Noche

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Missa observó con asombro cómo el misterioso luchador despejaba el área, sus movimientos eran fluidos y precisos. Cuando el último mod cayó al suelo, Philza giró hacia Missa, y sus miradas se encontraron en el silencio que siguió.

Philza, con su armadura brillante, caminó lentamente hacia Missa. Sus ojos, aunque serenos, llevaban consigo una tristeza profunda que Missa no pudo evitar notar. El ambiente estaba cargado de tensión mientras se enfrentaban el uno al otro.

—¿Missa? —, murmuró Philza con voz suave, quitándose el casco y revelando un rostro que reflejaba preocupación y dolor.

Missa frunció el ceño, tratando de entender por qué este hombre le afectaba tanto emocionalmente. —¿Cómo sabes quién soy? ¿Y qué estás haciendo aquí? —

Un golpe de realidad invadió a Philza al recordar la pérdida de memoria de Missa. Suspiro con cierto desánimo. La emoción de ver a aquel joven con mascara de calavera le hizo olvidar la situación del problema. Por unos segundos, desafortunadamente. Envaino su espada y se acero un poco a Missa, pero, al ver como este se alejaba y tomaba un pedazo de palo para usarlo como arma, supo que no era muy bien recibido.

—Missa, tranquilo, soy... Un viejo amigo de Tubbo —Trato de sonar calmado, recuerda lo dicho por el hibrido de araña, que era que no dijeran nada relacionado sobre lo pasado en meses atrás por seguridad del azabache. Philza realizo una pequeña mueca, parecida a una sonrisa al ver que Missa bajaba aquel palo.

— ¿Amigo de Tubbo? — Pregunto Missa, aun se le podía notar la falta de confianza, algo poco común en él, Missa era una persona que tomaba confianza de manera muy rápida.  

Philza asintió en respuesta. Missa un poco más relajado finalmente tiro el palo, aun mantuvo cierta distancia con el contrario, por lo que Philza pudo sentir como su corazón se encogió de tristeza. —¿Como has llegado aquí? ¿Vienes con tu equipo? — Pregunto Missa con cierta curiosidad mezclada de miedo, Philza negó lentamente. Sus pies se sentían pesados por lo que no siguió acercándose a Missa.

—No. Estoy solo, no temas Missa, no hare nada que te haga correr peligro —Ofreció como muestra de paz Philza, Missa en cambio movió sus labios de manera nerviosa, apenas apreciable por la máscara que portaba. Con una de sus manos señalo la máscara en forma de cuervo como los usados en la peste negra que reposaba en la cintura de Philza, nuevamente hablo. —Eres del equipo rojo... Ellos casi me mataron y robaron provisiones en nuestro segundo día... Tina me dijo que me aleje de ustedes. —Missa no entendía porque necesitaba explicar aquello, pero ver aquel hombre le daba un poco de calma.

Philza entendió a la perfección, él no sabía nada de aquel pequeño acontecimiento, tampoco sabía de la ubicación de esa isla. Pero ahora entendía de donde salió tanta comida en menos de un día que él había ido a la mina. —Comprendo, pero confía en mí, no te hare daño, eres amigo de Tubbo al igual que mi amigo. —

Missa no muy convencido, acepto.

(. . .)

El día siguió trascurriendo con normalidad, después de aquel encuentro para nada planeado, tanto Missa como Philza se mantuvieron juntos en esa pequeña isla, el corazón de Philza se tranquilizó al por fin ver a aquel joven de sus pensamientos. Claro, aún estaba esa sensación de melancolía al perder lo que una vez obtuvo, desea volver a aquellos días en el muro donde podía ver a Missa jugar con Chayanne o escuchando al joven azabache tocando la guitarra y tarareando pequeñas piezas musicales.

Pero, eso no volvería a suceder... O tal vez... Si... 

—Philza.

Missa le llamaba con aquella voz melodiosa que tanto le agrada, levanto la mirada encontrando a Missa frente a él. El azabache tenía entre sus manos un par de bayas doradas, algo muy poco común. 

— Son bayas, y son doradas, Philza, necesito mostrarle esto a mis compañeros. — Relato alegre. Philza sabía que significaba. Una despedida sin índices de un rencuentro.

—¿Te iras? ¿Tan pronto? —Philza pregunto antes de pensarlo, las palabras salieron bajas como si decirlas fuera algún pecado.

—Es casi el anochecer... Si no regreso se preocuparán. — Respondió Missa.

Y, oh, Philza no se había percatado de eso. Miro el cielo que empezaba a formar oscurecer mientras las primeras estrellas empezaban a salir. ¿Tan sumido estaba con aquel joven que no se percató del tiempo? Si, tal vez se emocionó un poco al estar con Missa. Pero no pensó que tanto. Sin más ambos regresaron a la orilla, claro que encontraron con mods, pero fueron fácilmente derribados por ambos, aquella faceta aun sorprendía a Philza, no imagino que Missa lograra tales hazañas, claro sabe que Missa fue entrenado por algunos habitantes de la isla, pero no sabía que aun recordara todas esas cosas. o tal vez se trata de otra cosa.

En la orilla de la isla ambos se despidieron con una pequeña promesa, volver a aquel lugar para aprecia el amanecer.

Sin más Missa partió a la isla donde se encontraba su equipo, el recorrido por el mar fue tranquilo, observo las orcas que por fortuna no se acercaban demasiado, las estrellas al igual que la luna se elevó a su máximo punto. La brisa marina movía sus cabellos con delicadeza provocando cierto cosquilleo.

(. . .)

Al llegar a la isla se percató que las luces de la base se encontraban apagadas, ¿Tal vez nadie se dio cuenta? Pensó un poco más tranquilo, no quería preocuparlos, le tomo más tiempo de lo planeado estar en aquella isla, pero el lado bueno es que llego con más provisiones y cosas para su equipo. Baja las pequeñas mochilas, pero antes de dar algún paso hacia la base fue derribado por una chica. Se trataba de Tina, se le notaba muy alterada y ahí el peso de la culpa cayo en los hombros de Missa.

—¿¡Dónde estabas Missa!? ¡No llegabas! ¡Pensamos lo peor! — Grito un poco alterada. ¿Pensamos? Eso significa que, en realidad, nadie estaba en la base, Missa bajo el rostro con vergüenza y culpabilidad. Rayos, había hecho preocupar a su equipo nuevamente.

Antes de que Missa pidiera disculpas y explicada la situación, Tina tomo su comunicador y llamo a todo el equipo informando que Missa se encontraba de vuelta en la base, ahí Missa reviso también su comunicador y aprecio los múltiples mensajes de parte de su equipo, se desinflo de la suma culpabilidad.

Sería una noche muy larga para aquel equipo, y lo supo al ver como todos llegaron de manera veloz a ellos, Mariana junto con  BadBoyHalo eran los más alterados —A parte de Tina, que ya estaba más calmada—


Si, de definitiva va a ser una larga noche...


Aunque aún desea volver a Philza...




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¿Holaaaa? ¿Hay alguien aquí con vida? 🥴🥴

Buenooo, estamos por fin en vacaciones...

¡¡Eso significa que nuevas actualizaciones!!

¿Qué les pareció?

¿Creen que pase algo?

Por cierto, ¡Ya se vienen los últimos capítulos!

Así que preparados, y se vendrán más historia... SI si

¿Les gusta el curso de la historia?


Bueno, cuídense, PayDeQueso fuera!

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