Reflexión

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— entonces... quien soy... Sukuna?... Hiro?... O... — se encontraba pensando, las memorias de los tres pasaban por su cabeza, más claras que nunca y lo dejaba pensado en quien era.

— a pesar de que en un principio estaba seguro de quien era, ahora no se si soy yo o solo algo con esos recuerdos — desde su posición actual solo podía ver su alrededor, el cuerpo cortado de itadori estaba a una distancia considerable, se sentía confundido, sabia como terminaria esto.

— el era muy bueno — recordaba como ayudo a esos niños, como nunca intento atacar a matar, en la forma amable con la que actuaba... y no sentía nada por su muerte, como si rompieras un juguete.

La falta de reacción lo llegó a preocupar, pero no tenía más tiempo para seguir pensando en eso. — se me acaba el tiempo establecido, seguro que los demás ya llegarían —

Con dificultades se estaba poniendo de pie, aún no estaba totalmente recuperado, y empezó a caminar hacia el cuerpo del peli rosa. — ahora puedes descansar, te lo ganaste —

Tomando el arma con la que itadori atacó a mahoraga, un arma totalmente letal — ... — el arma que mató a una de sus invocaciones.

notando como tuvo mucha suerte, tendría que conseguir más invocaciones y pulir el uso de las que tiene — un arma capas de ignorar la resistencia... — con dificultad tomó la espada.

no tenía la energía para invocar algo, la espada quemó la mayoría de su energía, así que el terminaría rápido. — trabajo terminado — empezó por buscar alguna información de valor que pudiera tener.

— ... — el silencio reino, encontró unos garabatos, intentos de dibujo, de itadori con unos niños — se nota que lo querían — y no sabía que sentir.

guardó la cabeza y la espada en su sombra y comenzó a caminar, tardaría un poco en llegar, pero tendría el tiempo para pensar.

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— Las estadísticas dicen... que la primera misión es la que siempre tiene un índice de mortalidad muy alto... — decía Gozuki con una expresión seria, que rápidamente cambio por una de alegría — Todos cumplieran sus misiones con éxito — 

— Pero padre, aún falta uno de los que vinieron — fueron las palabras de Poney, notando la falta de uno de los invitados.

— quien sabe, tal vez él fue el desafortunado en morir, ya lo dijo su padre, la primera misión siempre es la más letal... ja — Decía naoya, con un poco de felicidad, tal vez tras hoy quede confirmado en que el sería el líder.

antes que pudiera seguir hablando y regocijándose en la idea de la muerte de su competencia, alguien toco la puerta. La esperanza del joven zenin se cayeron en ese momento.

— puedes pasar — Gozuki concedió el permiso de pasar, se preguntaba si lo había logrado o regresaba sin nada.  

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Un poco antes de que tocara la puerta, mientras caminaba en dirección a la casa, decidió disimular el dolor causado por el combate. Las heridas fueron curadas tras la reanimación, pero los golpes causados por mahoraga y su espada aun afectaban su cuerpo.

Naciendo como diosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora