CAPITULO 10: MI LADO Y EL TUYO

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Kyungsoo cansado de llorar decide tomar un baño antes de dormir. Mañana sería un día diferente. Tenia que dejar en el pasado todas esas emociones negativas que le harían daño a su bebé. Se tomo un largo baño caliente y se acostó con el pecho adolorido, la angustia que sentía era extraña, no saber que venía en el futuro daba miedo, pero sobar su inexistente pancita lo lleno de calma hasta que cayo dormido

A la mañana siguiente tenía muchas cosas que hacer, lo primero era visitar a Baekhyun y decirle la verdad. Sabía que el peli azul querría golpear a Chanyeol, sin embargo, luego de muchas maldiciones e insultos a la madre del alfa, su amigo lo sorprendió con un abrazo cálido que lo calmo de inmediato, sentirse apoyado era genial y mientras su mejor amigo dejaba suaves toquecitos en su espalda, Kungsoo decidió que no lloraría más hasta que viera la carita de su bebé. La compañía del omega era justo lo que necesitaba para no sentirse tan solo.

-Podemos regresar a vivir juntos Soo, nos acomodaremos aquí

-No Baek, yo pague por ese lugar también, me quedare ahí hasta que termine el contrato y luego ya veré- Baekhyun intentaba pensar en otra solución, pero también respetaba el punto de vista de su amigo

-Lo siento mucho amigo, yo te ayudare con el bebé, no te preocupes- kyungsoo sostuvo la mano del peliazul y mirándolo a los ojos dejo salir todo lo que tenia atorado en la garganta

-¿Sabes lo que más me duele? El egoísmo de Chanyeol, nunca pensé que podría ser así

-Agradece que no te marco, o ahora estarías lamentándote toda tu vida

-Me apresure en todo, es mi culpa también- repentinamente la tía abuela le trajo un jugo de mandarinas al pelinegro y se unió a la conversación

-Hijo, deja de sufrir por ese imbécil, enfócate en tu bebé, quiero que mi futuro nieto sea un pequeño Kyungsoo, un caballero y educado hombrecito digno de admirar

-Muchas gracias tía Byun, esto esta delicioso

-Mi sobrina tenía antojo de cítricos cuando cargaba a este revoltoso en un su panza- Kyungsoo rio por los mimos que le dio a Baekhyun. La señora Byun era una mujer muy seria, parecía tener solo ternura para el peliazul.

-Gracias a ti Baekhyun, te pido que te encargues del negocio por un par de días, tengo que organizarme y luego volveré al trabajo

-No hay problema, regresa cuando estés listo. No quiero que te esfuerces de más, hablare con los chicos para que te apoyen en todo. También les diré que no mencionen a Chanyeol, mientras menos pienses en ese miserable será mejor

-Lo hare bien Baekhyun, soy Do Kyungsoo puedo con esto- ambos se sonrieron ampliamente y luego de eso se pasaron casi todo el día comiendo un montón de pastelillos de prueba que el peliazul había horneado esa mañana. El pelinegro se fue cuando los dos alfas que tenía su amigo de roommates regresaron. Baek tenia mucha suerte, vivía con dos hombres guapos y caballeros.

Ni bien cerró la puerta de su departamento, el alfa pelirrojo lo quedo viendo. Chanyeol estaba sentado con su laptop sobre la mesa ratona de la sala, no le quito la mirada en ningún momento mientras se calzaba las pantuflas. Lo ignoro olímpicamente y el único sonido que se escucho fue cuando deposito las llaves en la mesita del recibidor.

- ¿Dónde estabas? Pudiste contestar el celular

- ¿Qué te importa? - el pelinegro camino a la cocina por una infusión de manzanilla, necesitaba estar tranquilo para dormir temprano. Mañana ya no podía holgazanear, un día de depresión era suficiente.

-Kyungsoo esperare a que se te pase el berrinche y hablaremos para encontrar la mejor solución a todo esto

-Yo ya decidí, voy a vivir aquí por los siguientes 8 meses que faltan de renta, si tienes algún problema eres libre de irte

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