En un camino rocoso, carente de alguna señal de personas. Se encontraban 3 figuras en movimiento.
El camino se mantenía en silencio, hasta que una de las personas rompió aquel silencio — Lo siento. No puedo más. Instructora — quien habló era una chica, de cabellos castaños. Su ropa consistía en una camisa blanca de mangas largas con el cuello a cuadros rojos y atado con una cinta roja bajo un chaleco negro, una mini falda a cuadros rojos y botas de cuero negro. su cansancio era muy notable.
— ya veo, aguanta un poco más — respondió la una mujer mayor, caminando sin dar mas atencion a la joven.
— ¿Acaso no sabe todo lo que hemos caminado?, ademas ni siquiera nos has enseñas la tecnica inversa. — Se quejo la chica. Parecia que su alma se separaba de ella por el cansancio.
La mujer mayor solo la ignoro, caminando por el sendero, tenian un gran recorrido por delante y perderia tiempo discutiendo.
— Vamos, te llevare en mi espalda — respondió la otra chica, tenia el pelo corto, ojos color oliva. mientras se podia ver a la castaña sonriendo.
— No la consientan, Taeko. Si la mimas no aprendera. — Regaño la maestra de las jovenes. mientras se veia a la nombrada taeko cargando a su compañera.
— Cuando yo era joven y bella... — la mujer estaba por soltar todo un monologo sobre sus mejores tiempos.
— (¡OH, NO! se pondra a hablar de sus prehistoricos momentos... tengo que cambiar el tema y rapido) — Penso la chica, no queria escuchar otra historia, tenia que pensar algo y rapido. — ¡OYE! Nuestra misión es buscar una unidad imperial secreta, ¿verdad?. ¿los mataremos? — Pregunto y desvio la conversacion.
— ... Probablemente asi sea — Respondio Taeko, sabiendo que las muertes serian inevitables.
— Hemos sido informados últimamente de varias cosas, nuestros informantes trabajan en varios casos, como un aumento en nuestros numeros en el norte — Dijo la mujer, el inesperado aumento de los revolucionarios en el norte era de sorprender. — Pero nuestra mision, es la investigación de un informante, que se descubrio una de nuestras rutas de comercio por una parte de la armada revolucionaria —
Las dos chicas se quedaron pensativas, como tendrian que actuar ahora. — Nos disfrazaremos de mercaderes, les tendremos una emboscada —
Continuando con la caminata, hasta que chelsea noto algo. — Instructora, mire — Señalo a un arbol, con una tela blanca amarrada a una de sus ramas. — Parece que hemos llegado al lugar acordado —
Despues de un momento lo vieron, un grupo de mercenarios. Comandados por un hombre, de apariencia delgada y con una cicatriz en la cara — asi que trabajaremos con ustedes, ¿ y quien es la abuela? ¿Eres la cocinera? —
La anciana no parecio reaccionar de alguna manera, solo se acerco — No soy cualquier anciana, puedes llamarme Babara —
En ese momento la cara del lider palidecio, en ese momento se entero a quien insulto. Como si una fuerza física abrumadora lo estuviese aplastando. —.. es... es usted Babara Oarburgh... —
— Parece que lo sabes, tienes a la gran Oarburgh. ¿Quieres que mate a alguno para demostrar? — Decia mientras emanaba su instinto asesino y una gran cantidad de energía se liberaba.
— N... No hace falta. Tu sed de sangre lo dice todo... lo siento... — Decia con miedo, la anciana era una asesina de elite. — no pense verte en persona. —
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Naciendo como dios
DiversosParece que después de la muerte otra oportunidad aparece... que es lo peor que puede pasar
