—¡en qué demonios estabas pensando!— gritaba Duncan, mientras me empujaba contra la pared —siquiera te detuviste, ¡un momento! A pensar en las consecuencias de esto... en el daño que haces a la casa, ¡con esto!— me quede parada contra la pared intentando no mirar a los ojos del Taíto frente a mi —saldrás en este momento, y te retiraras de la justa—.
—la señorita Octavia me ha designado como su representante en la competencia, ¡retractarse, la perjudicaría más!—.
—entonces saldré también, ¡y competiré por el honor de la señorita Octavia!— dijo el hombre mientras me sujetaba del cuello de mi uniforme, azotándome una vez más contra la pared.
—pero si nos enfrentamos y pierdes, afectarías de igual forma a la señorita Octavia— pude apreciar rápidamente como los ojos de Duncan se inundaban de rabia, mientras me azotaba una última vez contra la pared para soltarme una bofetada en la mejilla, que por un instante me hiso perder el equilibrio.
—como osas insinuar, que podrías vencerme en algo— dijo el hombre con un tono, que no podía terminar de definir si se trataba de rabia o de orgullo.
Finalmente Harlock había llegado al establo donde nos encontrábamos, y de algún modo podía sentir su mirada desaprobatoria, observándome desde donde estaba.
—¿cómo se les ocurre a ustedes dos...? Ponerse a pelear, en una situación como esta— dijo Harlock, con ira ahogada en su voz.
—¿debe haber algún modo de cambiar mi lugar con ella?, no podemos dejar que...—.
—¡basta Duncan!, ahora ambos alístense... ¡competirán en la justa!—.
—¡pero como puedes permitir que...!—
—¡Duncan!, el duque te ha designado, para competir en su nombre, por el honor de su hija...— inmediatamente la mirada de Harlock se dirigió a mi —ya no podemos cambiar la decisión de la señorita Octavia, pero al menos así te encargaras de eliminar a la mitad de los competidores, y le darás una oportunidad a Loona, de salir victoriosa de esta—.
—¿pero si le gano a ella?, el honor de la señorita Octavia aun quedaría intacto, no— dijo Duncan, mirándome fijamente.
—técnicamente, si— finalizo Harlock.
—bien... porque no planeo permitir que una Helir me venza, ni siquiera por el honor de la casa Goesha—.
Cap.-4 Loona (Honor).
—¿y ahora qué demonios crees que haces?— dijo Duncan, con vos firme para disimular su molestia que tenía conmigo.
—iremos al desierto profundo por varios días, espero... y si nos llegamos a encontrar a los Fennec, no quiero perder la movilidad por andar cargando la armadura completa señor— le respondí tratando de acallar lo más que pude mis jadeos en ese momento.
—como quieras... es tu vida la que pones en riesgo— tomé mi mochila disponiéndome a continuar, pero el Taíto se volvió a parar frente a mi deteniendo mi camino, para posteriormente ofrecerme un objeto que distinguí claramente.
—¿una pistola de luz?— dije en voz baja tratando de mantener la misma discreción con la que me ofrecía el arma.
—seis tiros, sin recargas... úsalos con cuidado— dijo el Taíto mientras tomaba el arma y la escondía rápidamente en mi mochila —eres la única en este planeta a la que le confiaría un arma de esta clase, no me hagas arrepentirme...— el hombre me mantuvo su mirada seria mientras soltaba un fuerte suspiro —esta expedición fue tu idea... si algo sale mal, será tu culpa—.
—y si encontramos a los Fennec... me darás el crédito— le respondí con la misma seriedad.
—sube a la nave— finalizo Duncan, asiéndose a un lado para poder abordar la nave.
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Zars Goesha
Fanfictionme leí todo el libro de "DUNE", pero no me gusto el final, por eso decidí hacer mi propia versión y además, me gusta "Helluva Boss" así que me dije ¿por que, no?.