Capítulo 24 Apuntó de iniciar una masacre

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Mi mente está nublada y me siento dispersa lo último que recuerdo es mi enfrentamiento con Shion y después de eso un ... Un ardor

Siento mi rostro ardiendo y llevo mis manos a el. Me levanto de golpe al sentir sangre no sé cuánto tiempo a pasado pero mi herida ya debería haber sanado.
No sé donde estoy pero parece un hospital. Entro al baño y al verme en el espejo me horrorizó al ver una marca que cubre casi la mitad de mi rostro y que sigue ardiendo como si hubiera fuego en ella.

- Debemos avisarle está situación es grave - escucho una voz algo alterada.

- No puede saberlo de lo contrario se desatará una masacre - Sasuke? Volteó hacia las voces y pronto ambos entran en la habitación al verme ambos guardan silencio.

- ¿Que es esto? ¿Porque arde tanto y porque no desaparece? - pregunto en un hilo de voz. No quiero saber, no quiero escuchar que mi rostro quedará así para siempre.

- Hinata calma te prometo que haré hasta lo imposible para curar tu herida - Tsunade trata de reconfortarme sus palabras no me dan esperanza y por el contrario me confirman mi peor temor esto no desaparecera.

- ¿Donde estamos? - pregunto tratando de distraer mi mente no quiero romper a llorar.

- En un pequeño pueblo de Canadá Frelighsburgs... - no soy capaz de escuchar más después de esas palabras. Mi cuerpo se pone tenso y solo puedo pensar en escapar de éste lugar. No pueden verme así, no, menos ahora que mi rostro está así. Me empiezo a exaltar y quiero salir pero Sasuke me lo impide tomándome de los brazos. - Déjame salir, no quiero estar aquí, déjame irme por favor - suplicó peleando porque me suelte.

Todo pierde sonido y se paraliza cuando la veo entrar en la habitación vestida con una bata de médico su cabello rosa corto arriba de sus hombros y su mirada está clavada en un informe. En cuestión de milisegundos sucede todo, me escondo en el pecho de Sasuke. El Uchiha se sorprende pero no protesta ni intenta apartarme.

- Lady Tsunade el paciente de la habitación 401 está sufriendo debido a una fuerte maldición necesitamos su asistencia - el sólo sonido de su voz me hace temblar su olor dulce que enmascara la putrefacción de la sangre me genera náuseas. Aún en los brazos de otro vampiro sus olores son totalmente distintos.

Sakura observa detenidamente la habitación y reconoce el olor de Hinata sus ojos se centran en ella pero también en Sasuke Uchiha un hombre que simplemente la hipnotiza y un furor la invade ¿Porque la escoria de Hinata estaba en los brazos de tan magnífico espécimen? Sasuke Uchiha era la perfección hecha ser, a los ojos de Sakura. Podía sentir como su cuerpo le gritaba que Sasuke Uchiha debía ser suyo.

Sasuke al sentir una mirada tan abrazadora sobre el levantó la mirada y vio a la vampira de cabello rosa prácticamente devorarlo con los ojos lo que simplemente le pareció una molestia. Sintió a Hinata temblar en sus brazos y sabía que si Naruto se enteraba de esto seguramente lo destrozaría. Ignoro a la mujer de cabello rosa y tomó a Hinata en sus brazos cargandola al estilo princesa. Ella seguía con el rostro escondido en su pecho. - Tranquila todo está bien - dijo sin entender porque sólo salió de él. Hinata apretó su agarre a él.

- Sacame de aquí - suplicó bajó apenas audible. El comprendió que no quería huir por su herida si no por el lugar.

- Tsunade tendrás que acompañarme a la manada real debo regresar - ordenó serio.

- Creí que ... - trata de recordar lo de Naruto.

- Será peor si no la encuentra - afirmó.

- Llegaré tan pronto como me sea posible debo investigar y encontrar alguna cura antes de ir - explica brevemente.

- Será mejor que no demores o yo mismo tendré que arrastrarte haya - amenazó fríamente antes de desaparecer en un instante.

- Maldito engreído - murmuró la médico furiosa ¿Como se atrevía a amenazarla?

- Lady Tsunade ¿Quién era ese vampiro? - pregunto Sakura en cuanto salió de su ensoñación.

- Ese vampiro es la mano derecha de su majestad Naruto, es alguien a quien no quieres hacer enojar - explicó empezando a buscar entre sus libros alguna manera de desvanecer una marca creada con hierro estigio.

- El es simplemente un sueño - dijo Sakura pero el recuerdo de Hinata entre los brazos de aquel hombre la hizo sentirse furiosa ese era su lugar no el de la inútil licántropo sin lobo interior.

Tsunade ignoro las palabras de Sakura y la mando a seguir con su trabajo.

(...)

Sasuke regreso a la manada donde se encontró con una situación ya bastante predecible. La manada Hyuga se encontraba en el lugar y estaban todos arrodillados con la frente en el suelo. Los actos de Shion podrían llevarlos a ser masacrados por Naruto.
La mirada de Naruto cayó rápidamente sobre él y Sasuke pudo sentir la presión, tuvo que bajar la mirada y tomar una postura dócil.

- Hinata será mejor que calmes a la bestia antes de que devasté todo a su pasó - susurro suavemente. Sintió la mirada taladrante de Naruto sobre él e inmediatamente cayó de rodillas no podía con su fuerza.

Hinata salió de los brazos de Sasuke con la mirada baja y el cabello cubriendo su rostro no necesitaba ver para caminar hacia Naruto su instinto la guiaban. Cuando estuvo a unos pasos todo su cuerpo ardió por estar con él por abrazarlo y corrió lanzándose a su abrazo Hinata entro en los brazos de Naruto luciendo tan abatida, vulnerable y desprotegida. Se hundió en sus cálidos brazos y aspiró su olor que la hacia sentirse protegida. Las lágrimas que había retenido corrieron por sus mejillas y empezó a sollozar con fuerza realmente sintió que moría al ver nuevamente a Sakura. Todas sus heridas se abrieron y aquellas que estaban escondidas en su alma salieron. Podía sentir todo su ser sangrando.

Naruto sintiendo toda la revolución de sentimientos y heridas de su amada se llenó de furia ¿Quién era el responsable? De saberlo juraba que lo haría vivir en el mismo infierno sin oportunidad de salir lo mantendría la eternidad en un suplicio donde rogaría por su muerte. Pero jamás le mostraría esa piedad.

La sostuvo con sus brazos y la llevo con él. Se alejó de todo y de todos. Nada era más importante que estar con su alma gemela, consolarla y contenerla.
Podía sentir como entre sus manos se desvoronaba sin poder hacer nada. Hinata no hablaba solo lloraba como si hubiera estado reteniendo todo por tanto tiempo que ahora que ese cúmulo encontró por donde salir no podía ni quería detenerlo.

Trato incontables veces de verla a los ojos pero ella no lo dejaba escondia su rostro y sollozaba con más fuerza cada vez que lo intentaba.

Ojalá aquello hubiera tomado horas pero no fue así aquel llanto desgarrador duró días tres días donde se calmaba brevemente y después regresaba con una fuerza abrumadora y arrolladora parecía que los pocos trozos que lograba recoger y juntar volvían a desmoronarse y hacerse aún más pequeños y frágiles.

El Es Mío Y Yo Soy Suya Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora