Capítulo 4

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Esa fría noche transcurrió tranquilamente para Ranpo. Sí bien, aún no había perdonado al hombre por lo que dijo aquella vez, debía admitir que era bastante amable.

Pues mientras el tomaba su delicioso chocolate muy gustoso, podía observar como Edgar le daba una galleta al mapache, quien no las podía alcanzar por más que se estiraba.

Además de notar por el aroma que desprendía el animalito que, esté estaba recién bañado, pues cuando estuvieron bajo la lluvia, pudo olfatear que olía a humedad y un poco a tierra.

Así que deducía, que mientras el estaba dormido, Poe seguramente mando a bañar a Karl.

Pero al mismo tiempo que pensaba en eso, se percató que él olía terrible, no solo se había mojado, sino, que había estado tirado en el suelo donde seguramente había lodo.

Si bien le habían cambiado de ropa, noto que no lo habían duchado, aunque eso lo agradeció, ya que le daría más vergüenza que el ser cambiado de pies a cabeza por una desconocida.

Pues podía notar que todo lo que portaba era completamente diferente a lo que traía, además de ser bastante grande para él, podía deducir fácilmente que está ropa era del castaño.

Primero me ayuda en la lluvia, y ahora me está cuidando... Es bastante amable para ser un Alfa.  Pero, ¿Por qué no tiene aroma?—

Inconscientemente, Ranpo se llevó la manga de la pijama que tenía puesta a su nariz, le parecía extraño que en todo este tiempo no podía oler su aroma. Aunque aún así, no logró olfatear nada, pero al mismo tiempo él sabía que Poe no podía ser un Beta, tenía todas las características de un Alfa.

— ¿Sucede algo? ¿Te sientes mal? — Pregunto Edgar quien se había percatado que el Omega se quedó viendo a un punto fijo mientras olía su manga. — Descuida, esa ropa es nueva, no la había usado ya que apenas la compré el día del centro comercial. —

Ranpo agradeció ese hecho, pero no pudo evitar el sentir algo de vergüenza por ser descubierto haciendo eso.

Pero al escuchar las palabras del hombre, recordó lo que sucedió en aquella plaza.

— Oye, sobre lo que sucedió aquella vez... — Habló Ranpo mientras colocaba la taza de chocolate vacía en la bandeja.

Poe al ver el comportamiento del Omega, decidió hablar y interrumpir al susodicho.

— Descuida, no estoy enfadado por lo que diji- —

— Lo voy a dejar pasar. — Dijo Ranpo con una media sonrisa en su rostro.

— ¿Eh? — Fue lo único que pido salir de la garganta de Poe mientras tenía una cara de confusión.

— Como escuchaste, voy a fingir que nunca pasó, solo no lo vuelvas a decir. — Extendió la bandeja que tenía la taza y el plato vacío de galletas hacia Edgar quien, aún confundido, la recibió.

— ¿G-gracias? — Fue lo único que pudo pronunciar para después llevar la charola a una mesa en el pasillo.

Mientras pensaba en como esté Omega siempre le dejaba sorprendido; Aquella vez que se atrevió a retarlo, cuando ni un Alfa lo hace, cuando defendió a Karl en ese café, cuando no se dejó ayudar, y ahora...

— Creo que este Omega es bastante interesante... ¡Un segundo! —

Poe se sorprendió de ser tan idiota por no preguntar algo tan básico. Así que cuando dejó la bandeja en aquella mesa, entró lo más rápido posible a la habitación.

— Oye, hay algo que quiero preguntarte... — Habló Edgar volviendo a tomar su lugar. — ¿Cuál es tu nombre? —

El azabache abrió sus ojos esmeraldas al percatarse que nunca se había presentado correctamente a aquél hombre. Así que aprovecharía esté momento para saber sobre éste.

HE IS MY FAVORITE WRITER! ||RanPoe||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora