Después de días luego del encuentro con aquel adolescente el hombre no pudo quitárselo de la mente en todas aquellas noches, deseaba probar su pequeño cuerpo y sabía que lo lograria de una forma o otra ya que este hombre siempre obtenía lo que quería, solo esperaba que Len le escribiera al número de la tienda pero al ver que nunca lo hizo empezó a desesperarse cada día más y más hasta que decidió algo que nunca alguien imaginaría.
Len Kagamine acostumbraba a salir los viernes en la noche a pasear simplemente por la ciudad, viendo los luceros y tiendas cerradas aunque siempre iba para ir a un club en especifico el cual el hombre también empezó a frecuentar solo esperando información sobre aquel adolescente o encontrarselo aunque nunca lo había logrado, el hombre solo deseaba al menos poder hablar con aquel adolescente de nuevo y tocar al menos su mano pero al ver que nunca lo lograba encontrar decidió salir a caminar en la noche con el pensamiento de "de seguro lo encontraré en algún momento..". No pasó mucho después de ese pensamiento cuando el hombre logró ver a lo lejos al adolescente de cabello rubio que tanto deseaba, sonrió y empezó a acercarse aunque una vez que lo pensó bien debería ser más disimulado para que no volviera a escaparse de él.
Len estaba caminando con una sonrisa mientras veía alrededor y comía un dulce que había llevado, no tomaba atención a sí alguien pasaba cerca de él gracias al hecho de estar atento a las tiendas y luces que habían haciendo que disfrutara del paisaje.
-Buenas noches pequeño-Dijo una voz ronca mientras se acercaba a Len haciendo que su aliento caliente chocará en la nuca del adolescente.
Len soltó un quejido y tuvo un escalofrío antes de voltear a ver de quien era aquella voz, levantó la mirada para notar que era el hombre que hace unos días le había regalado aquellos dulces, sonrió algo nervioso y lo saludó algo avergonzado.
-Buenas noches señor, ¿es costumbre acercarse tan de la nada a los demás?- Preguntó Len en un tono burlon mientras sonreía un poco para luego seguir comiendo.
El hombre al notar la sonrisa de Len y su tono burlon se sintió más deseoso por él pero sabía que debería ser paciente para idear su plan y poder cumplirlo sin errores.
-Lo siento pequeño, supongo que si se a vuelto una costumbre..- Dijo el hombre con una sonrisa mientras veía a Len a los ojos, bajo su mirada a los labios de Len notando que su boca estaba sucia, sonrió un poco viendo esto como una oportunidad.
-Perdona pero tienes la boca sucia, déjame ayudarte- Al notar que Len estaba distraído sacó un pañuelo del bolsillo de su chaqueta aunque antes le vertió un líquido con cuidado lo cual al parecer era cloroformo o una sustancia parecida, inocentemente acercó el pañuelo a la boca de Len para limpiar poco a poco.
Len noto que el pañuelo tenía un olor extraño, estaba apunto de preguntar algo cuando el hombre cubrió su boca y nariz con el pañuelo firmemente, el hombre llevó a Len a un callejón mientras lo sostenía con fuerza para evitar que escapara.
-Tranquilo niño, ya pasará, ten paciencia- Mencionó el hombre susurrandole al oído al adolescente antes de morderlo suavemente y seguir agarrandolo con fuerza hasta que sintió que el cuerpo del adolescente dejaba de estar tan tenso haciendo que cayera en sus brazos, el hombre sonrió y lo tomó en sus brazos como una princesa para empezar a caminar entre los callejones dirigiéndose a un edificio que al parecer antes había sido un departamento y ahora estaba "abandonado".
-No te preocupes, solo debes escucharme y estarás bien- Dijo el hombre mientras entraba a una habitación y dejaba a Len en la cama notando que estaba inconsciente aún, aunque queria aprovecharse y poder tocar al adolescente o algo más decidió esperar, deseaba ver la reacción de aquel chico a sus caricias y movimientos.
El hombre se levantó y se fue caminando a una habitación diferente preparando distintas cosas aunque lo principal era una silla con cuerdas, volvió con Len y lo tomó en brazos para llevarlo a la otra habitación y dejarlo sentado en la silla, ató sus muñecas, piernas y su torso con cuidado a la silla para no despertarlo tan pronto y así poder contemplar su cuerpo por más tiempo.
-Tan lindo y pequeño chico..si no hubieras tirado aquella caja con mi número te hubieras salvado de esto- Soltó una risa mientras empezaba a tocar las piernas y torso del cuerpo de Len para ver que podría usar de él -que lindo cuerpo tienes..tan frágil..- El hombre hablaba como si Len lo escuchara aún sabiendo que no despertaría en un rato, solo aprovechándose de su cuerpo el tiempo que pudiera antes que el adolescente despertará.
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Mí gran dolor
FanfictionUn joven adolescente de 14 años paseando y comprando junto a su hermana gemela termina siendo presa de un hombre que promete amarlo sin importar lo que suceda ni como consiga el amor del menor.
