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— Puedes quedarte con nosotras en este tiempo, tu departamento no parece ser el mejor lugar para recuparte, adema voy a cocinar Zipp prometió ayudarme.

Solo oyó un "¡Oye!" Por parte de la mencionada, asintio y se dejó llevar, intentando disimular que no sabía cómo caminar bien con sus dos extremidades bajas. Quería que está pesadilla acabará.

Se estaban dirigiendo a un faro en la cima de un cerro pequeño, no pudo evitar comprar la similitud de este con el faro de Maretime Bay, le pareció muy extraño estar en ese lugar tan similar y diferente.

La mas pequeña del grupo le ayudo a caminar al verlo tambalearse, quizás no se sentiría tan perdido si enfocara toda su atención al caminar en esas dos extremidades inferiores, más las manos unidas de aquellas que se parecían a su mejor amiga y a la pegaso le hacía sentir incomodo, ellas actuaban con total normalidad, molestándose y mostrándose afecto sin temor a nada, a diferencia de sus amigas ponys que pasaban ocultas.

El dolor en su pecho al darse cuenta de ese detalle no lo dejo tranquilo, no se sentía listo para aceptar la derrota de una batalla que ni siquiera había comenzado a luchar cuando ya había sido derrotado.

Le dieron algo de comer y la Humana Zipp lo ayudó a orientarse para poder acostarse en el cuarto de ella, su instinto le indicaba algo, ella le trataba como si supiera que no era de allí.

Negó.

Era imposible que alguien lo descubriera, él era de otro mundo y solo debía aguardar en silencio, investigar por su cuenta para volver a casa.

Se removía inquieto en las sábanas, no encontraba una posición cómoda para dormir, el cuerpo humano que habitaba le estaba complicando la vida.

Tomo el espejo que había traído consigo de la playa, aquel fragmento que era del mismo tamaño que...

¿Cómo era que lo llamaban?

¿Manos?

Del mismo tamaño de su mano, vio su reflejo, que a pesar de ser diferente este cuerpo del suyo pony, se veía igual de demacrado, tocó su cara con su mano libre, explorando cuidadosamente cada detalle, abrió su boca y miro sus dientes, muy diferentes a los de su cuerpo original, tocó su diminuta nariz, pellizco sus mellizas.

Se levantó como pudo al baño queriendo obtener una mejor imagen de si mismo, vio un interruptor que para su fortuna prendió la luz del lugar, observo su reflejo de nuevo, está vez paso ambas manos por su cuerpo, levanto aquella prenda de ropa que cubría la parte superior de su cuerpo, dos pequeños puntos cafés observo, luego tocó lo que debería ser su abdomen para verlo plano, con ligeros bultos los cuales eran 6 que apenas se distinguían.

Sostuvo la prenda con su osico para recorrer más, tenía tanta curiosidad por todo lo nuevo así como miedo, quería descubrir tanto de su nuevo cuerpo para no parecer sospechoso con aquellas que eran sus amigas de este lugar.

Cuando estaba a punto de bajar aquella prenda que cubría la parte inferior de su cuerpo la puerta del baño se abrió, un ligero chillido salió de la boca de aquella Humana que se parecía a Pipp, observo su rostro tornarse de colores antes de balbusear algo.

— ¿De dónde sacas esas confianzas? — por fin pudo entender lo que salía de su boca — yo entiendo que tengas necesidades pero evitalas mientras estés bajo este techo — ella se avanicaba con una mano, no entendía a qué se refería — por último si lo vas a hacer deberías cerrar la puerta con seguro, por todos los cielos ¿A caso tienes 12 años de nuevo?

— ¿Lo siento? — quizás estaba haciendo algo mal, no conocía las reglas de este mundo — no se que estaba haciendo mal, pero te veo incómoda.

— ¿Acaso tú...? ¿No estabas? — sea lo que sea que ella intentaba decir, negó, lo que provocó que estuviera más roja, se preocupo porque quizás había dejado de respirar — ¡¿Entonces que hacías?!

Zipp y Sunny ∞CANCELADA∞Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora