Primera Cita

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Jackson

Llegamos, temprano a casa de la tía Alí, ella nos miraba con un poco de curiosidad. Mientras tomábamos el camino a la hacienda. Hasta que Bella hablo.

-Termine con Jhon y Jack terminó con su novia, yo me refugié en su casa para que mamá no supiera que estaba mal-

No puedo negar que el resumen en sí fue escaso pero le dijo lo necesario.

La tía Alí nos seguía observando y preguntó -Y que hicieron en estos días?-

Bella le respondió con ambigüedades y medias verdades, Cine, disco, comida. Pero yo recordé cada segundo.

Recuerdo:

Al llegar de casa de Jannet ya era pasada la tarde les pregunté que querían hacer tanto a Diego como a ella.

-Salir seria bueno, quizás cenamos afuera?- Me pregunto y yo sin pereza le dije que si, ve a arreglarte vamos a salir a cenar.

Ella salió al cuarto y Diego se puso de pie, para ir al suyo. -Calma hay casanova, tu no vienes-

-Por que amigo, oye yo también ceno-

Me soltó como si me importara, -Por que le voy a demostrar como es tener una cita, como debe esperar a ser tratada-

-Entonces me dices que no puedo ir, por que vas a una cita-

-Si- Respondí con los dientes apretados.

Salí a cambiarme estábamos en verano así que un suéter fino negro estaba bien, ella en cambio se había puesto un vestido de lana que le llegaba por las rodillas con zapatos de goma. No mostraba casi nada de piel pero se veía fantástica.

La lleve a una pizzería sabía que aún no podía beber, por ello solo pedí gaseosas y la pizza de su preferencia hablamos durante horas

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La lleve a una pizzería sabía que aún no podía beber, por ello solo pedí gaseosas y la pizza de su preferencia hablamos durante horas. Me contó lo feliz que estaba por haber ingresado en la facultad de economía,  y que vivir en esta ciudad le era magnífico.

Allí se me ocurrió,

-Bella, Diego se va al finalizar este semestre consiguió trabajo en California, por que no te mudas al apartamento,  yo aun estaré en la ciudad un buen tiempo ya que mis practicas las encontré en una clínica del gobierno estadal.-

Todo se lo dije bajo la verborrea de los nervios, me observó con sus grandes ojos, Sonrió

-Pensaba quedarme en casa de mis abuelos-

-Si pero ellos viven lejos del campus, el apto esta a penas a dos cuadras, podrás ir y venir andando- Contra ataque.

-No se que decirte, debo pensarlo y hablarle con mis padres-

-Claro, pero recuerda que me estarías ayudando con los gastos, serias más independiente e igual estarías cuidada por que yo estaría cerca, solo piénsalo si?-

Era la mejor maldita idea que se me había ocurrido en la vida.

Al llegar a la casa, nos fuimos al cuarto nos recostamos en la cama, mientras yo seguía bombardeando de argumentos positivos de vivir conmigo.

Abro mis ojos y estoy pegado a un cuerpo, no lo podía creer nos quedamos dormidos y como dos imanes nos abrazamos aún con la ropa puesta tenía mis labios pegados a la parte de atrás de su cuello, mis brazos al rededor de su cintura y me erecto miembro recostado totalmente de sus nalgas. Perdóname Dios pero no soy un santo.

Metí mi mano por debajo del vestido para abrir la palma encima de su abdomen y adherir mi pene en sus braguitas.

No pasaría de acá eso lo juro. Pero dormiría en el cielo esta noche.

En la mañana desperté y ella yo no estaba en la cama. Mi cielo se esfumó muy pronto.

Los Otoños a tu ladoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora