Cap.-5 Octavia (Madre e Hija).

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Habían pasado al menos unos veinte minutos, pero podía sentir claramente como la desesperación comenzaba a inundarme.

—mi señora, deberíamos solicitar apoyo a los guardias—.

—no... si damos aviso Octavia podría correr peligro, solo nosotras debemos buscarla—.

—como usted ordene mi señora—.

—busquen bien entre los arbustos y en los agujeros grandes de los árboles, ella siempre se esconde aquí cuando esta triste, no puede estar lejos—.

Pronto mis damas de compañía se alejaron entre los arbustos en busca del paradero de mi pequeña Octavia, sabía que pese a estar en los alrededores del palacio aun cabía la posibilidad de que algún infiltrado pudiera dar con ella. Sin darme cuenta pude sentir como mi corazón se había acelerado, pero no tenía tiempo para pensar en ello cuando de repente pude escuchar un ligero llanto proveniente de un agujero escondido entre los arbustos bajo un enorme árbol, lentamente me acerqué y al asomarme pude observar a Octavia encogida en lo más profundo del agujero.

—Octavia...— pero al escucharme ella solo se encogió aún más mientras intentaba torpemente llegar más hondo en el agujero, cuidadosamente me interne tanto como pude dentro del hoyo sin importarme que mi vestido se ensuciara por la tierra húmeda, hasta que llegue casi alado de ella —¿Qué paso?, ¿por qué estas llorando?—.

—¿Por qué son tan malos con ella?— respondió entre lágrimas —¿por qué le estaban pegando con esos palos?— dijo mientras sus ojos se asomaban ligeramente por encima de sus pequeños brazos.

—¿viste el adiestramiento de tu guardiana?—.

—¿por qué son tan malos con Loona?— repitió con algo de enojo entre sus llantos para finalmente levantar su cabeza y verme directamente, pese a lo pequeño del espacio logré acomodarme de tal forma que pude sentarme junto a ella, aunque quedaba incómodamente encorvada en el sitio.

—Tu eres una princesa... y ella es tu guardiana, debe aprender a superar el dolor para que pueda llevar a cabo su deber—.

—pero yo no quiero que la lastimen por mi culpa— respondió mientras se hundía una vez más en sus piernas, lentamente me acomode para quedar frente a ella y pude arreglármelas para levantar su rostro mientras que limpiaba sus lágrimas.

—te prometo que voy a protegerte para que nunca nadie te haga daño...— lentamente sus sollozos se fueron calmando y antes de que pudiera terminar ella se lanzó aferrándose a mi pecho, mientras le acariciaba la cabeza arreglando ligeramente las enormes plumas que tenía desalineadas —ni a ti... ni a Loona—.

Cap.-5 Octavia (Madre e Hija).

Una enorme duna comienza a alzarse por encima de las demás, dejando ver poco a poco la piel reseca de la gigantesca criatura cullo rugido ensordecedor provoca el miedo en los presentes, pareciera que el colosal gusano intentara devorar las naves que sobrevuelan el planeta, pero antes de poder alcanzarlos, otros gusanos más pequeños comienzan a emerger de las profundidades y comienzan a devorar al gigantesco gusano cullo rugido no pareciera de dolor... "despierta".

Me levanto de golpe, abrazando sin pensar a una mujer que estaba sentada junto a mí, hundo más y más mi rostro bajo su hombro mientras intento recuperar el aliento.

—solo fue una pesadilla— al reconocer su voz lentamente me voy apartando de la mujer, mis ojos se van acostumbrando poco a poco a la oscuridad y puedo ver a Katarina sentada frente a mí con una mirada un tanto tensa.

—lo lamento— le dije tímidamente mientras la soltaba.

—levántate y vístete— dijo mientras se levantaba de la cama y comenzaba a buscar algo de ropa de mi casi vacío closet.

Zars GoeshaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora