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Las horas pasaron Alice seguía en la en los aposentos de su madre al igual que su hermana Helaena ella está con un si empieza en la mano.

—Este tiene sesenta anillos y dos pares de patas en cada uno. Son 240—dijo Helaena.

—Si es cierto—dijo Alice intentando ver el animal más serca que se estaba en la mano de su hermana—Tiene ojos pero creo que no puede ver.

Helaena asintió, Alicent estaba sentada al lado de las dos niñas mirando sin entender pero les prestaba atención.

—¿Y por que es eso?—preguntó Alicent.

—Esta más allá de lo que podemos entender—Respondió Helaena.

—Supongo que si—Dijo Alicent tocando el brazo de Helaena—algunas cosas solo son así.

De repente la puerta hacía frío y un sir entró a los aposentos con Aemond su ropa tenía un poco sucia y su rostro también además que su cabello estaba despeinado.

—Majestad.

—Aemond!—Dijo Alicent acercándose a el—¿Que paso?

—Lo hizo otra vez—dijo Helaena.

—Cuantas veces te lo he dicho ¿tengo que encerrarte en tus aposentos?—hablo Alicent enojada.

—Ellos me forzaron—respondió intentando defenderse.

—No logro entender tu obsesión con esas bestias.

—Me dieron un cerdo.

Alicent lo miro confundida, Alice y Helaena intercambiaron miradas sabia lo que pasaba Aegon, Jacaerys y Lucerys volvieron a molestar a Aemond con el asunto del dragón.

—Me dijeron que encontraron un dragón para mí—Dijo Aemond.

—El último anillo no tiene patas—dijo Alice mirando al animal en la mano de Helaena.

—Pero no era un dragón era un cerdo—volvió a decir el.

—Hijo, tendrás un dragón algún día—aseguró Alicent.

—Tendrás que cerrar un ojo—Dijo Helaena.

Alice la miro confundida su hermana decía cosas muy extrañas. Incluso en algunas ocasiones las entendía y en esta no era la excepción, ella no hablaba del animal que estaba en sus manos.

Minutos después Alicent estaba en los aposentos del rey Viserys hablando con el sobre los hijos de Rhaenyra.

—Te hable de esto antes, y tú me prohibiste comentarlo así que me he callado—Dijo ella—tener un hijo así es un gran error pero tener tres es un insulto, al trono a ti a la casa Velaryon y a la pareja que tanto te costó encontrar para tu hija, sin mencionar la decencia.

—Tuve una yegua negra como un cuervo una vez, un día escapó de su pastizal y el semental vecino la preñó con un potrillo—Comenzó a decir el— el semental el plateado como la luna y el potrillo cuando nació era castaño el cabello café más ordinario que he visto la naturaleza trabaja de forma misteriosa.

—¿Como lo sabes?—Preguntó Alicent—El semental plateado como sabes que fue el ¿Fuiste testigo del acto?

—Las consecuencias de una acusación como la que estas diciendo son muy graves—El se levantó y se aserco a ella—no hables de esto otra vez—dijo dándole un beso en la mejilla.

Alicent salió de los aposentos y se encontró con Alice y Sir Criston Cole.

—He perdido mi cordura sin Cristo mis sentidos me han despistado o ¿todos están dormidos en un sueño confuso?

—Aveces así parece Majestad—respondió el.

Los dos caminaban rápido mientras salís intentaba seguirles el paso escuchando lo que decían.

—Ella alardea de privilegio de su herencia espera que todos aquí en la fortaleza roja niegan la verdad que está frente a los ojos, y el rey su padre...

—El lo sabe

— Por supuesto que lo sabe o lo sabía y se ha convencido de lo contrario, lo hace más que inventar las cosas para ella.

—La princesa Rhaenyra es descarada e incesante una araña que pica y deja seca a su presa, puta mimada.

Alice se detuvo y miró a Sir Criston.

—¿Cómo a ti Sir Cristín?—Preguntó Alice.

Alicent miro a su hija y luego a Sir Criston con seguridad la estaba arta de escuchar lo mismo de los labios de Criston.

—Eso fue inapropiado Majestad, me disculpo.

—Inapropiado tu experiencia—dijo Alice en un susurro.

Alicent entró a los aposentos de Alice con ella, cerró la puerta y miro a su hija.

—Tienes que hablar con Aegon, el te escucha—Dijo Alicent

—¿Sobre que?

—El cerdo—Dijo sin más—

—Estoy segura que fue Jace y Luke—Respondió Alice intentando proteger a su hermano mayor.

—Rhaenyra ascenderá al Trono y Jacaerys Targaryen será su heredera.

—¿Y eso que?

—No seas tan miope Alice! Si Rhaenyra llega al poder Aegon y todo tus hermanos pueden perder la vida—dijo ella acercándose— ella podría eliminar cualquier desafío a su sucesión.

—Pero...

Alicent la tomó de las mejillas con fuerza.

—¡Tu eres el desafío, tu Aegon, Aemond  Helaena ustedes son los desafíos solo por estar vivos y respirar! Eres la hija de un Targaryen y lo que todos saben en su interior es que un día Aegon será nuestro rey—Dijo—¿Y sabes lo que tienes que hacer verdad?—Alice asintió —¿Que es lo que tienes que hacer?

—Tengo que ayudar a Aegon.

¿Innocent beauty? -Jacaerys Velaryon- #2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora