Era una mañana tranquila en la Agencia Armada de Detectives, todos estaban haciendo sus trabajos como siempre lo hacen.
-¡Atsushi-kun! ¿Podrías ir a entregar esto por mi? Estoy muy ocupado en este momento- un castaño se había acercado con unas cajas pequeñas al albino, quien estaba sentado en su escritorio haciendo unos informes.
-Claro Dazai-san, dígame la dirección y lo voy a dejar- Atsushi se levantó de la silla recibiendo las cajas del vendado.
-Gra...-Dazai no pudo terminar la palabra debido a que una especie de gas los empezó a rodear a todos los presentes haciendo que se desmayen.
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Una persona pasaba por las calles teniendo una llamada.
-Ya fue soltado el gas, jefa.- dijo aquella persona.
-buen trabajo Albert, ¿sabes algo de Cam? No responde cuando la llamo, además solo falta ella para que se complete mi plan- dijo la otra voz a través de la llamada, Albert se le cayó una gota por los nervios por la mención de su compañera.
-¿no te responde? Yo hable con ella anteayer, no me comento nada que tenga que ver sobre el plan, solo de que estaba teniendo inconvenientes con recibir llamadas, debido a que se rompio su celular. No me dio su nuevo numero, asi que no podre darcelo.- respondió algo apenado de no poder ayudar a su jefa.
-Ya veo, entonces me despido de ti, cuaidate para que la niña te vea.-La llamada se corto. Albert recuerda todos los sucesos que pasaron alrededor de su vida, se empezó a poner algo sentimental debido a eso.
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En los pasillos de uno de los edificios de la Port Mafia caminaba un pelirrojo con un sombrero, a su lado estaba una mujer de igual color de pelo vistiendo un hermoso kimono rosa.
-Ane-san, ¿como te sientes?- dijo el de ojos azules a su acompañante.
- Algo cansada Chuuya, pero no te preocupes por eso, ¿quie...- la pelirroja cayó desmayada al igual que el de menor estatura. El gas también había llegado a la base de la Port Mafia.
Mori, el jefe de esta organización, todavía no había caído ante el extraño gas. Eso no duró mucho para su suerte.
-Vamos Elise-chan, pruebate este vestido- pedía el pelinegro a la niña que estaba delante de él.
-No...- la pequeña se esfumó y al mayor lo envolvió ese gas.
Un "guardia" estaba saliendo de la base a paso tranquilo, sacó su celular y marcó un número con las manos sudando.
-Por favor... tiene que funcionar esta vez...- le temblaba un poco la voz, la llamada fue contestada.
-¡Cam! Estaba esperando tu llamada, creí que ya habías muerto por un momento, me alegra que no sea así.- se podía sentir la emoción de la otra persona, Cam simplemente suspira algo aliviada de ser atendida.
-Tranquila jefa, usted sabe bien que yo no la puedo dejar así no más con mi muerte, todavía falta para que yo muera, hasta mientras me mantendré a su lado.- dijo con sinceridad, después de todo su superior siempre veía por todos, si alguien tenía algún problema con algo, ella se lanzaba a ayudar y tener a todos en buen estado, tanto físico como mental. Eso le agradaba mucho.
-Sabes bien que no me tienes porque tratar por "usted", ya te lo dije miles de veces. En fin, quiero que vuelvas, te necesito para que terminemos unos cuantos retoques pata esto.- ahora la voz sonaba cansada, se puede notar que no quiere hacer nada.
-¿Estas bien? ¿Ya esta mejorando tu habilidad? Te dije que sobreexigirte te haría mal, debiste haber rechazado esto y no gastar tu habilidad en otros que de seguro cuando se despierten estarán en estado de shock por su cambio físico.- Cam estaba preocupada, no quería que la salud de su jefa corra peligro, ya tiene mucho con el asma.
-Solo quiero que vuelvas Cam-chan...- La llamada fue cortada y la chica salió corriendo de donde estaba, los que transitaban las calles la miraban raro pero a ella solo le importaba volver con su superior y cuidarla todo lo que pueda.
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Un pelinegro que se encontraba sentado frente a un montón de pantallas, ya habia terminado con todo lo que tenia por hacer, así que se dispuso a levantarse e irse de ahí.
Pasaba por los largos pasillos hasta que se encontró con cierto peliblanco que vestía de bufón.
-¡Dos-kun!- El de trenza se había acercado a Fyodor, quien sólo se quedó quieto mirándolo.
-Con que ya terminaste con lo tuyo, Nikolai.- es albino estaba muy sonriente y cada vez se acercaba más a su contrario.
-Así es Dos-kun, ya tenias ganas de volver a verte, ¿no crees que merezco una recompensa por mi esfuerzo?- estaba a punto de abrazar a su "compañero" pero ambos caen al piso, Nikolai encima de Fyodor.
El gas estaba esparciendose rápidamente por todos los lugares que era soltado, nadie se salvava de la profunda "siesta"del cual despertarian mañana. La ciudad de Yokohama se durmió durante lo que quedaba del día.
Los únicos que caminaban o mejor dicho corrían por las calles eran los causantes de todo esto. Todos tenía el mismo objetivo de llegar a un lugar, para ver a la misma persona y estar para ella todo lo que puedan.
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WAAAAAAAAAAA Por fin me decidí a publicar esto, perdón si esta muy corto, lo hice mientras estaba en clases y traté continuarla cuando llegue a casa pero la verdad no sé me ocurría nada más . En fin, espero les haya gustado.
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¡SOMOS MUJERES/HOMBRES!
FanficUna habilidad afecta a todos haciéndolos cambiar su género, entre tanto desastre y desesperación por volver a sus cuerpos normales florecen amores que casi nadie se esperaba -actualizaciones lentas -Los personajes no son míos son del anime Bungō S...
