Cinco

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En las dos semanas que lleva viviendo con Changbin ha logrado darse cuenta de tres cosas importantes: primero el alfa es muy torpe, segundo es tan blando como pensaba y tercero parece que está unido a él y es que a donde Jisung vaya el alfa va con él.

Como si Jisung fuera la tierra y el alfa la luna, lo encuentra siempre girando a su alrededor.

Hoy Jisung está sentado en su estudio mientras pinta en su lienzo un cuadro que le han encargado hace meses y sabe que debió terminarlo hace semanas, ha intentado hacerlo pero el olor de las acuarelas le producían náuseas pero ahora que tiene a Changbin puede terminarlo con calma.

Hablando de él, justo ahora se encuentra sentado en uno de los sillones que tiene en su estudio, en sus manos hay un libro que parece estar demasiado interesante. El alfa está tan distraído que no ha dado cuenta que Jisung ha puesto un vaso de jugo en la mesita al lado suyo, y como ya sabe de antemano lo torpe que es, ni siquiera se inmuta cuando escucha el vidrio rompiéndose.

- Oh diablos... perdón Jisung.- exclama el alfa asustado por la reacción que el omega pudiera tener.

El morocho coloco su paleta y pincel en su mesa de trabajo, se quitó los guantes negros, el mandil y su mascarilla; suelta un gran suspiro y luego gira sus pies. Changbin le ve expectante, con los ojos completamente abiertos se puede ver lo asustado que está.

Pero como podría regañar a ese hombre, menos si le ve con eso profundos ojos verdes, Jisung no puede ni siquiera estar enojado.

- Creo que con ese ya son media docena de vasos. - comenta pensativo.

- Te los pagaré todos, lo juro.

- Es tentador, pero lamento decirte que la vajilla de la casa no es mía... es de mi madre. - la sonrisa que Jisung portaba hasta ese momento se ha esfumado.

- Oh... diablos en serio lo siento y espero tu mare no se enoje cuando se entere. - susurra realmente arrepentido.

- No te preocupes por eso, ella tenía debilidad por las criaturas torpes y lindas. - aquello se ha escapado de sus labios, ni siquiera lo ha pensado y es que cuando entra en confianza suele decir lo que piensa sin filtro.

- Espero poder conocerla en persona para poder disculparme apropiadamente. - Changbin está ruborizado y es que el omega le ha llamado lindo.

- Lamento informarte que eso no será posible Bin, mi madre murió hace un año. - decirlo en voz alta le ha dolido más de lo que creía, no lo culpen son simplemente las hormonas.

- Oh. - el alfa sabe que ha metido la pata. - Y-yo lo siento... no quería... eh...- no sabe que más decir.

- No tienes que disculparte Bin... son cosas del destino. - al ver que el alfa tiene la mirada triste y el semblante abatido decide continuar. - Mi madre creía fielmente en la reencarnación, sé que donde sea que ella esté es feliz... tenía la loca idea de que el alma no tiene forma ni color recuerdo que siempre decía que es imposible de destruirla y que cuando el cuerpo desaparece el alma busca en otro recipiente... era una mujer atolondrada, cariñosa y comprensiva... a veces se me es difícil aceptar que ya no está... - las lágrimas que ha intentado contener se le han escapado y ahora sus mejillas están empapadas.

Algo en el interior de Changbin se ha roto, ver lo vulnerable que es Jisung le ha destrozado el alma, se acerca y acuna el rostro del omega, sus ojitos están rojos y poco a poco van hinchándose, no le gusta verlo así por lo que comienza a soltar sus feromonas y abraza el cuerpo del morocho. No dice nada porque no es necesario, nunca ha vivido en carne propia lo que se siente perder a un ser querido, pero cree tener una idea de lo doloroso que puede llegar a ser.

Un alfa sustituto ~BinSung~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora