Muchas gracias por continuar leyendo, les ofrezco una gran disculpa por los meses que me tarde en actualizar.
La angustia y desesperación se instalan en el pecho de Mew, sumándole la incertidumbre que lo incita a imaginar los peores escenarios posibles, tratando de generar una respuesta al llamado de auxilio de su hija, clamando socorro de su propia madre. Lo primero que cruza su mente es que Nalin se volvió loca, nada justifica la agresión hacia su hija, aun si, por drástico que parezca; Becky haya cometido algún delito, su madre la encontrara drogándose o se trate de un embarazo adolescente.
Puede que las ideas que se están formando en su cabeza son fuertes, pero es lo único que su difusa mente logra concebir en este instante, mientras la crisis lo envuelve. Entre más rápido llegue obtendrá las respuestas, ruega porque no se trate de ninguno de los escenarios planteados.
Busca las llaves de su auto dándole vuelta a la sala sin tener éxito en su búsqueda, Gulf al verlo tan alterado, lo detiene, toma su mano y lo gira quedando frente a frente, agarra su rostro entre sus manos.
—Respira Mew, respira —susurra suavemente.
Mew cierra sus ojos y trata de seguir su orden, respira lenta y profundamente, apoya su frente con la de Gulf, en busca de un soporte que lo mantenga firme ante el tornado de emociones que se desata en su interior. Repite el mismo ejercicio una y otra vez, disipando parte de su angustia, al menos la suficiente para actuar con racionalidad.
— ¿Paso algo grave? —indaga Gulf a la vez que soba la parte posterior de la cabeza de Mew.
Mew abre los ojos con lentitud, prosiguiendo a exhalar con fuerza.
—Es Becky... me llamo llorando por ayuda —dijo sintiendo el ardor en sus ojos, producto de las lágrimas que amenazan con salir.
Gulf abre los ojos de par en par—. ¿Te dijo que le ocurrió?
Niega con su cabeza— La llamada se cortó antes de darme una explicación, Gulf, tengo que ir a ver a mi pequeña.
La expresión de agobio arraigada en los ojos de Mew envía una punza de empatía directamente al pecho de Gulf. No solo por el sufrimiento de Mew, sino, que también comprende el dolor que aflige a un padre cuando detecta que su hijo está en peligro.
—Primero debes estar calmado y espero que no me digas que te irás manejando hasta Khon Kaen —dijo Gulf mientras soba su mejilla con su pulgar— Necesitas llegar a salvo para que puedas ayudar a tu hija.
Mew asiente, haciendo caso a esa voz que surge desde el rincón más sensato de su mente, la cual está de acuerdo con Gulf.
—Ve a preparar las maletas en lo que reservo tu vuelo.
—Gracias por estar aquí —dijo conectando sus ojos con los de Gulf.
—Alguien tenía que hacerte entrar en razón...
Tal como lo dijo Gulf, fue a su habitación a echar rápidamente su ropa y demás pertenencias en la maleta, repitiéndose a sí mismo que debía mantener la calma, si realmente se tratara de algo grave, ya le hubieran avisado, ya saben lo que dicen, las malas noticias son las que más rápido se propagan. Con su maleta lista, se reúne con Gulf en la sala, quien le consiguió un vuelo que despegaría hoy a las 18:55, siendo el último del día. También le reservo una habitación en el hotel al que suele hospedarse Mew cada vez que visita a su hija.
Sin esperar más tiempo, ambos parten rumbo al aeropuerto. Mew le insiste que regrese a su casa y descanse, a partir de aquí él puede encargarse perfectamente. Sin embargo, Gulf se queda a su lado hasta que llega la hora de partir.
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My Buttercup
FanfictionGulf creyó haber encontrado por fin a esa persona especial que lo acompañaría a lo largo de su vida, capaz de electrificar su corazón tan solo con su presencia y a quien poder llamar buttercup. Sin embargo, la vida rara vez es sencilla, las personas...
