Capitulo 3: Amor de verano

120 9 8
                                    

2031 (15 años)

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

2031 (15 años)

—No te atrevas Jacob— la misma cantaleta de siempre, mi hermana justo detrás de mi peleando porque la pobre de Tamara no sabe decirme que no cuando le escribo un mensajito para vernos

—Si tanto quieres alejarla de mi no la traigas más a la casa... Ya madura Rouse, date cuenta de una vez por todas como son las cosas— la dejé con la palabra en la boca y le cerré la puerta de mi habitación en la cara

Desde que Tamara empezó a desarrollarse no la he podido sacar de mi jodida cabeza, es como si verla en ese bikini azul fuera una tortura para mí

—Mierda— odio no tener el control y ella es quien me tiene entre sus manos —Esta jugando conmigo

Una notificación en mi teléfono me hizo perder la imagen de esa cerezita en bikini de mi cabeza

—No seas un pervertido Evans... Alejate

Sonreí ante el mensaje de la chica que nubla mi pensamiento... Me acerco a la ventana y allí está, su cuerpo sobre una de las sillas que rodean la piscina y un idiota que se acerca a ella escaneando su cuerpo

—Maldito hijo de puta— tiro el teléfono al suelo y salgo de la habitación con la sangre hirviendo en mis venas. No sé cómo pero llegué a la piscina en cuestión de segundos, el mismo tiempo que le tomo a ese idiota sentarse a su lado y hacerla reír

—Ven conmigo— la tome del brazo y la aleje del idiota... No quería problemas, después de todo yo soy el perfecto

—¿A dónde me llevas?— sin oponer mayor resistencia camino justo detrás mío hasta llegar a mi habitación

—Alejate de ese hijo de puta si no quieres que sea yo quien lo aleje de ti

—Creeme, esa faceta de Fuck boy no te queda para nada bien... Por si decírtelo por texto no fue lo suficientemente claro te lo diré de frente, alejate de mi Jacob Evans

Acorte la distancia que había entre nosotros y la bese, sus labios son exactamente como me los imaginé, llevo meses delirando con tocarlos, morderlos y humdecerlos. Ella gime en mi boca al sentir mis manos tomar una dirección peligrosa para ella

—Basta— murmura al tomar un poco de aliento

—No me pidas que pare— nuestras frentes estaban pegadas una sobre la otra, sus ojos no veían los míos

Es mejor así

—No hagas esto Jacob, ambos sabemos que solo quieres follarme y luego desecharme... No quiero eso

—¿Entonces que quieres?— murmuré la pregunta mientras mi boca recorría su cuello con besos húmedos

—Te quiero a ti— detuve mis besos y me aleje

—No puedo darte eso— no es porque no la quiera, es porque ella es demasiado para mí... No quiero herirla, las cosas son más sencillas cuando no existen sentimientos

Maldito Romance: Amor Prohibido (#4)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora