- No te atrevas a tocar mis tartas hasta que no te dé permiso, Seo Changbin.
El alfa retrocede con las manos en alto.
- Solo quería ayudar.
El omega le dirige una mirada feroz mientras envuelve con pape celofán un tarta de limón que afirma es la favorita de Jeongin. La nata y la tarta de pasas se encuentran en la mesa de la cocina junto al bizcocho de mantequilla, que está lista para meterlo en la nevera. Las tartas de frutas siguen sobre las rejillas, enfriándose, y la harina cubre hasta el último rincón de la cocina.
- No llevas más de dos días que no has roto nada, ¿y ya quieres romper tu récord? Si tiras una de mis preciadas tartas, te vas a arrepentir de haber nacido. ¿Quieres ayudarme? Pues deja de fisgonear, coge el coche y ve a traer el regalo de Jeongin. - ha dicho el omega. - ¡Mejor no!... mejor coge tu moto.
Los ánimos están tan revueltos y es que hoy es el cumpleaños de Jeongin, el pequeño adora las tartas de su tío Suing y le ha pedido una lista de todos los postres que quiere, el omega adora su sobrino por eso lleva dos días seguidos preparando cada una de las tartas.
Changbin ha intentado ayudarle pero en su intento ha roto un bol, por eso mejor se queda bien lejos de la cocina; se ha acercado solo porque ha sido tentado por el exquisito olor a limón que emanaba una de las tartas.
Media hora después Changbin ha vuelto con dos regalos para el cachorro, un juego de carritos y un conejo de felpa que le ha encantado.
En la mesa de la cocina hay cinco tartas, una de limón, otra de piña, manzana, de pasas y por último un bizcocho de mantequilla; todo se ve tan exquisito que se ve tentado a probar pero desiste y es que tiene miedo de que el omega le haga algo.
Por el sonido del agua fluyendo deduce que el omega se está bañando y es hora de que él también haga lo mismo.
Bajo el agua caliente va procesando lo que ha pasado en estos casi dos meses que lleva junto al omega, primero ha logrado calmar los malestares del embarazo y hasta ese punto todo es bueno; el problema es que se ha enamorado. Al menos cree que lo está.
Al principio solía gravitar en dirección del omega, pero ahora no puede ni mantenerse lejos, es como si una cuerda estuviera atada al rededor del cuerpo de ambos, necesita tocarlo... y a este punto ya ha perdido la cuenta de las veces que se ha descubierto acariciando al omega.
Cada día el embarazo le cae mejor a Jisung, su piel ya no se ve enferma y ahora brilla, su abultado vientre cada día va creciendo más... es como una pequeña bolita de algodón; claro que eso es solo por fuera pues los desequilibrios hormonales hacen estragos en su personalidad.
A veces Jisung está de buen humor, otras tantas va renegando a lo loco, después se pone de lo más cariñoso y hay pocos días en los que rompe cosas de lo distraído que va.
Ya ha terminado de cambiarse cuando oye el grito desesperado de Jisung, asustado corre al cuarto del omega, no toca la puerta simplemente entra a la habitación y lo encuentra sentado en medio de su closet, refunfuñando.
- ¡Nada me queda! - grita. - ¡Estoy gordo Changbin!
- Sung... no estás gordo. - dice el alfa en el vano intento de calmarlo. - Vamos no te desanimes... te ayudaré a buscar algo.
- ¡No hay nada!... todo me queda pequeño estoy obeso... feo y... y... ¡gordo! - el alfa quiere reírse y es que Jisung se ve tan tierno mientras hace su pequeño berrinche pero no puede y no debe.
- Te prestaré algo de ropa y este fin de semana iremos a comprarte nueva. - el omega está a punto de echarse a llorar. - Pero por favor Hannie no llores.
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Un alfa sustituto ~BinSung~
FanfictionJisung está embarazado de gemelos y es la mejor noticia que ha podido tener en su vida. A pesar de que está solo en esta pequeña travesía, eso no puede importarle más. Sabe que puede criar a sus bebés él solo el único problema es que los síntomas se...
