Sophia. Una simple chica. Una simple chica Que tuvo que vivir experiencias horribles, una simple chica que ha vivido desde comparaciones, disputas, preferencias hasta cosas que la atormentan por las noches y no la dejan dormir, cosas que la han obli...
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SOPHÍA
No iba a rendirme.
No ahora que Nancy me dió la suficiente motivación y luego la cagó.
Sé que tampoco es su culpa, pero soy lo suficientemente orgullosa como para no aceptarlo.
Y no importa si ella ahora me ignora.
Con o sin ella puedo conseguir a algún productor musical.
-¡Señorita!
Una señora de edad media me gritó furiosa.
Ah, cierto, aún estoy trabajando.
-Le pregunté cuánto cuesta este rollo de papel-repitió molesta.
-Ah sí, lo siento-me disculpe para tomar el paquete y escanear su QR-, son tres euros con noventa y ocho centavos.
-¿Cómo?-la señora se exaltó.
-Que son tres euros con noventa y ocho centavos-repetí.
-Eso ya lo escuché, no soy sorda, ¿Pero cómo se les ocurre poner tres euros un rollo de papel?-preguntó indignada.
A ver, el euro se cuenta en cien céntimos, y es verdad que trescientos céntimos un estúpido rollo de papel es caro, pero ese no es mi problema.
-Señora, disculpe, pero si el rollo de papel le parece caro, no es mi problema, para eso está el gerente, vaya a reclamarle a él-respondí intentando ser lo más respetuosa posible.
-Que jovencita más maleducada, así es cómo se pierde un empleo.
-¿Lo va a comprar o no?-solté un suspiro.
-Claro que no, no pienso pagar tres euros un rollo de papel-respondió quejumbrosa la señora.
-¿Entonces puede moverse por favor?, Por si no lo ve, retrasa la fila-dije señalando a la larga fila molesta detrás de ella.