Capitulo 6

6 0 0
                                        

—Asher ¿Qué vas a hacer?— dije tras que vi que empezó a moverse en dirección izquierda del sótano

—Buscar pistas ¿No es eso a por lo que veníamos?—contestó mientras levantaba unas sabanas llenas de polvo que cubría unos esqueletos, los cuales le pertenecían a nuestro padre, nunca entendí porqué los tenía aquí, guardados, el me había dicho una vez que con esos esqueletos hacías investigaciones médicas y científicas de conservación de no se qué cosa de las células de no se qué nombre, perdón pero no recordaba nada específicamente, aparte de que pasaron años, mis habilidades de memoria eran escasas de niña por no decir nulas.

Por lo que no tenía lógica que los tuviera aquí, cuando deberían estar en la universidad "UCHC" donde el daba clases de medicina, física y creo que también ciencias biológicas. Esa universidad se encontraba en otro pueblo, que está a unos 500 km de Charleston, por lo que tomaba casi un  1 día conduciendo, así que papá pasaba largas épocas fuera de casa, porque le era conveniente por su trabajo. Al menos eso recuerdo que siempre nos repetía.

Analepsis: 10 años atrás

—Debo estar cerca del trabajo, Anne, no puedo vivir lejos, en especial en estas fechas de parciales y proyectos, debo estar al pendiente de la universidad y de mis estudiantes.—decía mientras subía su maleta al auto.

Empecé a sentirme triste, ese amargo sentimiento apareciendo nuevamente en la boca de mi estómago, junto a mi garganta estrangulada, hecha nudo, podía sentir como mis ojos picaban, señal de estar listos para dejar salir las lagrimas que hacía rato aguantaba; cuando horas atrás recordé que ya había pasado 1 semana y media y era justo después de ese tiempo, cuando papá volvía a irse.

Sabía lo que sucedería después, se iría y nos dejaría por al menos 3 meses, sin visitarnos ni un solo día, pero lo peor no era eso, sino que cuando lo llamábamos nunca contestaba, y no sabíamos nada de él hasta que volviera, ni siquiera nuestros alcohólicos tíos con los que nos dejaba sabían de él, hasta que aparecía por sorpresa en la casa.

—Si, papi lo sé, pero yo y Asher también necesitamos de tí.—cuando vi su expresión empezando a ensombrecerse, me apresuré a continuar— Solo prométeme que esta vez si me contestarás cuando te llame ¿si?... de verdad te extrañamos papi.— hable bajito, sintiendo mi voz cortarse un poco.

—Está bien, hija, trataré de llamarlos ¿okay?—dejó salir un largo y pesado suspiro antes de contestarme aquello. 

Lo miré fijamente, su aspecto tan parecido a Asher, y un poco a mi. Cabello castaño claro, con algunas canas apenas perceptibles a simple vista, ojos tan negros que dejaban casi imperceptible al iris, debajo de ellos unas profundas ojeras, muy oscuras, revelando lo muy cansado que probablemente se sentía, y su piel blanca, casi llegando a pálida, no ayudaba mucho su aspecto, ya que, ésta por su color resaltaba más lo demacrado que seguramente estaba. Es alto, muy alto, con un físico grande y fuerte, que a cualquier niño o persona que lo viera, probablemente quedaría un tanto intimidada, en especial por la mirada temeraria que solía tener. Pero fuera de eso, yo lograba ver en el aún a mi héroe, la persona que junto a Asher, más amaba en el mundo. Él es mi familia, mi hogar. 

—¿Lo prometes?¿Por la garrita? es una promesa inquebrantable papi, prométeme que llamarás, que volverás lo mas rápido que puedas  y que no volverás a irte.— promete que nos elegirás a nosotros — dije mientras le extendía lo mas alto que podía mi pequeño dedo meñique.

Él me miró por unos largos segundos los cuales sentí eternos. Se agachó levemente para acercarse mas a mi pequeña estatura. Luego, mientras entrelazaba su dedo meñique con el mío, dijo—Lo prometo, Anne.—

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Sep 15, 2024 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

NOVUSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora