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Los días pasaron, hasta que llegó el día de la fiesta. Los dos chicos se estaban preparando para poder salir e irse.

- Hey Aether, iré para allá, te esperaré, y ve con cuidado. - hablo el chico de cabellos azulados.

- Esta bien, yo me estoy arreglando, mi hermana me está ayudando, te esperaré allá, te quiero! -

Los dos finalizaron la llamada e hicieron lo que habían dicho.

  Horas después...

  Xiao estaba parado, mientras comía una paleta, claro parecía que estaba fumando pero el nunca haría eso, pues su novio no le dejaba.

¿Pero el tiene novio?

Venti le había dado esa paleta hace dos días, pero todavía no la comía pues no le daban ganas, hasta ahora. Estaba aburrido de esperar, entonces decidio abrir esa pequeña paleta, este no sabía que esta pequeña paleta le podría arruinar su vida, su relación con su tan amado novio, le arruinaría todo, absolutamente todo, hará que el solo sea una miseria...

Aether... Aether, el tan amado Aether, tan inocente que es, el nunca pensaría que su hermana le pudiera hacer tal cosa, darle un pequeño pastelito, un pastelito que  tenía una droga, ese pastelito que lo volverá un criminal, un psicópata, un loco, alguien odiado...

El plan de Lumine y Venti se hará realidad pero todo tiene un precio el que pagar, Lumine por su malicia morirá, mientras que Venti será olvidado...

Quien sabría que estos gemelos que tanto se amaban en aquel entonces... Ahora se mataran entre ellos mismos, todo por un chico, el cual era su mejor amigo desde la infancia, el cual los dos tenían bonitos recuerdos de el, el cual los dos tenían un gran amor hacia el, el primer amor de los dos.

Pero este chico eligió a uno, el era su primer amor, el que daría todo por su felicidad al igual que el.

Estos dos compartían mucho, eran almas gemelas, eran el uno para el otro, ellos no se podían deshacer de uno, estaban destinados, pero esa mujer, esa mujer hizo todo lo posible para separarlos, no.

No, no fue ella, fue el propio destino, eran destinados, si, pero siempre se tiene que sufrir en esta vida.

El pobre Aether tenía miedo, mucho miedo, no recordaba nada, solo tenía sangre en las manos, su rostro aterrado, lágrimas salían de sus ojos al ver esa escena.

Su hermana tirada en el piso con sangre, muerta, Xiao el chico que tanto amaba, tenía un cuchillo enterrado en su vientre. Una escena aterradora para el.

Lo odiaba, quería morirse, el era tan feliz, ¿como pudo suceder eso?

El solo corrió estaba muy asustado, solo corría y corria, hasta que cayó por el cansancio, no sabía donde estaba, estaba oscuro, no se veía nada.

Solo una imagen se le venía a la mente.

- Aether, recuerda, tu eres mi dorado y yo el tuyo, siempre estaremos juntos, y no podemos deshacernos del otro, no importa que, siempre estaremos juntos .-

Aether gritaba, ¿porque el estaba sufriendo todo eso? , gritaba, lloraba, se sentía un vacío, ya no tenía a nadie... nadie.

Los años pasaron, Aether fue encontrado y lo encarcelaron, claro sus años de sentencia ya pasaron y ahora se encuentra en una calle, mucha gente alrededor, muchas risas, mucha felicidad.

Eso le traía recuerdos, recuerdos de cuando estaba con el.

No pudo aguantar.

El se encontraba llorando.

   Jalando sus hermosos cabellos.
 
     Gritando.

         Gente hablando de el.

Pero había una persona ahí, que el reconocía, más bien los dos se conocían, este pensó que estaba alucinando.

Se desmayó.

El otro chico llamo a una ambulancia.

Pasaron horas y el de cabellos rubios despertó. Lo primero que vio fue a un chico de cabellos azulados, ese chico que tanto lo hacía feliz, se encontraba enfrente de el, el, que penso que su mueete era culpa suya se encontraba frente a el.

Empezó a llorar, de inmediato abrazo al chico.

- Yo... Yo pensé que nunca te volvería a ver, te extrañe mucho, lo siento, lo siento por todo, yo no sé qué pasó, lo siento mucho, perdón -

El otro sabia quien era esta persona, sus pensamientos todavía se aclaraban, el recuerda que quería mucho a Lumine, pero algo en el sabia que eso era mentira, sabia que esa no era la persona a la que el había querido, pero no sabía cómo descubrir la verdad.

Hasta ahora, los cabellos rubios, sus hermosos ojos, su piel tan cálida y suave, esa pequeña carita.

Toda su vida había sido engañado, todos le decían que Aether fue el culpable de todo, hasta que un día no recordaba más el rostro de aquel chico.

Pero ahora lo ve, se pone a llorar, lo abraza, se siente tan bien, el vacío que el también llevaba ya había desaparecido, ahora encontró a esa persona que tanto quería, a esa persona que olvido, pero pensaba en el todos los días.

Ahora lo encontró, la historia que el hizo en su cabeza era mentira, ese sueño que tuvo, el estaba en el hospital con Aether, pero todo era diferente, era solo un sueño,  ahora se encontraba con el en un hospital, pero con un final diferente...

Continuará.



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