estudiando y preocupándose por las notas de los exámenes para llegar donde estaba, en el mejor programa de cirugía interna del país.
La realidad se abalanzó sobre ella mientras cerraba su taquilla y se ajustaba la bata blanca.
—"¿A qué residente estás asignada?" —Oyó que alguien preguntaba detrás de ella.— "Me ha tocado Bailey".
—"¿La nazi? Yo también"— contestó otra mujer, su voz le resultaba bastante familiar, tal vez de la reunión de bienvenida , no lo recordaba bien.
Jade se giró para mirarlas, una coreana y una rubia estaban una al lado de la otra, ajustando sus estetoscopios antes de sentir sus ojos sobre ellas.
—"¿Y tú, pelirroja?" —preguntó la coreana.
—"Tengo a Bailey. Es Jade, por cierto",— le dijo, no le gustaba el apodo, pero asintió.
—"Cristina"— le dijo sin rodeos.
—"¿Te ha tocado el nazi? Yo también. Al menos nos torturarán juntas, ¿no?".— Un tipo habló a su derecha. Parecía un ratoncito con su pelo castaño corto y su actitud poco confiada.— "Soy George O'Malley. Nos conocimos en la fiesta, llevabas un vestido negro con una abertura lateral, sandalias de tiras, y... ahora piensas que soy gay"— continuó, centrándose en la rubia mientras torpemente tanteaba el banco hacia ellos.
Jade no estaba realmente prestando atención mientras se daba la vuelta ligeramente, esperando ansiosamente a que dijeran su nombre.
—"O'Malley, Taylors, Yang, Grey, Stevens".
Jade siguió al resto de sus compañeros de prácticas por el pasillo, hacia el nazi, al que sin duda se imaginaba muy diferente, pero era sólo una de las bolas curvas que estaba segura que le lanzarían ese día.
—"Tengo cinco reglas memorízalas. Regla número uno: no os molestéis en hacer la pelota, ya os odio y eso no va a cambiar. Protocolo de trauma, lista de teléfonos, busca", —empezó, con voz seria pero segura. —"Las enfermeras os avisarán, contestáis a todos los avisos a la carrera - a lacarrera - esa es la regla número dos. Vuestro primer turno empieza ahora y dura 48 horas".
Jade se apresuró a coger un busca, siguió rápidamente a Bailey y se colocó en la fila junto a Stevens, cuyo nombre supo que era Izzie.
Bailey repasó el resto de las normas con rapidez, recorriendo los pasillos del hospital a paso ligero mientras el grupo la seguía detrás como cachorros.
Antes de que Jade se diera cuenta ya tenían a su primera paciente, una joven llamada Katie Bryce. Los internos se colocaron a su alrededor mientras ella se agarraba e intentaban seguir las instrucciones de Bailey.
—"Una intravenosa de gran calibre. No dejes que la sangre se hemolice. Vamos",— ordenó.
Consiguieron que Katie dejara de convulsionar rápidamente y Jade dio un paso atrás, ligeramente orgullosa de sí misma por haber sido capaz de trabajar bajo presión.
—" Creo qué tenemos, un pez fuera del agua",— su orgullo fue interrumpido por la nueva voz, la doctora que había entrado en la habitación. —"Doctora Bailey, chequeo",— dijo dando una palmada y dando un paso atrás.
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Alice | Alex karev
RandomLa vida de Jade nunca había sido perfecta y pensaba que nunca lo sería. Un nuevo comienzo en Seattle era justo el cambio que necesitaba, pero no esperaba un viaje tan accidentado. Traducción Autorizada por @redgreys
